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TRAUMA, ESCISIÓN Y ADAPTACIÓN DE FERENCZI A
WINNICOTT
Ps. Rodrigo Rojas Jerez; Psicólogo Clínico
Enfrentar la temática del trauma en Ferenczi me
hace inevitable pensar en la relación entre sujeto y objeto, dentro
del ámbito de lo psicológico. En este sentido surge mi interés
por demostrar que en la obra de Ferenczi el concepto de
introyección, y más precisamente el concepto de fase introyectiva,
tiene un carácter metapsicológico que implica una
conceptualización de la remisión implícita en la concepción de
un sujeto que engloba y trasciende la oposición
"yo/no-yo", esto es, donde el objeto existe fusionado al
sujeto en una extensión del interés subjetivo (Ferenczi, S. 1912).
En este punto me apoyo en lo planteado por André Green en el
sentido de que una teoría que le concede importancia al objeto no
puede ser sostenida más que en la medida en que sea llevado al
"corazón mismo del sujeto". Y quizás, parafraseando a
Green, podría plantear que para Ferenczi el objeto es develador del
sujeto o del propio-ser.
Coloma (1997), va a plantear que el concepto de
introyección en la obra de Ferenczi tiene un carácter paradojal
que presupone la internalización en un ámbito de la mente donde no
habría diferenciación sujeto-objeto. Esto es, la introyección
como un proceso que ocurre en el ámbito de lo originario y de la
omnipotencia efectiva, de acuerdo a Winnicott en el espacio del ser
femenino. A mi entender, y concordando con Coloma, Ferenczi va a
plantear la existencia de un espacio mental originario de
indiferenciación "yo/no-yo", cuna de la personalidad
corporal emergente, donde el objeto deviene -en fusión- develador
del sujeto. Es este el carácter paradójico que pretendo destacar
para analizar el trauma, más no por su presentación como figura
objetal diferenciada, sino como un objeto que se presta al
establecimiento de la identidad sujeto-objeto en el ámbito de la
constitución del propio-ser.
En este estadio de fusión, de acuerdo a Ferenczi
estaría excluido cualquier acto de autodefensa y protección, y
cualquier influencia del mundo externo permanece en estado de
impresión "sin contrainvestidura del interior". Es este
un punto fundamental que me permitiría plantear que la
"actividad personal" del niño se encuentra supeditada en
un comienzo a la "actividad personal de la madre" en la
adaptación. Adaptación activa de la madre que sostiene la
omnipotencia del niño que se daría en el espacio que la madre crea
con su beatitud. Actitud materna que nos recuerda a la "madre
suficientemente buena" que ampara la ilusión de Winnicott
(1960-1971). En cambio cuando la madre fracasa en crear dicho
espacio sugiero que el sujeto emerge con su adaptación, y en este
caso con la renuncia prematura a la individualidad originaria, y
surge la "actividad" esta vez en términos de un sujeto
dividido.
Dentro del estudio del trauma en Ferenczi, este
aparece como un proceso de disolución de la personalidad emergente,
que se orienta en el sentido de una regresión al estadio originario
de la fase introyectiva. De manera que los mecanismos defensivos que
consiguen el aislamiento de las cosas y de la propia personalidad en
el tiempo y en el espacio, están desconectados. Entonces señala
que la primera consecuencia del trauma es la fuerte angustia por la
pérdida del sentimiento de sí (Ferenczi, S., 1934[1931-1932],
1955[1930-1933], 1985[1932]). Pero tener en cuenta la fase
introyectiva implica que la patógeno no es la sola experiencia
traumática, ya que dicha regresión a lo introyectivo implica
además tener en cuenta la resistencia del ambiente humano a
mantener un espacio de amparo al sujeto traumatizado, que en
definitiva se instala como el abandono y las desmentidas de las
experiencias del sujeto. Siendo éste un carácter central en
Ferenczi (1913b, 1982b) lo que él definió como la resistencia
activa que impone el entorno humano al sujeto, la mentira. Mentira
que en el ámbito de lo introyectivo se instala intrapsíquicamente
por la identificación, en palabras de Ferenczi: "la
personalidad aún débilmente desarrollada reacciona al desagrado
brusco no mediante la defensa, sino que con una identificación
ansiosa y con la introyección de lo que lo amenaza o lo
agrede" (1933, pp.146).
Además en un intento posterior de rescate de la
propia personalidad, se va a instalar la escisión que se
corresponde al rechazo del entorno a la experiencia emocional de
odio y desprecio del sujeto frente al trauma. Pero esta escisión
implica que frente al peligro inminente, una parte de la
personalidad agónica se resigna y no opone resistencia alguna a las
impresiones del entorno (identificación con el agresor), y el resto
de la personalidad se separaría como una instancia autoperceptiva y
se establecería como un centinela atendiendo los peligros de los
objetos extraños. A partir de esa masa destruida se formaría una
personalidad superficial en parte consciente que oculta las capas
anteriores (Ferenczi, S., 1931, 1933, 1955 [1930-1933], 1985[1932]).
Ahora bien, este estadio de división psicótica
de la personalidad que Ferenczi (1930) llamó rechazo traumático
primario, tiene como sentido retornar al estado de beatitud
pretraumático y pretende creer que nada ha sucedido. Este concepto
de regresión al estado de beatitud pretraumático tiene fundamental
importancia, porque finalmente lo que buscaría todo intento de
adaptación, no es más que la tentativa de negar la realidad del
trauma y reestablecer los modos de satisfacción originarios. Esto
es lo que Ferenczi (1931) define como el placer de la adaptación,
que implica la pseudomadurez, comprendida como la introyección y la
identificación ansiosa con la realidad externa del objeto que
amenaza con el abandono en su función, y por lo tanto, de
reestablecer dicho estado pretraumático en el propio acto
adaptativo. En un intento de asumir el papel activo maternal frente
a una madre que retira el amor benevolente al niño. Este intento de
restablecer la beatitud materna -esta vez en un espacio que se
constituye psíquicamente- es lo que entiendo como un modo de
autoprolongar el abrazo psíquico frente a la amenaza del caos, en
lo que sugiere la idea de Winnicott (1954, 1962) de un intento de
autosostén defensivo y del consecuente congelamiento de la
situación del fallo materno, que es sostenido por el falso self
defensivo.
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA
Ferenczi, S., (1932) Diario Clínico. Tr.,
B. Castillo, Conjetural; Buenos Aires;1988.
Ferenczi, S.M (1933b) Confusión de lenguas
entre el adulto y el niño. Obras Completas. Vol., IV., Tr.,
Fco. J. Aguirre. Espasa Calpe; Madrid; 1984. pp. 139-149.
Rachman, A., Sándor Ferenczi: The
Psychotherapist of Tenderness and Passion. Jason Aronson, New
Jersey, 1997.
Sabourin, P., Ferenczi: Paladin et grand vizir
secret. Editions Universitaires; Paris; 1985.
Winnicott, D., El niño y el mundo externo.
Ed. Horme, Buenos Aires, 1980.
Winnicott, D., La naturaleza Humana. Ed.
Paidos, México, 1996.
Winnicott, D., Exploraciones psicoanalíticas.
Ed. Paidos, Buenos Aires, 1993.
Winnicott, D., Sostén e interpretación.
Ed. Paidos, Buenos Aires, 1996.
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