PSICOPEDAGOGIA
¿DESDE EL JARDIN INFANTIL A ENSEÑANZA
MEDIA?
Psicopedagoga, Mª Cristina Martínez
Vásquez
Profesora Ed. Diferencial-Licenciada en
Educación
El quehacer psicopedagógico por lo general,
está centrado en la educación básica, omitiendo etapas tan
significativas como es la edad pre-escolar y la adolescencia.
En la primera, Psicopedagogos y/o Educadores
Diferenciales, pueden lograr un excelente trabajo de estimulación
en funciones básicas como lenguaje, memoria, atención,
orientación, etc., todas tan necesarias para enfrentar el proceso
lecto-escrito cuando inician el primer año básico. Como así
prevenir y detectar a tiempo posibles dificultades de aprendizaje
en el futuro escolar.
Dicha estimulación no tiene en absoluto,
relación con las apresuradas enseñanzas donde los niños se
disparan en el área cognitiva, (aprendiendo a leer o escribir o
calcular antes de tiempo), dejando muy por debajo la madurez
emocional y social, las más importantes e imprescindibles para
cualquier aprendizaje significativo.
Lamentablemente lo anterior está asociado a
las exigencias cada vez mayor de algunos establecimientos
educacionales, donde el niño debe rendir examenes para postular a
pre-kinder y si no aprueba, es en la mayoría de los casos,
rechazado. De nada o poco sirve, manejar los números y saber leer
y/o escribir (estando en el Jardín Infantil), si no se sabe
controlar esfínter o esperar su turno frente a cualquier
actividad, o despegarse de su referente familiar, por ejemplo.
La psicopedagogía tiene como objetivo trabajar
con las potencialidades y así poder desarrollar las áreas
inmaduras y revertir dificultades, pero no tiene relación con
reforzar procesos que apresuren su maduración.
En los adolescentes que ya tienen vicios
lectores, escritores u otros, ¿será factible tratarlos y
remediar estas dificultades? La experiencia me ha demostrado que
los jóvenes cuando son atendidos integralmente, responden en
forma positiva y logran , la mayoría, extinguir errores y
revertir dichos vicios.
La psicopedagogía les da la oportunidad de
aprender jugando, diversos contenidos tanto en el área cognitiva
como afectiva de su conducta y esta asociación gatilla en ellos
manifestaciones y reacciones que posibilitan aprendizajes
significativos, permitiéndoles reconocerse como personas,
desarrollar autoestima y propia valoración, como así,
independencia y autonomía frente al desempeño emocional-social y
académico. Sí, es un proceso paulatino, gradual y siempre se
requiere unificar criterios entre familia, colegio y
especialistas, otorgando un importante y real clima de seguridad y
afecto.
En esta etapa, podemos incidir de manera
eficiente en sus corazones y mentes, a pesar del entorno que, en
ocasiones es de alto riesgo. Esta es la mejor herramienta que
pueda tener cualquier educador o formador que se relacione con los
adolescentes.
Psicopedagoga Sra. María
Cristina Martínez.
Licenciada
en educación en la Universidad Católica Raúl Silva Henríquez,
obtiene su especialización en educación diferencial en el
Instituto Profesional Blas Cañas. Dentro de su especialidad ha
incursionado en la docencia universitaria como profesora ayudante
en la Cátedra de Psiquiatría Infantil para la carrera de
psicología de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano.
Laboralmente se ha desempeñado en diversas funciones entre las
que destacan: Coordinadora de proyecto para el trabajo con niños
campesinos con trastorno de aprendizaje para la Federación
Campesina Chacabuco Colina; Subdirectora del jardín infantil Cruz
Roja de Lo Barnechea; labores que ha compatibilizado con su
desempeño como psicopedagoga infantil y de adolescentes en
comunas de la región metropolitana como Macul, Colina, Recoleta y
Curacaví. Desde el año 1999 a la fecha se desempeña como
psicopedagoga en Indepsi, desarrollando actividades de
diagnostico, evaluación y tratamiento psicopedagógico en niños
y adolescentes.
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