Cristalizando
un Propósito.
El estudio de las ideas Ferenczianas, es una tarea aun pendiente, y solo en
las últimas décadas ha empezado a materializarse en un quehacer
concreto y especifico. Sus ideas atraviesan parte importante del acerbo psicológico,
psicoanalítico y psicosomático contemporáneo, aunque no
necesariamente reconocido o acreditado, y -como actualmente empieza a develarse-,
omnipresente en muchos de los conceptos y desarrollos de la clínica psicológica
que se manejan en la actualidad.
La
publicación de los productos intelectuales de Ferenczi, no ha resultado
un proceso simple: sus Obras Completas, solo se conocieron en ediciones parciales,
marcadas por una serie de dificultades idiomáticas, y afectas a las vicisitudes
de distintos procesos sociopolíticos, a la par que signadas por la estigmatización
de la que fue objeto, por Ernest Jones y parte del mundo psicoanalítico.
Su Diario Clínico, celosamente guardado por Michael Balint, así como
su Correspondencias con Freud, se mantuvieron por décadas confinadas
a la esfera de lo privado, y solo en los últimos años han empezado
a constituir un material disponible a los estudiosos del psicoanálisis,
de la psicoterapia y de la conducta humana.
De tal suerte, una serie de factores se conjugaron para que el pensamiento y
obra del eminente analista húngaro viera entorpecida, una y otra vez,
su acceso a quienes desearan nutrirse de su acerbo clínico y teórico.
En consecuencia el estudio acabado de algunos de sus conceptos clínicos
más conocidos aun dista de ser exhaustivo, y la comprensión de
sus conceptos más radicales y revolucionarios, está definitivamente
aun pendiente; conceptos como bioanálisis, utraquismo, recalculamiento,
teratoma, "falo de caca", "wise baby" por citar algunos
son absolutamente desconocidos por los especialistas de la Salud Mental, y el
profundo saber del Thalassa, solo en la actualidad empieza a ser explorado en
sus mínimos alcances.
No
obstante, la aparición por 1968 de la publicación
de sus obras completas en francés, en coexistencia con
las traducciones al inglés
de gran parte de sus escritos por quien fuera su más enconado detractor,
Ernest Jones, hasta la primera edición - de la que tenemos referencia-
al español de su bibliografía completa en 1981 por Espasa Calpe,
hizo posible en torno a la década del 70', empezar a estudiar su producción
científica.
Fruto
de estas ediciones, se inicia el resurgimiento de la figura
de Ferenczi, y a pesar de que tampoco son tantos lo que inician
su estudio sistemático,
son al menos suficiente para reactivar el dialogo y debate de unos de los pensadores
más lúcidos del pasado siglo. De un Ferenczi, denostado, ignorado,
oculto, se da inicio a una presencia cada vez más fulgurante. Surgen
reediciones de viejas publicaciones anquilosadas en anaqueles, se organizan
los primeros congresos y simposios en su honor, se editan nuevas publicaciones
en revistas especializadas, y aparecen los primeros escritos sistemáticos
contemporáneos.
El
resurgimiento de textos, hasta hace poco inaccesible: las publicaciones
de los Escritos de Budapest, la edición del Diario Clínico,
la Correspondencia completa Freud-Ferenczi; la correspondencia
Ferenczi-Groddeck, entre otros han llegado a completar este
panorama, y a permitirnos identificar nuevos matices en la
naturaleza de la construcción del pensamiento analítico,
indagar en la genuina producción literaria de Ferenczi, y junto a ello
debatir, más apropiadamente el alcance de sus propuestas teóricas
y clínicas.
Por
esta razón, el encuentro en el Congreso, Ferenczi y
Groddeck, "Entre
la mente y el Cuerpo", a realizarse entre el 2 y el 6 de agosto del 2006,
en Baden-Baden, Alemania, adquiere una connotación especial. Cada vez
es más numeroso el grupo de interesados en su pensamiento; cada vez mas
evidente la presencia del pensamiento ferencziano, en Klein, Balint, Rickman,
Bion, Heimann, Winnicot, Reich, solo por citar algunos; y también cada
vez más incontrovertible los testimonios que dan cuenta del rol de Ferenczi
en el desarrollo del pensamiento psicoanalítico, y en la construcción
de las nuevas líneas futuras de reflexión. Ligarlo a la figura
de Groddeck, no es sino marcar por demás otro compromiso histórico,
que al igual que en su caso, una vez cristalizado éste propósito
inaugura otra deuda, y otro saber aun pendiente.
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