|
DRA.
MARÍA LUISA CORDERO V.
PRESIDENTE
SOCIEDAD CHILENA DE SALUD MENTAL
1.
¿Qué es la Sociedad Chilena de Salud Mental y cuáles son su
fines?
La
Sociedad Chilena de Salud Mental es una entidad creada a fines de
1985 por ideas y voluntades que se juntaron para contar con una
Sociedad mutiprofesional que se abocara a tareas y proyectos
vinculados a la Salud Mental de nuestro país. Si somos justos, los
primeros gérmenes de nuestra Sociedad surgieron en Putaendo, en la
época de los doctores Raúl Riquelme y Walter Vas. Los que lo
concretamos somos profesionales vinculados al Instituto Psiquiátrico,
entre ellos el D. Luis Gomberoff, ex Director del Instituto Psiquiátrico
y Presidente de la Sociedad por 2 períodos.
Pienso
que la sociedad está cumpliendo sus metas, silenciosa y
discretamente como debe ser en una entidad joven.
2.
Nombre algunas de las tareas realizadas hasta ahora.
En
los últimos años se ha observado un creciente número de
Simposios, Congresos, Seminarios, cursos organizados por diversas
instituciones asistenciales, universitarias, sociedades científicas
y otros. Esto nos revela la necesidad de formación y de intercambio
de experiencias en este campo. Algunos de estos encuentros son ya
tradicionales, otros llevan algunos años de desarrollo y otros recién
se organizan.
Este
año concretaremos tres actividades fundamentales: una de ellas es
la preparación y convocación al IV Congreso Chileno de Salud
Mental, en que se pretende crear un espacio de reflexión y crítica
de los grupos que trabajan en Salud Mental tanto en las
instituciones estatales como en las autónomas; otras serían las
Jornadas Nacionales de Psiquiatría Comunitaria, y en mayo
de este años se realizarán en Concepción las III Jornadas;
en este último congreso y también tomando en cuenta el cambio de
autoridad política que se vislumbra, entregaremos nuestra opción
de lo que pensamos deben ser las tareas aún pendientes en Salud
Mental para nuestros compatriotas, y tendremos la oportunidad de
presentar la Revista de Psiquiatría, órgano oficial del
“Instituto Psiquiátrico Dr. José Horwitz Barak”, Servicio de
Salud Metropolitano Norte y de nuestra Sociedad, la cual se edita 4
veces al año.
3.
¿Cómo Presidenta de
la Sociedad y como mujer, ¿qué
le preocupa?
En
primer lugar, el aumento alarmante del consumo de drogas en niños,
adolescentes y adultos y el advenimiento de drogas “más
pesadas” en los hábitos de consumo diario.
Luego,
el ingreso preocupante de jóvenes a la ingestión de alcohol, entre
ellas las mujeres.
Y
finalmente, sin ánimo de ser beata, me preocupa la temprana
erotización en la temática lúdica de los niños de hoy: vemos a
niñas de 9 10 años
maquilladas e interesadas en la conquista, lo que precede al
embarazo temprano en púberes y adolescentes, que es muy frecuente
en nuestro días. Las muñecas y ano son “guaguas de juguete”
como en mi niñez sino mujeres hechas y derechas, con ropero
incluido y su pareja (línea de juguetes americanos Barbie).
Lo
que aquí digo es una pequeña muestra de todo lo que el erotismo
precoz implica.
4.
¿Qué ha entregado la Sociedad en apoyo al estudio de
Prevalencia Comunitaria de Trastornos Mentales?
La
Sociedad Chilena de Salud Mental ha entregado su apoyo al estudio de
Prevalencia Comunitaria de Trastornos Mentales en la Provincia de
Santiago, del grupo de investigadores de la Facultad de Medicina de
la Universidad de Concepción Dres. Benjamín Vicente y
Pedro Rioseco.
En
el Nº 1 año IX de la Revista de Psiquiatría se han publicado
resultados parciales de esta investigación realizada en la ciudad
de Concepción en 1991, que sin duda significarán un gran aporte al
conocimiento del perfil diagnóstico de desórdenes mentales en
nuestro país.
5.
¿Hay algo más que quiera agregar?
Sí,
deseo referirme al excesivo predominio de la comunicación visual.
Se ha perdido el valor de la palabra y también de la capacidad de
escuchas, es rara la “tertulia”, la gente casi no se escucha.
Si
uno no escucha, no entiende al otro y así se despersonaliza la
relación, surge la desconfianza y finalmente el individualismo ¡Mal
de nuestro tiempo!
Volver al correo Nº
11 |