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Libro Destacado Noviembre-2007
pingreen El Hombre y su Psicosis. Gisela Pankow.
Amorrortu Editores.

pankowLa autora, una de las terapeutas más renombradas en el tema de la psicosis, publicó esta obra originalmente en 1969, constituyéndose a la fecha en una referencia obligada para quien desee profundizar en la comprensión y/o el tratamiento de pacientes psicóticos.

El abordaje terapéutico que la autora propone, es una adaptación del marco psicoanalítico al trabajo con estos pacientes y podría ser descrito como un esfuerzo por restablecer la dialéctica entre las partes del cuerpo y la estructura total. Dialéctica que daría cuenta no sólo del modo en que el sujeto habita su cuerpo, sino también de la forma de conexión de éste con su entorno y los puntos de dicha conexión que se encuentran dañados, interrumpidos. El fundamento de Pankow para su propuesta pareciera encontrarse en la noción de que la historia de un sujeto está inscrita en un tiempo y en un espacio, y solo si estos se encuentran estructurados, se puede acceder a la historia vivida que produjo el quiebre. Como menciona Laplanche, el trabajo de Pankow no es solo restaurar una dinámica fijada a un síntoma, sino “injertarla” donde nunca se desarrolló. El método para este “injerto” es, a través de lo que su autora denomina, la aportación de fantasmas, que serían imágenes dinámicas que permiten la realización de los deseos estancados. A partir del reconocimiento del deseo, se posibilita que puedan reaparecer las partes del cuerpo o bien situar en la estructura total las zonas hipertrofiadas. Solo una vez realizada esta labor se puede seguir con una modalidad clásica de abordaje.

Esta línea de pensamiento y trabajo está basada en la idea de considerar la construcción del esquema corporal como una dimensión de la estructuración del aparato mental, donde su desorganización o destrucción puede ser entendida como el mecanismo de disociación, o como actualmente diríamos fragmentación, propia del estado mental del paciente psicótico, planteándose un modelo de trabajo que integra la técnica de modelado como instancia mediadora en la reintegración del esquema corporal del paciente y un referente para el terapeuta respecto del estado o condición del paciente.

Organizado en cinco capítulos, el libro sigue una línea de exposición estructurada del siguiente modo: En el capítulo uno, comienza con una exposición sobre el desarrollo de la construcción de la imagen corporal y el esquema del cuerpo en el modelo psíquico, articulado en torno a dos funciones básicas: expresión de la relación dialéctica parte/todo y la noción del sujeto en relación a su corporalidad como una gestalt; y como la función de participación del cuerpo en la construcción del contacto con los otros y la dimensión relacional.

El capítulo dos, aborda el tema de la psicosis, considerando la relación del cuerpo en la psicosis marginal, y según un modelo kretschmeriano de la misma, postulando como se produce la desintegración de la imagen del cuerpo y la perdida de relación con él en este tipo de cuadros. Usando como referencia central el uso del espejo en este tipo de trabajo, se presenta una interesante casuística sobre como la relación con objetos del entorno puede reflejar diferentes grados de deterioro o de reconstrucción del sujeto.

El capítulo tres, es una exposición sobre la imagen del cuerpo en la esquizofrenia, donde la destrucción de la imagen corporal sería un símbolo de la separación entre lo interior y lo exterior característica de este cuadro, en donde la aparición en el exterior de los fragmentos distorsionados es el signo que revela la perdida de las cadenas asociativas, que de existir ayudarían a restablecer la unidad de estos restos destruidos.

En el capítulo cuatro, se efectúa una comparación de la imagen del cuerpo en otros cuadros clínicos relevantes: psicopatía y trastornos psicosomáticos. La diferencia radicaría en la intensidad del fenómeno disociativo corporal; en tanto en la psicosis la desintegración involucra varias zonas, en el caso de la psicopatía, se trataría de una sola zona dañada, en una organización cuya estabilidad protegería al paciente de una desintegración psicótica. En cuanto a los trastornos psicosomáticos, la diferencia radicaría en el punto de origen del conflicto. Finalmente, en el capítulo cinco se presenta una breve exposición respecto a la tratativa del cuerpo en la psiquiatría teórica y su relación con aspectos estructurales y procesales de la psicosis.

 

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