En este libro Kernberg, quien ha desarrollado un extenso trabajo clínico y teórico con las organizaciones de personalidad fronteriza, aborda el tema de la naturaleza de la Agresión en ciertos cuadros clínicos. Agresión, si bien siempre presente en el quehacer psicoanalítico y psicoterapéutico en general, no siempre comprendida y ponderada adecuadamente, lo que representa un problema tanto para el terapeuta experimentado como para quienes incursionan en el complejo mundo de la psicoterapia.
La relación de ésta con la normalidad y patología, sus formas de expresión en distintos desordenes de personalidad, su significación como acción transferencial, instrumental o reactivas, y su rol intersubjetivo entre paciente y terapeuta, son algunas de las cuestionesque van develándose a través de las páginas de este texto.
Kernberg, divide el tema en cinco partes que cubren diversos elementos que debieran ser considerados en el abordaje de la agresión. Primeramente, sitúa la agresión, dentro de la dinámica psíquica y mundo afectivo, e inicia su trabajo con una revisión de los afectos dentro de la teoría psicoanalítica distinguiendo la relación entre pulsión y afecto, abocándose luego a describir algunos elementos que afectan negativamente sus desarrollos y que devienen como expresiones psicopatológicas del odio. Luego se aboca a la comprensión de los trastornos de la personalidad donde la agresión tiene un papel destacado, ya sea por la intensidad de su manifestación o por la complejidad y variabilidad de su efecto sobre la vida del sujeto, lo que permite comprender no solo el papel jugado por la agresión en estas estructuras sino también tener una visión panorámica bastante completa del desarrollo tanto normal como patológico de la pulsión.
La tercera parte aborda el tema de los afectos y su comprensión en el ámbito clínico a la luz de la teoría de relaciones objetales, analizando algunos parámetros técnicos fundamentales: transferencia y contra-transferencia. El apartado es complementado por la cita de diferentes casos clínicos que sirven de ejemplo a lo que el autor desea ilustrar.
En la cuarta parte, Kernberg aborda uno de los temas complejos en el tratamiento tanto de los desordenes de personalidad y las personalidades fronterizas como en los estados psicóticos, como son los estados regresivos y su manejo técnico. A partir del tratamiento de los mecanismos defensivos de la proyección y de la identificación proyectiva, el autor entrega algunos elementos de juicio que pueden servir de referentes para evaluar la presencia y función de tales mecanismos defensivos en los distintos niveles estructurales. Tales distinciones consideran las posiciones de autores como Bion, Winnicott y Rosenfeld cubriendo así el espectro que va desde las personalidades neuróticas hasta las de funcionamiento psicótico. El apartado es complementado con la discusión de dos casos clínicos y la consideración del mecanismo de la identificación proyectiva dentro del tratamiento. También dedica un capitulo completo al proceso de identificación y su particular manifestación en el ámbito psicótico, aspectos que son tratados a la luz de las manifestaciones transferenciales, que revelan la presencia del odio y la agresión como aspectos fundamentales vehiculizados en cada instancia. Este último punto se continua de un modo más concentrado en un capítulo donde centra su atención en el odio en su aspecto más primitivo y las manifestaciones defensivas que podrían observarse clínicamente ante su presencia en la transferencia; este capítulo prepara al lector para el tema de la perversión que será tratado extensamente a continuación. Como cierre de esta unidad, presenta tres formas transferenciales en las que el odio juega un rol principal, ellas son: la transferencia psicopática, la paranoide y la depresiva.
En la quinta sección, la perversión es abordada en tanto presencia en la organización fronteriza de personalidad, delineando un marco teórico que la considera un aspecto vinculado a la psicodinamia del paciente y analizándola tanto en su relación con el narcisismo maligno, con la sexualidad perversa polimorfa y la relación amorosa, con los niveles de personalidad y con la elección de objeto, como en el caso de la homosexualidad.
El trabajo desarrollado por el autor posee tal consistencia y profundidad en su tratamiento, que cada sección podría constituir en si misma un trabajo cuyo estudio resulta ser una excelente referencia sobre el tema tanto para el terapeuta experimentado como para quienes inician una genuina formación clínica. También constituyen un buen referente para quien desea explorar yprofundizar en el proceso de desarrollo del aparato psíquico en los diferentes momentos del desarrollo psicosexual y las vías por las cuales se producen la desviación o alteración que da origen a los desordenes o trastornos de personalidad queinvolucran la agresión como su característica más destacada.
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