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LA
DEPRESION Y SUS MODALIDADES
INTRODUCCIÓN
PS.
Juan V. Gallardo Cuneo
El
capítulo de los trastornos del ánimo y de la afectividad, dentro
del cual encontramos a las reacciones depresivas resulta ser
especialmente complejo, ya que es en esta categoría donde es
posible encontrar aún un sinnúmero de dificultades a la hora de
buscar un discurso consensual y común en el ámbito de la
psicopatología. Esto,
porque en el dominio de los afectos, de las reacciones primitivas y
de las variaciones de los estados de ánimo, queda aún mucho por
conocer, y como consecuencia de eso, también las perturbaciones que
en ellos acontecen.
No
obstante los esfuerzos por intentar reflejar las vicisitudes de los
estados emocionales que permanentemente colorean la vida psíquica,
así como las perturbaciones de estos estados efectivos nos reflejan
algunas aproximaciones al tema, que pretenden sistematizar la
amplitud que el concepto de la Depresión entraña es semiología
psiquiátrica, que va desde una referencia a una reacción humana
normal (Duelo), a una reacción anímica que puede aparecer como un
síntoma clínico (Depresión Reactiva), hasta una entidad nosológica
(Enfermedad Afectiva, Depresión Endógena o Melancolía).
LA
DEPRESIÓN
Habitualmente
se distingue entre Depresión Normal y Patológica, entendiendo la
primera de ellas como una reacción afectiva frente a una situación
real de pérdida (un ser querido, una posesión muy apreciada,
etc.), que implica profundos sentimientos de pena, dolor y
abatimiento (J. Bolbwy,
Vínculo y Separación Afectiva).
Como Duelo, se entiende una reacción adecuada al estímulo:
muerte, abandono, despido, pérdida, en intensidad, duración y
cualidad, y en la que se experiencian un conjunto de emociones y
sentimientos propios de las experiencias límites, y que a su vez es
resonante para un observador imparcial.
En
contraposición, en la Depresión Patológica se observa una
desproporción entre la situación de pérdida aludida y la
experiencia sentida, observándose esta última más aguda y
profunda que el estímulo desencadenante, y perturbándose la
cualidad, cantidad y duración de la misma.
De este modo se configuran una constelación de síntomas psíquicos
y somáticos.
Trastornos
psíquicos:
Ansiedad,
tristeza, pérdida de interés por cuanto le rodea.
Sentimientos e ideas de culpabilidad.
Agitación e inhibición motora.
Tendencia al suicidio. Indecisión,
ocasionalmente, delirios y trastornos del juicio.
Trastornos
somáticos:
Insomnio o hipersomnia.
Pérdida del apetito. Disminución
del deseo sexual. Dolores
varios: hiperestesias, mareos, etc.
Esta
constelación de síntomas puede manifestarse ya sea como un Síntoma,
como un Síndrome o como una Enfermedad, los que a su vez se
expresan -simultáneamente, con la exacerbación de los rasgos
Caractereológicos del paciente-, subordinados a la presencia de un
duelo patológico (de la realidad o del imaginario del paciente) que
al no poder ser resuelto en forma adecuada empobrecen gradualmente
el mundo psíquico del sujeto. Éste presentará, entonces, un
aspecto marchito, hablará en voz baja, con voz lenta y aplanada,
manteniendo una actitud sombría, de abatimiento y acompañada de
signos de cansancio, desinterés, ausencia, pesadez corporal,
embotamiento intelectual, etc., pudiendo éste señalar o no
conciencia del proceso depresivo que se encuentra viviendo.
UN
MODELO TEÓRICO
Existen
varios modelos explicativos acerca del origen, desarrollo y
mecanismos de la Depresión: unos biológicos y otros psicológicos
y/o dinámicos. En esta
ocasión hemos optado por delinear las bases de un modelo bioanalítico,
que intenta articular componentes biológicos y psicológicos
siguiendo las ideas de A. Lowen en la Depresión y el Cuerpo.
Para
este autor, la Depresión resulta ser un mecanismo emocional frente
al dolor, caracterizado por una respuesta de disminución energética
global (de alimentos, respiratoria, motora, etc.) como reacción a
la imposibilidad del organismo de operar con elevados montantes
energéticos displacenteros (angustia crónica, duelos reiterados,
impotencia rabiosa, etc.), y que revelan una perturbación del
mecanismo de Duelo y Aflicción, necesario para adaptarse
afectivamente a eventos límites.
Así,
la condición básica de la persona deprimida es para él "la
incapacidad de responder", incapacidad que resulta del fracaso
de no haber logrado operar con los elevados montantes de excitación
reactivos a la situación original (dolorosa y displacentera) y que,
por tanto, terminan dando pie a la reacción depresiva como esfuerzo
por disminuir y aligerar el displacer.
De aquí que resulte que para A. Lowen la resolución del
cuadro Depresivo pase por volver a generar los elevados montantes
energéticos "apagados" en la Depresión y reconducirlos a
una elaboración del duelo original.
LOS
CUADROS DEPRESIVOS
Huelga
decir que la nosología de la Depresión no es única y que en la
actualidad existen distintas perspectivas desde las cuales se
intenta clasificar clínicamente las diferentes manifestaciones de
la depresión: sintomático, sindromática, etiopatogénica, fisiológica
o dinámicas. No
obstante, la mayoría de estas aproximaciones se apoyan en la
consideración de algunos pares antitéticos que permiten
caracterizar las distintas formas clínicas.
Depresión
Primaria y Secundaria.
La Depresión Primaria es el fenómeno fundamental que
estructura los síntomas psíquicos y somáticos, constituyendo una
clara entidad nosológica, que ha sido llamada Enfermedad Afectiva,
Psicosis Afectiva, Ciclotimia, Melancolía, Depresión Endógena y
Psicosis Maníaco-Depresiva (monopolar), en tanto que la Depresión
Secundaria muestra un síndrome más incompleto que se da en relación
a otro cuadro del cual se supone dependiente, tales como una
enfermedad física (hipotiroidismo, neoplasías, anemias), a
trastornos del Sistema Nervioso Central, a efectos secundarios de
alguna droga, o a otra patología psiquiátrica.
Depresión
Psicótica y Neurótica.
En la Depresión Psicótica la alteración afectiva se acompaña
de una pérdida del juicio de realidad y de ideas delirantes (de
ruina, de autorreproche o hipocondríaca); en ocasiones es posible
observar una relativa conservación de la función de identidad,
aunque suele enmascararse una identificación narcisista grandiosa
(ideal del Yo) que el paciente oculta bajo ciertas "quejas
depresivas". En
tanto en la Depresión Neurótica se entiende un tipo especial de
desorden afectivo con conservación de la función de identidad y
del juicio de realidad, en un cuadro que superpone la sintomatología
depresiva a la estructura de carácter neurótico del afectado; esto
es, estados disfóricos, de duración relativa, en relación a
situaciones de fracaso de la estructura de carácter que induce
sentimientos de ser rechazado o malquerido.
Depresión
Endógena y Reactiva.
Una depresión endógena alude a un cuadro en donde no es
posible determinar la situación externa desencadenante, y por tanto
refiere a factores internos o psicobiológicos, que presuponen una
perturbación o cambio estructural en la bioquímica del cerebro que
desencadena la reacción Depresiva sin un acontecimiento externo
evidente. En tanto que
en la Depresión Reactiva existe una relación evidente entre la
situación de pérdida específica y la reacción depresiva,
constituyendo esta pérdida el núcleo central del contenido
depresivo, no importando la gravedad o profundidad del mismo.
En
la actualidad se tiende a sostener que la situación de pérdida
puede ser consciente o no para el sujeto que la padece, aludiéndose
cuando no es tan evidente la relación a un "duelo
inconsciente" donde el objeto perdido -por lo general
contenidos de identidad propios del Ideal del YO- se ha
independizado del contenido depresivo y descentrado del sujeto
consciente (reprimido, disociado, escindido), y que aluden a
representaciones fragmentarias del sí mismo ideal que han sido dañadas
por la experiencia desencadenante.
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CUADROS
CLÍNICOS
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Depresión
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-Enfermedad
Maníaco-Depresiva (o Depresión Bipolar).
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Primaria
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-Depresión
fásica o Depresión Endógena monopolar.
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Endógena
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-Depresión
Involutiva.
-Depresión
Enmascarada o Larvada.
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Depresión
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-Depresión
en Cuadros Orgánicos Cerebrales.
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Secundaria
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-Síndromes
depresivos en reacciones exógenas
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Exógena
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*
enfermedad física.
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*
a drogas.
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*
a trastornos del SN
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*
a otra patología psiquiátrica.
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-Neurosis
Depresivas.
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*
reacción depresiva.
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*
depresión en Caracteropatía.
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