|
Nº 1. Aportes
a la Ventana de Johari
Conocido es sin duda, la ventana de
Johari (Joe+Harry) de Joe Lufty Harry Ingram, esa Tabla 2 x 2, a
partir de las coordenadas "Conocimiento" y "Yo-otros",
que resulta ser un útil y amistoso diagrama de comprensión
de la retroalimentación para el trabajo grupal, (y que al
clínico también le puede prestar una considerable
ayuda para el ejercicio psicoterapéutico), representada del
siguiente modo:
| |
Conocido para Uno Mismo
|
Desconocido para Uno
Mismo
|
| Conocido para los Otros |
PUBLICO
|
CIEGO
|
|
Desconocido para los Otros
|
PRIVADO O SECRETO
|
INCONSCIENTE
|
De tal suerte
este diseño nos plantea la consideración de al menos
cuatro dominios de existencia en relación al conocimiento,
al manejo de la información y a las cualidades del acto comunicacional.
Cuando esto lo aplicamos a la Psicoterapia, al discurso del paciente,
y a la relación paciente-terapeuta nos permite reconocer
áreas de existencia de lo que:
- ...yo conozco de mi y los otros conocen de mi, lo PUBLICO .
- ...yo conozco de mi y los otros no conocen de mi, lo PRIVADO o
SECRETO
-... yo no conozco de mi, pero los otros si conocen, lo CIEGO.
-... yo no conozco de mi, y los otros no conocen, lo INVISIBLE
Así, inevitablemente todo devenir
psicoterapéutico, estará desplegándose en un
movimiento continuo dentro de estas cuatro áreas, y en consecuencia
el alerta a la existencia, reconocimiento e identificación
de estas áreas en el paciente, ya resulta ser una buena práctica.
Adicionalmente, el reconocimiento de estas áreas en el mismo
terapeuta, aumenta, sin duda alguna, la potencia del ejercicio del
mismo.
Un bello ejemplo del uso de esta herramienta en la clínica
psicológica, aparece en el "Don de la Terapia"
de D. Yalom, quien en su ejercicio clínico trabaja con la
idea de que estas áreas varían de tamaño según
los individuos:
Un propósito,
para él, radica entonces en pretender cambiar el tamaño
de las áreas, intentando que el área PUBLICA crezca
a expensas de las otras tres y que el área PRIVADA se reduzca
a medida que Procesos de autoapertura, expresión de emociones,
intimidad, focusing, etc... tienen lugar. También es posible,
proponerse que el área CIEGA disminuya en tanto aumente el
volumen del área PRIVADA o PUBLICA (una forma más
simple de representar la afirmación freudiana de "hacer
consciente lo inconsciente"), o lo que es más llamativo,
reducir cierto tamaño del área PUBLICA, aumentando
el área CIEGA y luego la PRIVADA (lo que técnicamente,
se define como "hacer inconsciente lo consciente -en tanto
"acting out" e instaurar mecanismos represivos adecuados"),
e incluso se puede postular trabajar con el AREA INVISIBLE en la
línea de la psicoterapia Jungniana o algunas intervenciones
transpersonales.
Un recurso técnico que utilizamos
en el INDEPSI, es redefinir estas áreas, para entenderlas
como dimensiones del acontecer psíquico que guardan vínculos
de intercomunicación y de intercambio entre sí, permitiéndonos
en consecuencia organizar los componentes de cada una de ellas,
consignar las naturalezas de sus intercambios, y en consecuencia
generar hipótesis de trabajo fructificas al quehacer clínico.

Por esta vía, entonces es posible entender que no solo existen
distintos tamaños de áreas de un sujeto a otro, sino
que además se puede postular la existencia de conductos comunicantes
entre un área y las otras, (que en la práctica entendemos
estos conductos con variaciones a lo ancho de sus cuerpos y bocas
de entrada y salidas) con sistemas de comunicación que les
son propios, mecanismos de intercambio y perturbaciones de funcionamiento.
Las conectores
PUBLICO-PRIVADO son
los sentidos exteroceptivos, en su funcionamiento de percepciones
focal.
Las conectores PUBLICO-CIEGO son los sentidos exteroceptivos, en
su funcionamiento de percepciones periféricas.
Las conectores PRIVADO-CIEGO son los sentidos interoceptivos, en
su funcionamiento de percepciones focales y periféricas.
El YO freudiano, es entendido como un órgano de percepción
interno.
Por otro lado, si definimos que la conducta humana es conducta significativa,
entonces debemos distinguir: el signo conductual (la conducta en
si), la conducta como significante (la conducta como expresión
de un significado), y el significado de la conducta (la conducta
como símbolo). En este lugar el modelo que estamos proponiendo,
nos permite distinguir una serie de fenómenos que a la hora
de reflexionar sobre objetivos, estrategias, obstáculos y
evaluación de los procesos terapéuticos puede ofrecer
interesantes luces, algunas de las cuales compartimos en este texto:
- Los contenidos de cada área
pueden ser considerados como contenidos Genuinos, distinguiéndolos
de contenidos Verdaderos o Falsos. La presencia de un contenido
por tanto, sugiere procesos mediante los cuales se han instaurados
dichos contenidos (por tanto Genuinos), e invita a la exploración
de su naturaleza (por tanto su carácter de Verdad o Falsedad).
Los contenidos, son significantes con significados ("la
cosa"), y se debe estar alerta al tratamiento del significante
como si fuera automáticamente el significado (las representaciones
como la cosa en si, o las palabras como la cosa en si)
La Función de Mentira, surge como una discrepancia
entre contendidos del área PRIVADA (Genuinos, no Verdaderos
o Falsos) y los contenidos PUBLICOS, ya sea por omisión,
cuando se quedan en lo PRIVADO, o por acción, cuando se representa
algo distinto u opuesto al contenido original. En el contexto de
la psicoterapia, generalmente, la Función de Mentira se sustenta
en las atribuciones que el sujeto hace a sus contenidos ocultados,
esto es a su propia censura o critica sobre sus contenidos. En otras
ocasiones, puede deberse a una evaluación realista de lo
PUBLICO y sus riesgos, y/o a estrategias de instrumentalización
de lo PUBLICO.
El Autoengaño, por otro lado surge como una discrepancia
entre los contenidos del área CIEGA, con el área
PRIVADA.
Al área CIEGA entra información desde lo PUBLICO y/o
se procesa información internamente, en tanto un contenido
PRIVADO cumple la función de impedir la irrupción
de esos contenidos CIEGOS, usando el significante que mejor cumpla
dicho propósito (racionalización, idealización,
justificación. etc...).
YO, ROL, EGO y SELF, corresponden a tres estados de una
misma estructura, cuya instauración depende de la naturaleza
de sus funciones dentro del sistema, y según el tamaño
de las distintas áreas. (mas técnicamente catexia
de este sensorio a las distintas áreas, o "identificación
con un área"). En este sentido una personalidad "como
si", refleja un aumento desproporcionado del área PUBLICA,
frente a las otras. En tanto un cuadro psicótico autista
lo es del área PRIVADA, o una esquizofrenia simple lo sería
del área CIEGA.
- Los "Acting out"
y "Acting in", al igual que los Actos Fallidos y Lapsus
Linguae, aparecen como intercambios de área CIEGAS y
PUBLICAS.
- El mundo de la Fantasía,
la actividad onírica, los ensueños, al igual que la
capacidad de "insight" aparecen como intercambios de área
PRIVADAS y CIEGAS.
Baste
con estas referencias básicas para ejemplificar, la
utilidad que un clínico puede encontrar en este simple
modelo, que creemos, permite novedosos entendimientos y reflexiones
sobre el acontecer del proceso terapéutico, del suceder
del paciente, y de la propia gestión como psicoterapeuta.
Estando alerta a tratar adecuadamente el discurso de lo psicoterapéutico
(en tanto series de significantes en busca de significado),
esforzándonos
por progresar en la dirección del "significante al
significado",
en tanto esfuerzo por interpretar correctamente, y luego en la
dirección
del "significado al significante", en tanto esfuerzo
por comunicar adecuadamente, en nuestra opinión, el ejercicio
clínico aumenta su potencia transformadora de un modo sustantivo.
Inicio
Indice
|