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Sobre reparación y trauma
Lo más complejo del acto de la
"reparación", no pareciera ser tanto el acto reparatorio
en si, sino las relaciones de significación existentes entre dicho
acto y el ser que fue dañado. Así, hablar de
"reparación" no es un tema simple, pues por un lado, es
referir a un acto que debiera reflejar la lucidez sobre el daño
realizado; por otro, a la conciencia del real impacto que éste ha
producido en alguien; y finalmente al cuestionamiento acerca de
¿qué será aquello que desde el marco referencial del lesionado
deviene restaurador? Además, es preguntarse también, por quien
restituye, y de que manera a partir de la ausencia del dañador. De
aquí, la afirmación de que existen muchas conductas con carácter
de reparación; pero que aquellas que cumplen con estas propiedades
suelen ser escasas, no resulta un sin sentido.
Uno de estos actos reparatorios lúcidos, se
encarnó en la realización del Congreso Internacional:
"Ferenczi y el Psicoanálisis Contemporáneo", que se
llevó a cabo, los días 6, 7 y 8 de Marzo en la ciudad de Madrid.
Este evento por primera vez reunió al grupo cada vez mas creciente
de psicoanalistas y psicólogos clínicos que de diferentes partes
del mundo han venido reflexionando y ahondando sobre la vida y obra
de este eminente psiquiatra húngaro. De este modo, setenta años
después de que Ferenczi dictara su conferencia sobre
"Aprendizaje del Psicoanálisis" en esta misma ciudad,
más de un centenar de panelistas presentaron sus trabajos de
investigación acerca de la obra de este autor y del impacto que
ella tiene en el psicoanálisis actual. De nuestro país. El colega
Rodrigo Rojas, expuso el tema "Trauma, escisión y adaptación:
de Ferenczi a Winnicott"; asistieron además desde Sudamérica,
cinco penalistas de Brasil; y siete de Argentina.
Lo curioso es cómo un evento de esta magnitud,
que no ha sido conceptualizado como un acto de reparación, cumple
cabalmente con aquello que con toda propiedad alcanza dicha
cualidad. No ha de resultar, pues llamativo que este acto devenga
precisamente de quienes se adscriben a la primera teoría del
Trauma, aquella que habla del "abuso sexual infantil", del
"lenguaje de la ternura y de la pasión", y de las
vicisitudes traumáticas de ciertas interacciones entre lo infantil
y lo adulto. Desde Ferenczi mismo, sabemos que rara vez un violador,
repara los efectos de su conducta en su víctima, pero que ello no
impedirá que un nuevo objeto de amor, lúcido frente al dolor del
otro, se constituya, en virtud de su peculiar vínculo con el ser
dañado, en aquel que restaure, lo que a pesar de no ser su
responsabilidad, se entrecruza como un obstáculo en el encuentro
entre ambos. Es esta actitud la que pareciera cristalizarse en dicho
Congreso.
Bajo el mismo espíritu, es que en este evento,
pusimos por primera vez a la consideración de nuestra comunidad
profesional, el primer número de la "Revista de Psicoterapia
Bioanalítica" realizada en el Instituto de Desarrollo
Psicológico. Indepsi. Ella, es también el reflejo de una serie de
actos, que como la realización del Congreso, aspiran a reparar un
profundo daño, que en este caso encarnado en el silenciamiento de
la figura de Sándor Ferenczi y de su obra, no es sino un reflejo de
lo que somos capaces de hacernos a nosotros mismos en el lugar de la
lucha hegemónica por el saber y el poder.
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