Quienes somos · Contacto · Libro de Visitas · Portal Indepsi
EDITORIAL
 

El año que viene...

 

Estamos a las puertas del 2009, y esperanzados esperamos la ocurrencia durante el mes de octubre de ese año de la realización del Congreso, que se realizará entre el 21 y 24 de ese mes en Buenos Aires, llamado Conferenczi09 y cuyo eje girará en torno al tema: Introyección, Transferencia, y el Analista en el mundo contemporáneo. Anhelantes, pues los congresos anteriores, normalmente realizados cada dos años desde 1991 a la fecha se han realizado fuera del ámbito hispanoamericano, y es la primera vez que se realizará en la América parlante un evento de esta naturaleza. Entusiastas de convocar y encontrar, y reencontrar a aquellos con quienes a través de los años hemos compartido un ideario común: presentar a la comunidad el pensamiento de una de las mentes más preclaras del ámbito de la Salud Mental, la persona y pensamiento de Sandor Ferenczi.

Y el tema no es menor, Ferenczi, surge quizás si como uno de los referentes más relevantes de las aproximaciones terapéuticas contingentes, que es decir, del espectro que cubre el abanico que va desde el psicoanálisis más ortodoxo o clásicos, pasando por otras concepciones modernas más cercanas o alejadas al freudianismo: kleinianos, lacanianos, Midlle Group, psicología del Yo, y otras; hasta el espectro medio de quienes sea por que históricamente disintieron con el modelo clínico que impero hasta fines del siglo pasado: intersubjetivistas, humanistas, reichnianos, jungnianos, adlerianos y otros, y/o por que han operado en dominios conceptualmente no adscritos del todo al psicoanálisis; bioenergetistas, existencialistas, transaccionales, transpersonales, guestálticos, ericksonianos, y demases; hasta el conjunto de modalidades de intervenciones que bajo distintos nombres han operado en la línea de lo sistémico, lo cognitivo-conductual y/o la modificación de la conducta. De cara a todos ellos, Ferenczi es una presencia transversal al ejercicio de la psicoterapia orientada a la Cura o Sanación, ya sea por su presencia soterránea en los textos freudianos, ya por sus propios conceptos psicoanalíticos; ora por sus textos finales sobre abuso y su impacto en el desarrollo del psiquismo, ora por sus lineamientos de lo autoplástico y lo bioanalítico; pero especialmente por su comprensión de la naturaleza del encuentro terapéutico a partir de la matriz de la comprensión del encuentro humano, ambos a su vez fundado en las vicisitudes del encuentro entre una cría y sus cuidadores, basados en la empatía, tacto -“reverie”, diría luego Bion-, intersubjetividad y mutualidad.

Y sin embargo, paradojalmente, es necesario asumir que Ferenczi aun es un “gran desconocido”, y que todavía se sabe muy poco de él, de sus trabajos, de su legado, y por lo mismo poner su pensamiento al alcance de los estudiosos de la Psicología y Psicopatología humana se nos hace un imperativo. Y, merced a la globalización, hemos ido sumando voluntades, y –concomitantemente- aquí y allá, van surgiendo uno, dos estudiosos, un grupo, una asociación, una asociación de asociaciones, un espíritu común a lo largo de todo el globo.

Por esta vía, este Renacimiento de Ferenczi, nos alcanza en un medio limitado en sus recursos, escasos de casa editoras, mezquino en compartir saberes, enquistado en pequeñas parcelas de poder, y desde donde lentamente creamos el espacio de darlo a conocer. Primero rescatándolo de la ignominia de una historia fraguada entre corrillos, involucrando intereses personales, derechos de autoría, egos heridos e intrigas, que lo marginó por mas de medio siglo de la construcción de pensamiento: luego protegiéndolo de cierta asimilación insulsa y desvitalizada que despotencie la raíz de su revolucionario pensamiento –como ha ocurrido parcialmente con Georg Groddeck-, para finalmente trabajar para reposicionar, reactualizar y construir sobre sus fundamentos los lineamientos de una futura concepcion de Salud y Salud Mental.

Más debemos considerar que Ferenczi no es freudiano, que si lo fue; ni groddeckiano, aunque si fue un tanto; ni ferencziano, pues no estuvo en su propósito lo escolástico a pesar de haber llegado a ser el modelo de muchos analistas. El fue sobretodo un pensador regulado por la máxima “nada mas importante que la verdad”, y un representante emérito de una línea de pensadores donde por paradojal que parezca se entrecruzan Diógenes y Epicuro, algo que lo hace un testimonio latente de consecuencia, honestidad e integridad. Y en ese sentido alguien que permanentemente nos viene a recordar que lo nuestro es una “profesión”, y en ese sentido una profesión de fe, y no un “estilo de vida”.

Huelga decir de donde brota, entonces, nuestro optimismo. Un pequeño paseo por la América latina, nos refleja como en la casi totalidad de estos países -exceptuándose quizás si algo, Argentina y Brasil- su presencia es prácticamente desconocida; pero también señalará el brote que en Colombia, Uruguay, México, Chile gradualmente viene emergiendo, y en este sentido este Congreso viene a cristalizar el espacio de encuentro que interconecte, multiplique y consolide este giro hacia Ferenczi, y con ello hacia una concepción inédita de la Psicología.

 

INDEPSI

 

Volver al News 16-42


 
Instituto de Desarrollo Psicológico Indepsi Ltda.
Avda. Los Leones 1701, Providencia, Santiago, Chile.
Fonos (56-2) 2047080 (56-2) 223-4970.

©Indepsi. Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción total o parcial.