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Acerca
de la alternatividad
Los
últimos tiempos aparecen con una multiplicidad de discursos psicológicos
que aporta tanto como satura el espectro de entendimiento al que
aspiramos los que operamos en el ámbito de la Salud Mental.
De tal suerte a través de estos Correos de Psicoterapia
hemos abierto espacios de reconocimiento a algunas de las distintas
orientaciones teórico-prácticas a las que nos referimos, del mismo
modo como hoy presentamos la quizás si, una de las más radicales
aproximaciones de lo psicológico psicoterapéutico de maestro
tiempo contemporáneo: los enfoques humanistas y transpersonales.
Hemos
fundado este esfuerzo de ofrecer distintas orientaciones del saber
psicológico en el entendimiento, tal como lo hemos expresado en
otras líneas, de la búsqueda de una aproximación hacia una visión
paradigmático unificada, desde la cual rescatando los aportes
propios que de las diferentes miradas de lo psicológico surgen,
aspiran a contribuir a crear conciencia en relación a la necesidad
de trabaja- por construir un marco holístico, integrador y único
del saber psicológico, entendiéndolo así como una propuesta de
"alternatividad" al escenario cotidiano en que estamos
inmersos.
Esto,
no obstante, nos demanda intentar explicar nuestra particular
concepción del concepto de "alternatividad" que nos lleva
en un primer esfuerzo a intentar situar un escenario de análisis
para este constructo.
En
este sentido si partimos de la base de que, tradicionalmente, lo
alternativo ha sido construido como el par opuesto de la
tradicional, de lo que era por la senda de lo típico, de lo
aceptado y de lo establecido, nos parece posible consignar que de
esta primera afirmación acerca de la existencia de un discurso
oficial -en la práctica, un conjunto de discursos coexistentes-,
que constituyen lo reconocido (tesis) surge un par antitético u
opuesto (antítesis) que oponiéndose a ello aspira a dar forma y
dinámica a una nueva aproximación en la cual se proponga lo nuevo,
lo original, lo hermenéutica y lo alternativo.
Sin
embargo, creemos que si bien lo alternativo estructurado en torno a
un opuesto que se confronta a aquello que históricamente deviene
como el desarrollo más clásico del saber -entendido así en términos
dialécticos-, por otro lado también nos parece posible afirmar que
en tanto opuesto, éste ha servido para situar en el lugar del
discurso innovador el implícito de la desconfianza, el
resentimiento y la rebeldía hacia lo imperante, desde el cual
encontrar más que un espacio de confrontación de esta dialéctica,
un lugar desde el cual vehiculizar parte de las vicisitudes del
mando afectivo de lo humano.
De
tal suerte, lo que en un primer momento ha permitido ultimar y
ampliar el espectro de comprensión de la búsqueda del saber y el
conocimiento, inevitablemente ha terminado polarizando dicho par
antitético a una dialéctica interrumpida en la que la hegemonía
del poder del conocimiento del detentamiento del mismo ha
encontrado, quizás si en este espacio, su mayor campo de batalla,
No
obstante y a pesar e o anterior, creemos que es posible entender la
idea de la alternatividad como un punto de conjunción de ambos
opuestos, la síntesis de ambos alcanzada en una categoría distinta
q e engloba y da forma a una propuesta original.
Así, aparece no nueva concepción de lo alternativo que
alude a la integración de los elementos más propios de cada uno de
dichos pares antitéticos, y como tal surge junto con ello un reto
inédito a la hora de desarrollar dicho concepto.
Entendida,
entonces, como una propuesta que pretende trascender una postura
rupturista y confrontacional, la alternatividad aparece, por un
lado, como un imperativo de un orden superior, de mayor rigor y de
mayor exigencia y, por otro, como una aproximación a un estilo de
enfrentamiento distinto donde lo dialéctico y lo lógico
formal se aúnen en un acto común de conocer.
En
este sentido es que nuestros esfuerzos aspiran a crear un marco
original desde el y alcanzar un perfil propio y significativo al
desarrollo de la Psicología, tras un nuevo concepto de la
alternatividad, pues creemos que desde este marco devendría la
urgencia de integrar una visión desde la cual empezar a ofrecer una
respuesta holística, integracionista y paradigmático.
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