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REFLEXIONES SOBRE SALUD MENTAL

Reflexiones Acerca del Concepto de Salud Mental

Luis Weinstein, Psiquiatra y Psicoterapeuta

Hace muchos años que tengo el concepto de Salud Mental como un referente o aceptando cercano, al que veo con una especial ambivalencia. Me sorprende participar en talleres, encuentros, escribiendo sobre el tema, hablando con amigos o consultantes. sosteniendo, alternativamente, por lo menos dos opiniones que parecen contradictorias, en relación a lo que es mi campo de interés, la frontera, la ecología, la complementación, los conflictos, entre el desarrollo personal y la transformación colectiva, el cambio socioecológico.

Veo, a veces, a la salud mental como la gran convocatoria, la utopía concreta en la praxis y en la meta del proyecto social que responde a las necesidades humanas. La salud mental como condición y como la idea fuerza de fondo, lo que da textura a los objetivos.

Luego, viene la retroalimentación, la salud mental realmente existente es campo profesional. la mercancía en aquella práctica privada, el medio para que se actualice la búsqueda de poder de esa escuela, la forma como se asegura la productividad o la capacidad de consumo de una comunidad o grupo de trabajo. La salud mental se me confunde, entonces, con la densa niebla ideológica que paraliza, distrae, revierte los esfuerzos por encarar la crisis, la de cada sujeto o grupo, la del país, la de América latina, la del planeta.

Revisando el camino recorrido, en procura de una síntesis, me quedo con esta tensión entre lo constructivo y lo mistificador del concepto, y aprehendo, en ese mismo proceso, una forma de abordar la problemática humana que emerge y desborda el concepto de salud mental. Una política epistemológica básica.

El concepto de salud mental es instrumentalizable y es "deseable", desde un terreno abisal, aquel en que el ser humano se encuentra con las preguntas básicas, con la imposibilidad de certeza, con el mar proceloso de la metafísica. Un pronto juicio de autoridad y se legitima la negación como gran mecanismo de defensa cultural. La pregunta por el sentido, por el por qué de lo "normal", es presunta desviación de lo sacro secularizado, de una cierta "salud mental". Allá la esquizofrenia incipiente o la neurosis de completud; acá, la salud, en lo de acá, la "realidad" compartida, el sentido pragmático, la sobrevida, el yo cohesionado... competitivo, La salud mental "compartimentalizada", la del paradigma moderno, excluye la duda profunda, el asombro. El misterio. La relación profunda con lo otro y el otro.

Emerge, sin embargo, un nuevo paradigma que asume la distinción de Gabriel Marcel, hay problemas y misterios. Existe lo propio de la escala humana, racional, finito, y lo abierto, lo circunvalante diría Jaspers.

La salud mental, salud de lo más específicamente humano, expresa, necesariamente. las defensas, la "mala conciencia", el "malestar en la cultura" de esa dicotomía básica. El misterio es un radical que complejiza al individuo, a los grupos, a las sociedades, a las civilizaciones, a nosotros, los que queremos reflexionar-actuar en este campo. Nos defendemos de la incertidumbre negándola.

La dinámica del uso-abuso del concepto puede asociarse con otra directriz epistemológica. También obvia. También culturalmente negada. Los problemas -ya no misterios- son de índole convergente o divergente, según la naturaleza -de las contradicciones involucradas. Schumacher da el ejemplo clásico de la libertad y la igualdad. Podemos discutir indefinidamente sobre la mayor o menor preeminencia de cada una. Es sólo desde un nivel superior, desde la "fraternidad", desde el diluir los límites de la identidad individual, que se abre una posibilidad de convergencia. En el ámbito de la escuela es espontaneidad y continente, en la investigación es rigor y creatividad. Son divergencias que no se resuelven en un consenso "orgánico", maduro. En ellas, estamos a gran distancia de esa facilidad con que liberales o socialistas, estructurados y libertarlos, acuciosos y originales, se ponen de acuerdo, por ejemplo, en qué temperatura existe o qué transporte es más expedito.

Es sabido que el concepto de salud mental involucro las preguntas sobre el qué, el quién y el para qué. Hablamos de un qué, un contenido de la salud mental, el desarrollo ético o de la creatividad. Nos preocupamos del individuo, la familia, la sociedad, la especie y su planeta. Nos concierne un para qué, que puede ser el poder, el bienestar, la salvación, la producción, el apaciguamiento social, los ingresos de los terapeutas, facilitados o agentes de cambio, la creatividad, el amor.

Al entrar al diálogo sobre la especificidad de los contenidos, sujetos y objetivos de la salud mental, de consuno con la doble vertiente dimensional, misterio problema, divergencia-convergencia, se abren espacios de apertura que dan una proyección constructiva al uso del concepto de salud mental. Es terreno de una nueva forma de hacer investigación y de una práctica política humanizada.

En mi percepción, el desarrollo personal se apoya en una conjunción, una superación creadora de la polaridad compromiso-desapego, en la identificación de sí mismo, en la cotidianidad y en el proyecto. Ese desarrollo es un camino de actualización de capacidades, de salud integral. Me parece adecuado hablar de psicosíntesis -un imperativo de la época-, con sus niveles biológicos, psíquicos, sociales, ecológicos y espirituales. La distinción-integración de misterios y problemas y la de problemas convergentes y divergentes no sólo me ha ayudado a elaborar mi ambivalencia con el uso del concepto de salud mental, sino que a contar con una herramienta para facilitar la sinergia entre el compromiso y el desapego. Es decir, para trabajar hacia uno de los sentidos en que puede entenderse la salud mental, la democracia.

Luis Weinstein

Médico, escritor y educador. Profesor en la Universidad de Chile y, coordinador del Centro de Antropología Médico-Social hasta el Golpe militar.  Ha asesorado diversos programas y centros, en el país y, en el extranjero, orientados a la promoción de salud y, el desarrollo integral.- Es psicoterapeuta. facilitador de grupos de desarrollo y, colaborador en proyectos socioeducativos comunitarios y grupos de elaboración teórica.  Ha publicado, entre otros libros, Salud Mental Proceso de Cambio, Salud y Democratización, Salud y Autogestión, Autoritarismo o Creatividad Social, Alamedas para la Renovación.  El hilo conductor de su práctica, reflexión teórica publicaciones, es la búsqueda de una "racionalidad integradora", que articule el desarrollo social con la transformación personal y cultural.

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