Contacto ·  Portal Indepsi  Nº 26 -1999

ARTICULO DESTACADO

Ferenczi. El cuerpo, la contención y la contratransferencia1.

 

Roberto Speziale-Bagliacca 1998

 

El autor comienza su artículo describiendo los conceptos principales de su presentación: los fenómenos contratransferenciales, la elaboración de la contratransferencia, la contención y el rol jugado por el cuerpo en estos fenómenos y procesos, entendiendo tal distinción, se aclara espontáneamente al momento de la elaboración de la contratransferencia.

 

El autor describe la contratransferencia como el conjunto de las reacciones psicosomáticas (tono de voz, inquietud motriz, excitación sexual, etc.) del analista, y plantea una metáfora para entender este fenómeno y el rol del analista en el análisis.

 

Compara estos procesos con la Viola de Amor, instrumento compuesto por un arco y un cuerpo que contiene dos cuerdas, una metálica y otra que vibra sin ser tocada por el arco, por acción de la primera. En esta metáfora el autor plantea que la vibración de la cuerda se asemeja al cuerpo del analista que entra en resonancia empática con el paciente; la cuerda metálica, la usa para representar que la contención por parte del analista debe ser más resistente que el paciente, y por último relaciona la vibración de la cuerda separada, con la capacidad de un analista de "tocar" o no a un paciente. Al sonido Conjunto, lo relaciona con la colaboración entre analista y paciente, haciendo alusión a su semejanza con el contemporáneo concepto de "alianza terapéutica"

 

La contención según el autor, implica por parte del analista una capacidad de contención del paciente y una habilidad de autocontención de las propias emociones con el objeto de poder efectuar interpretaciones con valor "transmutativo".

 

En relación al rol jugado por el cuerpo en estos procesos el autor plantea que la aproximación de Ferenczi al tema, puede ser dividida en tres fases distintas. En la primera fase, comprendida entre 1917 y 1921, el cuerpo aparece como una suerte de adversario. Ferenczi intuía ya la importancia de las experiencias relacionales originales y su relación con el cuerpo, poniendo atención -cosa inédita para su tiempo- en los gestos, movimientos y entonaciones de voz de los pacientes.

 

Durante este periodo Ferenczi formula la hipótesis de que los gestos y los movimientos de los pacientes probablemente impiden el surgimiento de pensamientos y asociaciones importantes, introduciendo aquí su primera técnica activa al impedir estas conductas a algunos de ellos. El autor relaciona esta idea con los conceptos de acting-out y elaboración (working-throught) en tanto lo que se actúa no se puede elaborar. En este periodo el cuerpo constituiría para Ferenczi una interferencia.

 

En el segundo periodo comprendido entre 1921 y 1926, Ferenczi ya no busca interferir en la expresión del cuerpo, sino que intenta insertarla en el proceso analítico, consciente de la regresión que se puede inducir a través del trabajo corporal. En este tiempo, Ferenczi considera el movimiento como un modo alternativo para hacer emerger material significativo, y surge también su interés por el cuerpo del analista. Además plantea el tema de la transferencia negativa, diciendo que "sólo si el analista es capaz de contener la transferencia negativa, el paciente tendrá la oportunidad de confiar en él".

 

En la tercera fase entre 1926 y 1933, la indagación que tiene por objeto al cuerpo lo lleva a considerar el trauma. Ferenczi plantea que las intervenciones sobre el cuerpo no sólo producen material que hay que comprender sino que provocan estados corporales regresivos como una especie de "repetición de la experiencia", planteando que el pasado pre-verbal del niño se encuentra escondido en los "símbolos mnésicos corporales" -como lo son por ejemplo los recuerdos motores- y que la escisión resulta el mecanismo defensivo contra el sufrimiento producido por el trauma.

 

Por último el autor, se refiere al episodio entre Ferenczi y su paciente R.N, a quien éste confesaría sentimientos hostiles, como forma de ejemplificar la contratransferencia. El autor plantea que este hecho constituye un error por parte de Ferenczi, quien a su juicio, no fue capaz de discriminar la propia contratransferencia, de la contratransferencia en si y la contraidentificación proyectiva, a pesar de que reconoce los esfuerzos pioneros y científicamente honestos de Ferenczi por descubrir mejores modos de hacer terapia.

 

1.- Trabajo presentado en el Congreso "Ferenczi y el Psicoanálisis Contemporáneo realizado entre el 6 al 8 de Marzo, 1998, Madrid, España.

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