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TEST DE PHILLIPSON: INDICADORES
PSICOPATOLÓGICOS DE LA ESTRUCTURA DE CARÁCTER EZQUIZOIDE
Zorka Cervellino, Lic. en Psicología
De los distintos ámbitos en donde el Test de
Relaciones Objetales de Phillipson (T.R.O.) devela su mayor potencia
evaluativa, en el campo de las estructuras de carácter, donde éste
se constituye en una poderosa herramienta psicométrica. En líneas
generales, el Test de Phillipson permite apreciar los diversos modos
de relación de un sujeto con otros individuos. Consta de 13
láminas de colorido claro oscuro que presentan escenas difusas
cuyos trazos sugieren figuras humanas, incluyendo además una
lámina en blanco que ocupa el último lugar de la secuencia (Ver
Correo de Psicoterapia y Salud Mental Nº 10). Para su aplicación
se solicita al entrevistado que diga cómo se imagina que surgió la
situación que presenta lámina, que luego cuente con detalle qué
es lo que está sucediendo y que sucederá, y por último,. Que
relate cómo termina la historia.
La primera de las tres serie en que se dividen
las láminas busca explorar relaciones de dependencia temprana, la
segunda permite develar el funcionamiento del entrevistado frente a
situaciones de amenaza, finalmente, la tercera y última serie, al
incluir algunos trazos de color, permite analizar los vínculos
afectivos que establece el sujeto.
A continuación se describirán algunos de los
principales indicadores de una estructura de carácter de tipo
esquizoide posibles de distinguir mediante el análisis tanto formal
como de contenido del T.R.O.
En cuanto a los aspectos formales, este tipo de
entrevistado tiende a ajustarse a la consigna inicial, logrando
crear historias de alta complejidad y originalidad. Sin embargo, la
falta de compromiso con el relato lo llevará, por lo general, a
excluir la esfera afectiva en sus reapuestas, las que caracterizadas
por una buena organización desde el punto de vista lógico,
aparecen empobrecidas o limitadas, debido a la evitación de mostrar
las fantasías subyacentes.
En cuanto al análisis de la dimensión temporal,
el entrevistado estructura historias que formalmente describen los
tres tiempos, pero que sin embargo, plantean cierta atemporalidad
debido a la falta de discriminación emocional. Tiende a plantear un
pasado sintético pudiendo aludir con ello a cierto grado de
confusión o ambivalencia, el futuro se presenta condicional,
quedando las acciones en cierta forma postergadas. En cuanto a las
temáticas, éstas suelen ser de tipo abstracto, pudiendo en caso de
mayor patología del aparato mental, derivar en historias escuetas y
empobrecidas, o bien, en historias fantásticas que tienden a
alejarse de la situación sugerida por la lámina. Por lo general,
prima la intelectualización de los temas, con omisión de
temáticas amorosas y agresivas. Se observa además un fuerte
impacto del entrevistado frente a las láminas de la primera serie y
frente a la lámina blanca, debido a la falta de estructuración del
estímulo y a la evocación de relaciones objetales tempranas.
En cuanto a la dinámica entre los personajes, el
entrevistado imagina individuos quietos a nivel corporal, pero
activos a nivel mental. Se observan dificultades para que logre
describir claramente a los personajes, ya que brinda poca
especificación tanto psicológica como física, dando cuenta con
ello de deficiencias en la función sintética del yo. A medida que
aumentan las fallas en le identidad, los personajes llegan a
aparecer deshumanizados, lo cual revela una mayor patología a la
base. Los personajes aparecen contemplativos, o centrados en
resolver problemas internos, no se relacionan entre sí, debido a la
ansiedad que le genera la cercanía afectiva. Finalmente, es posible
apreciar en la mayoría de las respuestas un distanciamiento
afectivo o relaciones ideales y simbióticas, con exclusión del
contacto corporal.
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