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Psicoanálisis: Un esfuerzo de integración
El 40avo Congreso Internacional
Psicoanalítico, realizado en Barcelona en la segunda mitad del
presente año, nos ha sorprendido con un reflejo fidedigno de la
situación global, que "especula" el escenario de las
ciencias psicológicas en la actualidad. Por un lado, una
organización viva, palpitante, seria responsable, capaz de absorber
las variadas necesidades de representantes de más de 40 países
-recreando un clima de comunión y camadería que abarcó a sus más
de 2. 000 participantes- facilitando el intercambio de perspectivas,
el conocimiento técnico y la actualización de su saber.
Por otro lado, un testimonio prístino de las
dificultades, retos y conflictos con que las disciplinas de la Salud
Mental deben bregar a los albores del, siglo XXI: las evidentes
diferencias transculturales -reflejadas particularmente en las
aproximaciones europeas, norteamericanas y latinoamericanas-, las
dificultades para operar con un marco teórico unificado e
integrativo, la existencia de variados enfoques y desarrollos
teóricos, v la dificultad para aunar criterios en torno a una
metodología común, resultaron ser algunos de los aspectos más
críticos a la hora de evaluar el escenario presente de esta
disciplina.
Entendido como un reflejo del estado actual,
también resultó ser un espacio adecuado para aprehender las
propuestas que, desde este ámbito, surgen como modo de solucionar y
enfrentar estos entredichos: la apertura a la multidisciplinariedad
-magistralmente reflejada en los Paneles Interdisciplinarios de
"Psicoanálisis - Biología" "Psicoanálisis y
Epistemología "-, la reflexión seria profunda de las
fortalezas y, debilidades, oportunidades y amenazas, no exenta de
una sana cuota de autocrítica -expuesta lucidamente por nuestro
compatriota Dr Juan Pablo Jiménez-; y el desarrollo de estrategias
de abordaje novedosas e inéditas, como los enfoques de las escuelas
alemanas en relación con la incorporación a los planes
gubernamentales de salud, o la norteamericana en relación con
nuevas estrategias de conectarse con la sociedad, fueron algunos de
los hitos notables a la hora de visualizar las instancias de
enfrentamiento y solución surgidas de ciertos colectivos que hacen
reciente al reto de determinar el destino de un quehacer común.
De esta constatación, es que surge una
reflexión sobre la urgencia de aglutinar fuerzas entre todos los
miembros del "mundo de lo psicológico", de mancomunar los
esfuerzos en el dominio de la Salud Mental y de aprender a respetar
y preservar nuestro territorio. De esta mirada al mundo
psicoanalítico es que rescatamos una invitación virtual a ir más
allá de las divergencias, tras la búsqueda de la convergencia, la
transformación y la comunidad.
En este sentido, es que parece pertinente
recordar la distinción que Sándor Ferenczi hacía entre
"organismos autoplásticos", que se cambian a sí mismos
como estrategia de sobrevivencia, y la de "organismos
aloplásticos", capaces de transformar la realidad para crear
las condiciones de una adecuada adaptación. Esta distinción,
extrapolada "utraquísticamente" a la consideración de lo
social" nos remite al interjuego de las conciencias recíprocas
como una invitación a la renuncia de la gratificación alucinada de
un deseo y a transitar a la asunción del "principio de
realidad" del encuentro humano como vía para el crecimiento
colectivo.
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