|
TÉCNICAS GRAFICAS DE PSICODIAGNÓSTICO
E. Ruth Weinstein Aranda. Psicóloga Clínica y
Psicometrista
Hablar de Técnicas Gráficas es hablar de una
gran variedad de modalidades de aplicación de herramientas de papel
y lápiz agrupadas bajo ese título. El trabajo con técnicas
gráficas es un recurso ampliamente usado con niños dentro del
ámbito clínico, aunque poco utilizado con adultos.
En el abordaje Psicodiagnóstico y
psicoterapéutico con niños, el uso del dibujo es cómodo pues por
lo general produce una aceptación espontánea considerando lo
familiar de la tarea y su cercanía al juego. Estas mismas
características, sin embargo, producen resistencias en los adultos
y en algunos adolescentes, quienes entonces se quejan de no poseer
las habilidades, de sentirse ridículos o descalifican la tarea por
"poco seria".
Los test gráficos, a pesar de su simplicidad en
cuanto a la aplicación, material utilizado y tarea a realizar, son
de gran valor proyectivo. A través del dibujo las personas
proyectan modos de percibiese a sí mismo y percibir el mundo,
representando gráficamente su mundo interno ante el examinador.
Desde otra vertiente, también se han utilizado los test gráficos
para el análisis cognitivo o cálculos de edad mental en niños
-como es el caso del Test de Goodenough-.
De la amplia variedad de herramientas que se
pueden utilizar en una sesión de pruebas gráficas, la más
utilizada es el «Test de la Figura Humana», siendo aplicable tanto
a niños como adultos.
En niños, como, ya hemos mencionado, puede ser
utilizado como test cognitivo, permitiendo calcular la edad mental a
partir de los tres años de edad, mediante el análisis del modo de
realización de la prueba, de la cantidad detalles y de las
características que son plasmada en el dibujo. En su aplicación
proyectiva, las pruebas gráficas, parten del supuesto de que las
personas dibujan la realidad en función de sí mismas y de sus
rasgos de personalidad y sentimientos, más que como una
reproducción fotográfica de la misma. En el caso particular de la
Figura Humana, el examinado tiende a representar la realidad del
modo en que él se percibe a sí mismo.
Es así como la interpretación considera
características tales como el tamaño de la figura en relación a
las dimensiones de la hoja, -las personas seguras y autosuficientes
harán dibujos más grandes en comparación con personas más
inseguras y de menor autoestima quienes realizarán figuras
pequeñas en relación al tamaño del papel-, la ubicación espacial
de la figura y el trazo del dibujo. Alteraciones de los dibujos
-como por ejemplo dibujar la figura sin manos, hacer los ojos sin
pupilas o un rostro abiertamente asimétrico- nos pueden indicar
desde alteraciones de la personalidad a las principales ansiedades
del examinado. Por otra parte, en ocasiones en los dibujos se
realizan fantasías mágicas de resolución de deseos, adquiriendo
entonces la figura características deseadas, o por el contrario,
"castigando" el objeto de dibujo. Este tipo de test
permite incluso indagar acerca de la identidad genérica espontánea
del examinado.
En definitiva, mediante el seguimiento de pautas
precisas y claras en su aplicación, tabulación e, interpretación,
el conjunto de test gráficos ha demostrado ser una valiosa
herramienta que permite un óptimo diagnóstico y método de estudio
de la personalidad humana. En este contexto, el «Test de la figura
Humana» destaca entre gran gama de pruebas gráficas que comparten
características similares -Test del árbol, Test de la Familia,
Dibujo Libre, etc., por su demostrada validez y conflabilidad en el
ámbito clínico.
Volver al correo Nº 21
|