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NOTAS ACERCA DE LA RELACIÓN FERENCZI/GRODDECK
Psa. Andrea Morgado Gnecco, INDEPSI
George Groddeck, padre de la medicina
psicosomática y calificado como el "espíritu gemelo" de
Sándor Ferenczi (W. Rachman, 1987; J. Dupont 1984) nació en 1866
en Baden Baden, Alemania. Luego de sus estudios en medicina, se
desempeñó como Director y dueño de un sanatorio pionero en la utilización
de la combinación de técnicas curativas fisioterapéuticas con el
tratamiento psicoanalítico.
George Groddeck quien solía llamarse
a si mismo "el analista salvaje" ha sido descrito como
un sujeto "......asistemático, desorganizado e inspirador"
(Roazen 1975, p. 331) pero quien en su veta más positiva se constituyó
como el pionero de la medicina psicosomática, término que el mismo
consideraba inapropiado y mal entendido (Grotjahn 1945).
Las similitudes entre Groddeck y
Ferenczi pueden ser encontradas tanto en el ámbito personal como
en el teórico. En primer término, la historia infantil de ambos
autores muestra la existencia de madres emocionalmente poco responsivas,
quienes determinaron, una marca en el desarrollo posterior así como
también la existencia en ambos de una significativa necesidad de
responsividad y una especial empatía hacia quienes compartían este
conflicto.
En la edad adulta, ambos se relacionaron
con mujeres casadas, quizás buscando satisfacer en parte las frustraciones
de la infancia. Esto los acercó a la comprensión del rol de los
aspectos maternos pre-edípicos en el psicoanálisis, y determinó
su comprensión y su interés hacia la psicología de la mujer.
En cuanto a su rol como analistas,
la orientación hacia la cura, y la preocupación por el sufrimiento
humano, los definió como pioneros en la comprensión del rol activo
del analista dentro del psicoanálisis, introducido como parte fundamental
de su método clínico. Esta integración de la personalidad del analista
en el método terapéutico, se refleja en la particular deriva terapéutica
de ambos autores: Groddeck con su método de tratamiento corporal,
espiritual y psíquico, y Ferenczi con su método activo y su terapia
de relajación.
Tal vez donde aparezca más claramente
reflejada la cualidad de la relación entre Ferenczi y Groddeck sea
en la correspondencia que ambos sostuvieron desde 1921 a 1933, iniciada
de manera muy formal y rápidamente conducida a un vínculo estrecho
entre ambos autores.
Sin embargo, tal relación fue precedida
por un periodo de intenso criticismo por parte de Ferenczi hacia
las ideas de Groddeck. El 3 de junio de 1917, Freud escribe una
carta a Ferenczi en la que menciona a un " muy interesante
médico alemán cuyas ideas son muy cercanas a las de su concepto
de "pato neurosis", y a las ideas que ambos tenían acerca
de Lamark" (Dupont 1984, p. 34). La respuesta de Ferenczi,
es una actitud negativa hacia su nuevo adherente analítico "...
(es) de dudoso valor su método de examen..... el Dr. Groddeck debe
vivir en un mundo de fantasía..... obviamente el no trabaja con
nuestro psicoanálisis..... (el tiene una tendencia hacia el misticismo
y el dogmatismo." (Dupont 1984, p. 35).
Su criticismo hacia Groddeck no
desapareció a pesar de que Freud le solicitara hacer un comentario
de la publicación de Groddeck "Die Psychische Bedingheit Und
Psychoanalytische Behandlung Organischen Leden", ("Psicoanálisis
de los estados orgánicos") en octubre de 1917. En esta revisión
que Ferenczi realizara como un ejercicio de obediencia a Freud,
resaltaba "el pionero intento de Groddeck por aplicar los descubrimientos
de Freud a la medicina orgánica, y demostrar que la enfermedad se
desarrolla como una defensa frente a las "sensibilidades"
inconscientes... " [Ferenczi 1917, pp. 342-343)
En junio de 1918, Ferenczi escribe
a Freud diciendo que lo más probable era que Groddeck no curara
a través del análisis y que incluso era posible que no realizara
análisis alguno..." (el)... a través de la transferencia, utiliza
la energía física de la histeria para guiar la tendencia de los
órganos hacia la recuperación. Si puede obtener tales resultados
se debe precisamente a que no analiza" (Dupont 1984, p. 381).
No fue sino hasta 1921, momento
en el que Ferenczi revisa una novela de Groddeck titulada "Der
Seelensucher" (buscador de almas) que Ferenczi atempera su
criticismo hacia él. Al respecto escribe: " el valor educativo
de este libro descansa en el hecho de que su autor, tal como en
el pasado lo hicieran Swift, Rabelais, y Balzac, ha quitado la máscara
al espíritu hipócrita de esta época, y ha expuesto la crueldad y
la codicia escondida detrás de ella, comprendiendo al mismo tiempo
su inevitabilidad"
Es en esta época que Ferenczi comienza
su amistad con Groddeck, definida en una carta de Navidad a este
último como "una petición del corazón". En su texto, Ferenczi
clama por comprensión al escribir: "Yo quiero, el "Ello"
quiere, no una interpretación analítica sino algo real: una mujer
joven y un hijo" (Carta de Ferenczi a Groddeck, Navidad de
1921). Muchos son los temas que Ferenczi plantea en este texto:
su complicada relación triangular con su esposa Elma y la hija de
ésta, su insatisfacción con el análisis y su relación con Freud,
y su necesidad de establecer una relación de análisis mutual.
Groddeck de hecho, inició una relación
de análisis mutual con Ferenczi, transformándose en el partner que
Freud nunca pudo ser. Al respecto Ferenczi escribe: ".....
nunca antes le había hablado tan abiertamente a un hombre, ni siquiera
a "Sigmund"...... en muchas ocasiones fui analizado por
él, pero nunca sentí la libertad como para abrirme completamente
con él. Tenía por él demasiado "respeto", era demasiado
importante para mi, tanto como un padre....."
Este tipo de diálogo era el que
Ferenczi habría deseado tener con Freud. Para Ferenczi, Groddeck
no evocaba una actitud superior o autoritaria, sino que constituía
una relación paritaria, a pesar de que éste fuera su médico. Probablemente
esta actitud aceptadora y no enjuiciadora de Groddeck permitió a
Ferenczi abrir el espacio de sus emociones más profundas, constituyéndose
así en un "hermano confesor" en vez de un "padre
confesor".
A través de su correspondencia,
resulta claro que Groddeck se transformó en su mentor a quien Ferenczi
ayudó a construir y mantener un puente con la comunidad psicoanalítica.
Ferenczi reconocía como cualidades en Groddeck su intuición, su
espontaneidad y su emotividad, así como su comprensión de lo orgánico.
Ferenczi en aprecio a esta capacidad intelectual de Groddeck, le
invitó a dar una conferencia en Budapest el año 1920, justo en el
tiempo en que publicara junto a Rank su "Desarrollo del Psicoanálisis"
y cuando comenzaba a sustentar un punto de vista disidente en relación
al psicoanálisis.
El grado de confianza que Ferenczi
tenía en Groddeck resulta claramente indicado en su anuncio a Freud
del inicio de su auto-análisis bajo la asistencia de Groddeck. Este
auto-análisis parece haber sido motivado por la percepción de Ferenczi
de las deficiencias de su experiencia analítica formal con Freud,
relatadas en su Diario Clínico. Este auto-análisis conducido en
presencia de un otro, esta condición diádica, permitió a Ferenczi
el desarrollo de su técnica de análisis mutual, que mas tarde aplicara
en el tratamiento de su paciente Elizabeth Severn.
Ferenczi y Groddeck eran hermanos
de espíritu en sus temperamentos, intelecto, su actitud independiente
y su relación con la autoridad. Sin embargo también se encontraban
ligados por su identidad de médicos dedicados al tratamiento de
casos difíciles y por su creencia de que podían ser los agentes
de la cura. Groddeck era ingenioso y audaz, e intentó cualquier
método en tanto éste prometiera curar al paciente. No se encontraba
atado a ningún marco teórico, y no le interesaba tanto entender
el fenómeno de la cura como la cura en si misma. Ferenczi por su
parte también era audaz, experimental, e interesado en la comprensión.
De hecho, se podría decir que sus experimentos clínicos eran un
intento por comprender más acabadamente tanto los casos difíciles
como el proceso de la cura analítica en casos pre-edípicos.
Ambos sostenían que los analistas
no debían tratar de "encajar" a sus pacientes en una teoría
que no satisfacía sus necesidades. Al respecto, Ferenczi sostenía
que los analizandos no debían ser aceptados sobre la base de su
analizabilidad, en el sentido tradicional del término, sino que
más bien, los analistas debían adaptar sus procedimientos y su funcionamiento,
con el objeto de satisfacer las necesidades de los individuos.
La importancia del factor personal
en la cura analítica resultaba también un factor de coincidencia
entre ambos autores. En este sentido, eran tan acuciosos en la búsqueda
de si mismos como en la búsqueda de significados en la vida del
paciente. En una carta a Groddeck fechada el 11 de Octubre de 1922,
Ferenczi menciona la flexibilidad y la audacia en el proceso de
evaluar las contribuciones del analista al proceso de tratamiento.
En esta carta Ferenczi alude por primera vez al concepto de análisis
mutual. Aparentemente, el origen de la idea fue de Groddeck, quien
habría llevado a cabo una especie de experimento de tratamiento
mutual. En las "Conferencias a los pacientes" Groddeck
hablaba ampliamente sobre si mismo, y creía que esto era un componente
vital del tratamiento aplicado al paciente.
Su correspondencia con Ferenczi
puede ser entendida como una especie de análisis mutual, en tanto
ambos se revelaban el uno al otro e intentaban ofrecer respuestas
significativas que reforzaran la búsqueda.
Resulta claro que una de las funciones
que Groddeck tuvo en la vida de Ferenczi fue ser un par analítico
de auto-ayuda, en los términos de Ferenczi, un "analizando
mutual". Groddeck fue el colega, par, y clínico analítico más
cercano emocionalmente a Ferenczi en el periodo en que éste se separaba
de Freud, dejaba la presidencia de la IPA, escribía su "Confusión
de lenguas" y su Diario Clínico.
No hay duda de que Ferenczi fue
capaz de vencer su reacción negativa inicial hacia Groddeck y finalmente
abrazarlo como un espíritu gemelo, amigo, curador y partner en el
análisis mutual. El trabajo de Groddeck como el de Ferenczi merecen
ser reexaminados y reevaluados a la luz de las contribuciones de
ambos al psicoanálisis contemporáneo.
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