|
LA
DEPRESIÓN BIPOLAR
Ha
sido recientemente editado el libro "La Depresión
Bipolar" (enfermedad Maniaco-Depresiva o Trastorno Bipolar del
estado de ánimo), de los autores Dres.,
César Ojeda Figueroa, Hemán Silva Ibarra, Jorge Cabrera
Contreras y Fabiola Leiva Letelier, por la Ed.
Sociedad de Neurología, Psiquiatría y Neurocirugía.
Santiago, Chile, 1991.
Para
quienes están vinculados a la Salud Mental, la publicación de este
libro es auspiciosa, ya que acrecienta el acerbo de este territorio.
El escaso desarrollo de la psiquiatría en comparación a
otras especialidades médicas, y el reducido bagaje de libros
nacionales sobre el tema, se ven así contrarrestados con esfuerzos
como los desplegados por este equipo de profesionales de la
psiquiatría que surgen como uno de los primeros esfuerzos
nacionales por atender a una sistematización de dichos trastornos.
Este mérito resulta ser aún mayor, cuando generalmente ha
sido la Esquizofrenia, la gran psicosis, el tema de preferencia de
la psiquiatría nacional.
La
introducción de la primera parte está a cargo del Dr. César
Ojeda. Contiene una
breve historia de la enfermedad que nos recuerda algo que está
olvidado, y es que Kraepelin afirmó que la Enfermedad
Maniaco-Depresiva está integrada por un gran número de formas clínicas,
que pueden reemplazarse entre ellas, en un mismo caso y en un número
mucho mayor que las clásicas tres formas clínicas de Manía,
Melancolía y Estados Mixtos.
El
capítulo sobre clasificación incluye un interesante análisis de
las diferentes clasificaciones, que enfatizan diferentes variables
en sus respectivas ordenaciones y que los distintos autores han
propuesto para la enfermedad .
El
capítulo sobre clínica, tiene el mérito de estar basado en
trabajos de los autores, especialmente del Dr. Ojeda.
Se muestran 10 ejemplos de formas de inicio de entre los 140
casos estudiados por los autores.
La
segunda parte está a cargo del Dr. Hernán Silva y se refiere a los
Aspectos Biológicos del Trastorno Bipolar.
Allí se plantea que el desarrollo de la psicofarmacología,
de técnicas bioquímicas como la Cromatografía de alta resolución
y la creación de nuevas disciplinas, han permitido la acumulación
de gran información sobre las bases biológicas de los Trastornos
del Estado de Animo. El Dr. Silva revisa la Bioquímica, la Neuroendocrinología y
las pruebas de laboratorio que han surgido, y la Cronobiología en
sus aportes a este trastorno, sintetizando muy adecuadamente el
conocimiento que tenemos, hasta ahora, de estos temas.
El Dr. Silva con gran ponderación, en un lenguaje sencillo,
se ubica en el lugar de lectores no iniciados, explicando con mucha
claridad, los principales hallazgos, que además comenta, sin perder
la profundidad que el tema amerita.
Algo
parecido ocurre con la tercera parte del libro, a cargo de la Dra.
Fabiola Leiva, sobre Genética y Trastornos Bipolares.
En ella se efectúa una puesta al día de los hallazgos más
recientes, con bibliografía actual, que está al alcance incluso de
personas que recién se inician en la genética.
La
parte final del libro pertenece al Dr. Jorge Cabrera y trata sobre
el Tratamiento Farmacológico del Trastorno Bipolar.
En esta parte el autor comunica su experiencia clínica y
terapéutica, transmitiendo a los lectores el modo en que él mismo
trata a sus pacientes. Ubicándose
en muchas posibilidades de tratamiento, relata sus modos de
intervención, previniendo además las recaídas.
El
único problema de este capítulo es que la claridad y ordenación
del mismo, puede hacer creer, al lector no experimentado, que el
tratamiento es fácil, incluso en los casos complicados, lo que
naturalmente no es así. El
éxito de las buenas prescripciones farmacológicas depende no sólo
del efecto biológico exclusivo, sino del clima en que se da la
relación personal con el médico.
En este sentido, por ejemplo, el Dr. Cabrera nos entrega
parte de su amplia experiencia y formación, como cuando nos dice
que con estos enfermos, en general, se debe ser algo autoritario.
Otro
aspecto interesante resultan ser las notas al pie de página sobre
terminología técnica, pues ello permite a los interesados, por
estudiar y conocer sobre Psiquiatría de las Psicosis, acceder a
dicha información más cabalmente.
En tanto que la redacción, la impresión, el formato, el número
de páginas (poco más de cien), lo hacen atractivo y manuable, de
lectura fácil y fluida.
(Revista
Chilena de Neuropsiquiatría y Psiquiatría).
Volver al correo Nº
10 |