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Patricio
Olivos, Médico Psiquiatra.
Director
Hospital Psiquiátrico “Dr. J. Horwitz B.”
1.
¿Cómo concibe Usted la psicosis en este tiempo?
Considero
la psicosis como una enfermedad mental con un origen multifactorial,
biopsicosocial, en que los elementos biológicos participan
habitualmente en mayor proporción que en alteraciones psíquicas
menos severas y cuyo elemento distintivo es la pérdida del juicio
de realidad, alterándose la relación del paciente con su medio
familiar y social.
Los
profesionales de la Salud Mental procuramos tener un concepto científico
de la psicosis. Que
puede no ser compartido por un amplio sector de la comunidad chilena
que haya tenido otra formación, y en que los conceptos sobre la
enfermedad mental y su origen pueden ser muy diversos. así como su
actitud hacia el enfermo mental.
2.
¿Qué niveles de intervención concibe, y qué ventajas y
desventajas les ve?
La
psicosis de un paciente debe abordarse con un enfoque integrador
haciendo primero un buen diagnóstico de todos los factores que
desencadenan o mantienen la psicosis. para luego intervenir de
acuerdo a lo que se da en esa persona que presenta una psicosis.
Podrá ser necesario usar psicofármacos que reduzcan o
supriman la productividad psicótica derivada de un desarreglo en
los neurotransmisores: psicoterapia de apoyo en la mayoría de los
casos, y una psicoterapia comprensiva. más profunda, en aquellos en
que está indicada. Trabajo
con la familia, desde orientación sobre la enfermedad v su manejo
con el familiar afectado hasta referirlo a terapia familiar después
de la crisis. Una vez pasada la crisis, siempre trabajar con el paciente v
la familia en la reinserción social y la rehabilitación de su
actividad, fortaleciendo la red social personal del paciente.
Las
distintas modalidades deben ser complementarias, priorizando de
acuerdo a la necesidad del paciente y concertándolas en el tiempo
de acuerdo a la evolución. Si
predomina en un primer momento la agitación, con peligro para el
paciente y/o los demás, el manejo de ella surge como prioritario,
Posponiéndose probablemente entonces la psicoterapia, que en otro
momento podrá ser lo más relevante en el tratamiento.
3.
¿En relación al pronóstico...?
La
investigación muestra que en psicosis endógenas la combinación de
psicofármacos más psicoterapia lleva a un ligero mejor resultado y
pronóstico (medido en índices gruesos) que la farmacoterapia por sí
sola, y que estas dos modalidades son superiores a la psicoterapia
como único tratamiento. En
psicosis reactivas es importante establecer con prontitud el
contacto terapéutico con el paciente, con el objeto de ayudar a la
elaboración del conflicto a través de la psicoterapia, así como
para un manejo ambiental que permita suprimir o modificar los
factores del ambiente que juegan un papel en el desencadenamiento de
la psicosis. En estados
más agudos puede ser necesario recurrir a fármacos neurolépticos
o incluso a terapia electroconvulsiva en algunas psicosis
confusionales, para evitar un mayor costo futuro por la crisis
actual.
4.
¿Cómo proyecta el desarrollo teórico y clínico de la psicosis en
el futuro?
Esperamos
con gran interés los desarrollos que se están dando tanto en el
terreno de la investigación biológica (neurotransmisores,
modificaciones estructurales, metabolismo y funciones cerebrales,
etc.) como en la investigación de los aspectos psicosociales que
participan tanto, en el desencadenamiento como en la mantención de
la psicosis. Serán muy
importantes estos avances para un diagnóstico más afinado y para
tratamientos más ajustados, con nuevos psicofármacos y mejores
intervenciones psicoterapéuticas y sociales.
Estas, a su vez, probablemente modificarán el perfil de
aparición y evolución de las psicosis, y por lo tanto llevarán a
la necesidad de nuevos desarrollos teóricos y clínicos.
5.
Utilidad de la psicoterapia en psicosis (tratamiento pronóstico)
La
multicausalidad de la psicosis, con imbricación de factores biológicos
y psicosociales, exige una intervención psicoterapéutica.
Pero una psicoterapia profunda en psicosis no es cosa fácil. Mientras más grave se presenta la sintomatología, mientras
más profunda es la perturbación -en incremento desde las psicosis
reactivas hasta la esquizofrenia-, más difícil es el
establecimiento de un rapport afectivo y una alianza terapéutica, y
más difícil le resulta al paciente visualizar un nexo consistente
entre las situaciones actuales y aquellas situaciones socializadoras
originales. Sabemos que
estos factores son importantes para el resultado del tratamiento y
eso explica que no se haya avanzado tanto en la psicoterapia de los
cuadros más severos -esquizofrénicos- como quisiéramos.
Hay interés marcado y desarrollos importantes; en cambio, en
la psicoterapia de pacientes limítrofes que pueden presentar
reacciones psicóticas, resultan más accesibles.
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