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ANTICIPANDO UN ENCUENTRO
Estamos a un año de
celebrarse uno de los encuentros más prometedores
del ámbito de la psicología, del psicoanálisis y de la
psicoterapia. Encuentro donde por primera vez en la historia convergerán
dos grandes teóricos y clínicos, discípulos freudianos
dilectos y controversiales, pensadores originales al punto, uno de inaugurar
el ámbito de la psicosomática, otro de fundar las bases de las
teorías de las relaciones objetales, de las concepciones contemporáneas
de la teoría del Trauma, y del Bioanálisis. Encuentro que será,
al mismo tiempo, cita vicaria de dos amigos, dos seres que en vida se consensuaron,
disintieron y complementaron, pero por sobre ello fundaron una relación
tan profundamente humana, que es difícil encontrar en el ámbito
de la producción del conocimiento clínico parangón igual.
Ferenczi y Groddeck, "Entre
la mente y el cuerpo", es el nombre con
el cual se ha designado este Congreso a realizarse entre el 2 y el 6 de agosto
del 2006, en Baden-Baden, Alemania, y que aspira entre otros objetivos a profundizar
sobre la relación entre ambos terapeutas, sus historias, sus producciones
científicas, sus aportes al desarrollo del psicoanálisis, de la
psicología y la psicoterapia, y sus producciones literarias personales
aun ignotas para parte de los profesionales de estos campos.
Así, desde la matriz
cuerpo-mente, representando utraquísticamente:
una a Groddeck, la otra a Ferenczi, y una y la otra, a la aspiración
de la integración del pensamiento de ambos. Este encuentro intenta ligar
a Ferenczi, "la madre del psicoanálisis", un psicoanalista
poético, imaginativo, calido, y sensible quien desempeño un rol
capital en el desarrollo de una nueva concepción de la mente, con Groddeck
preconizado como "el padre de medicina psicosomática" y un
psicoanalista indomable a la ahora de mantener una profunda intuición
psicológica y un espíritu inclaudicable a las conseciones de los
grupos de poder.
Ferenczi, el atomizador del
alma, paladín secreto y gran visir, Groddeck,
pregonero del Ello, campeón valeroso del psicoanálisis de enfermedades
orgánicas. Uno, adalid de la "verdad por encima de todo", explorador
incansable de si mismo, inagotable a la hora de analizar sus propios errores
y aprender a partir de ellos; el otro enfocado sobre los síntomas orgánicos,
tanto los propios como los ajenos, buscando sus significados simbólicos
o raíces en los conflictos inconscientes, sin perder el norte de la unidad
de lo mental y lo corporal; y ambos mancomunados por un profundo interés
por el acto curativo, clínicos al infinito, inmensos revolucionarios
intelectuales, pero sobre todo sanadores inclaudicables en la búsqueda
del máximo beneficio terapéutico alcanzable.
Por otro lado, si consideramos,
que a pesar de los esfuerzos desplegados en los últimos
veinte años, para reposicionar tanto a Ferenczi, como
a Groddeck en el sitial que les corresponde, y a partir de ello, atender a las
proyecciones de sus respectivos pensamientos en líneas teóricas
y prácticas aun pendientes, y además reconocemos que la tarea
sigue inconclusa, entendemos que este Congreso que hoy antelamos, viene a cumplir
un rol trascendental en dicha misión. Así, lo que antes fue denostación
y negación, hoy frente a la evidencia incontrovertible de las verdaderas
dimensiones de los roles de ambos genios, se ha transformado en desinterés
e indiferencia, repitiendo en un curioso flujo temporal los dos movimientos
propios de la "experiencia del trauma", en un primer nivel como atomización,
fragmentación y por tanto irrepresentabilidad del hecho, y en segundo
nivel como representación existente pero oculta a la consciencia tras
la dinámica de la represión, negación y defensa frente
a lo que subvierte el orden establecido.
Frente a este orden de cosas,
este Congreso, como parte de un susurro sempiterno viene a invitarnos
a una tarea aun por cumplir. Consciente y consecuente con el
saber ferencziano y groddeckianno de que no solo se trata de
articular el discurso de la realidad del funcionamiento de lo
mental y lo corporal, sino de la encarnación de ese conocimiento
en una praxis consistente, único
lugar donde neutralizar el riesgo de la desmentida del mismo, es que surge esta
invitación a encontrarnos en Baden Baden. Tal vez por esta vía,
continuando la senda de un saber que de tan revolucionario ha sido expulsado
de la ortodoxia, nos abocamos a la creación de un clima de relajación
sobre el cual construir y encarnar un encuentro a dos voces, que refleje lo
de mutual y lo de elasticidad que nos legó la relación entre Ferenczi
y Groddeck, tanto como científicos, tanto como amigos.
INDEPSI
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