Nº 16.
El Modelo “Contínuo de Significación”.
Ps. Juan Gallardo Cuneo. Indepsi. 2008
Desde una perspectiva Bioanalítica, hemos sostenido reiteradamente la noción del Continuo Normalidad-Anormalidad, que postula la existencia de un movimiento continuo entre diferentes entidades clínicas ordenadas según varios ejes de organización bio-sistémico: óseo, oral anal, uretral, gonadal y genital.; y regulada por un modelo de niveles múltiples de funcionamiento: normal, neurótico, borderline, psicótico. Esto significa que la patología estaría constituida por distintos estados continuos de manifestaciones clínicas dentro del cual se desplazaría el paciente, y que en cada nivel se manifiestan aspectos relacionados con las características maduracionales idisoncráticas, más las vicisitudes biográficas y los eventos críticos traumáticos (puntos de fijación) experimentados en el proceso de desarrollo.
En esta ocasión queremos hablar de otro continuo –paralelo- al anterior que nos parece una herramienta útil para el trabajo terapéutico, tanto para diagnosticar y elaborar material clínico, como para reflexionar sobre dicho suceder, que llamamos el ‘Continuo de Significación’; y que postula un continuo de estados de un sujeto que se organizan en torno a cuatro estadios en los que se conjugan en proporciones inversamente proporcionales dos variables: una que se relaciona con el principio de Realidad que llamamos el Orden de las Cosas, y otra con la conducta Masturbatoria y el uso del Lenguaje, por un lado, y las emociones y sensorialidad por otro.
Así se distinguen cuatro puntos referenciales:
El Orden de las Cosas, este estadio refiere a la capacidad de un organismo de aprehender el Orden de las Cosas, que es decir el conocimiento de lo Real según lo permitan su organización psicosomática las circunstancias evolutivas del ser, del saber de su tiempo, y de: ya sea bajo la cualidad de coordinación de acciones, de consenso social contingente, de conocimiento adquirido o de principio de tolerancia de la incertidumbre. Involucra distintos procesos de aprehensión de las reglas que en los distintos niveles en que se organizan los entes, (Existenciarios básicos) y sugiere la Capacidad de Pensar en los términos de Bion, y un funcionamiento regulado por el Conjunto de pares ordenados (α, β) (alfa, beta) cuando beta tiende a cero. El mundo sensorial representa procesos (α, ε) (alfa=representación, épsilon=energía-realidad) y el mundo Emocional -mediado por experiencias emocionales- facilita mecanismos de adaptación aloplásticos.
Lo Masturbatorio, este estadio se refiere a la aparición de un tipo de conducta autoplástica propendiente a la autogeneración de una sensorialidad de carácter placentero puesta al servicio de erradicar de la conciencia una sensorialidad de carácter displacentero. Refiere a la coexistencia en diferentes grados de tensión entre sensorialidades incompatibles, e involucra la utilización de representaciones eróticas puestas al servicio de enmascarar la sensorialidad displacentera. Involucra un transito progresivo del uso del lenguaje hacia un uso instrumental. . El mundo sensorial entremezcla procesos (α, ε) con (α, β) (alfa, beta) saturando progresivamente de elementos β; y el mundo Emocional -mediado por emociones y protoemociones- combina mecanismos de adaptación aloplásticos (displacer reactivo) y autoplásticos (gozo adictivo).
La Oralidad, refiere a una fusión Lenguaje-Masturbación, en donde se ha desplazado gradualmente la función comunicacional del lenguaje hacia una función utilitaria, cual es evitar las sensorialidades reactivas de carácter displacenteros, aunque se conservan las realizaciones positivas orientadas por coordinaciones de acciones. Progresivamente se sustituye la Capacidad de Pensar por la Producción de Pensamientos (Bion), y en diferentes grados degrada la función del lenguaje, fragmentando sus componentes: de significado, simbólicos, ideacionales, afectivos, organización semántica, y otros El mundo sensorial se organiza en torno a elementos (α, β) saturando de β, tanto el mundo emocional como intelectual, aunque sin interferir en las coordinaciones vitales básicas. El mundo Emocional –se organiza en torno a impulsos y protoemociones- combinando grados variables de adaptación autoplásticas (gozo adictivo).
La Adicción. Corresponde a un grado de fusión lenguaje-masturbación que se comienza a organizar en torno a un propósito aloplástico regulado por las vicisitudes de la agresión patológica. En su grado más leve, epiargumenta destrucción a terceros, como compensación vía mecanismos de identificación oníricos, y en los grados más avanzados favorece conductas autodestructivas mediadas por diversas representaciones, de las cuales la más extrema es el suicido maniaco. El mundo sensorial entremezcla procesos (α, β) con (alfa tendiente a 0, beta saturándose progresivamente de Gozo, hasta la instauración del elementos ε=destrucción. El mundo Emocional -mediado por impulsos y sensorialidades oceánicas- exacerba los mecanismos autoplásticos (gozo adictivo) a niveles cada vez más fragmentarios del psiquismo, hasta que finalmente este deja de adaptarse y se orienta hacia su destrucción.
El modelo postula que lo psíquico -en base a cierta organización biológica- transita desde el pensamiento primario hacia el pensamiento secundario, de acuerdo a ciertos principios y etapas tanto pulsionales-emocionales (freudianas), cognitivas (piagetanas) y psico-estructurales (Klein y otros); y en ellas se va incorporando gradualmente según una pauta evolutiva las estructuras que permiten que el aparato mental opere en ajuste a dichas estructuras (desarrollo psicosexual). De este modo existiría un desarrollo evolutivo graduado normal dentro de ciertos rangos variables que van desde niveles razonables de maduración precoz hasta la inhibición, pero que cuando alcanzan determinado grados de perturbación de un modo abrupto o sucesivo configurarían lo traumático, y en torno a ello ciertos puntos de fijación, regresión.
Así para cada momento de desarrollo el organismo cuenta con sus propios mecanismos de acceso al Orden de las Cosas, configurándose las Áreas del Yo libre de conflicto, en la medida que el producto de dicho funcionamiento se alcanza, lográndose una sensorialidad definida, un acto de pensar particular y una acción de acuerdo al principio propio de dicho orden. No obstante, el encuentro del ser y el mundo, es independiente de las sensorialidades experimentadas en ello, e inevitablemente surge .en grados variables- la experiencia del displacer la que en tanto sea contenida por el aparato mental será la base del desarrollo de la capacidad de Pensar, del vértice de personalidad llamado el Pensador, y de la experiencia. (Ver Bion) y no interfiera en los márgenes de variabilidad de los desarrollos normales.
Por esto, consideramos útil preguntarnos en distintos momentos del desarrollo de una evaluación diagnóstica, de un proceso terapéutico, o de una sesión, desde que lugar esta hablando el paciente (o el terapeuta), lo que resulta muy útil a la hora de distinguir entre lo fenoménico, lo reactivo, lo instrumental, lo transferencial.
Para graficar usaremos como ejemplo la conducta de Autoestimulación Sexual, en donde lo dado a la conciencia es un sujeto en intercurso Onanístico, y donde el modelo sirve primero para alertar, luego para permitir distinguir el estadio de referencia de la conducta, y finalmente para predecir eventos asociados, permitiendo intervenir de un modo mas eficaz..
Orden de las Cosas: El sujeto tiene conducta de Autoestimulatoria normal, como parte de un ciclo maduracional, preparatorio a la sexualidad de pareja. Aprende a conocer su cuerpo, su ritmo y a regular su sensorialidad sexual. Aparece como conducta de exploración graduada del propio Organismo y de la Sexualidad, mediada por la función de Reverie, coadyuvando al desarrollo psicosexual, e incrementando registros de cenestesia erótica y facilitando la construcción de un adecuado Imaginario Erótico, integrando sus pulsiones pregenitales y edípicas. También puede representar un momento de un continuo Existencial, en tanto opción sexual pertinente. Es una conducta privada (área privada) con desarrollo de pudor y posibilidad de representaciones verbales en el área pública. Modela un funcionamiento organísmico integrado, alineando el paralelismo psicosomático en torno a Salud, regulado por la dinámica soma informa psique, donde lo psíquico genera símbolos apropiados al órgano en particular, y al soma en general.
Masturbación. El sujeto tiene conducta de Autoestimulación como mecanismo de evitación o huida de experiencias ingratas y displacenteras. Es un estadio organizado en torno a una experiencia compleja que refleja un encuentro crítico entre dos sensorialidades: una de función de Reverie inviable, con otra que se instala como una primera orientación autoplástica, defensiva; donde coexisten sensaciones de displacer: frío, hambre, tristeza, soledad, miedo, etc., con un esfuerzo por buscar activamente una sensorialidad diferente. Implica una primera perturbación psique-soma, durante la cual se origina una inversión del paralelismo psicosomático, donde psiquis informa a soma, y genera actividad mecánica de órgano (representa los inicios de adaptaciones Autoicísticas). Se observan grados variables de confrontación entre ambas sensorialidades, con forzamiento de lo representacional y búsqueda activa de imágenes ecforizantes de sensorio. Se constituye en una conducta de área privada sin trasvasije a áreas públicas y el lenguaje comienza a perder progresivamente su función simbólica en tano representante del Orden de las Cosas para transitar hacia una función simbólica alternativa (más en la línea de las coordinaciones que de la comunicación).
Oralidad. El sujeto presenta conducta masturbatoria con fantasías eróticas idiosincráticas, sobrecatectizadas y predominantes, y/o no tiene conductas masturbatorias asociado esto a racionalizaciones y orgullo por tal condición (siendo esta la cualidad masturbatoria). En líneas generales se observan un conjunto de conductas mecanizadas con grados variables de adaptación y aceptación social bajo una discursividad desvinculada del Orden de las Cosas, y organizadas en términos de un Yo ideal, sistemas Ideológicos y/o discursividades imperantes, cuya función subyacente refleja automatismos masturbatorios. Se configura en torno a una fusión Lenguaje-Masturbación, donde la función simbólica del Lenguaje pierde progresivamente su componente de F(α) –función alfa-, instrumentalizándose de variadas formas; operatorio, formación reactiva, Pars pro toto, etc.…, en tanto conserva cierto grado de coordinación de acciones. El mundo sensorial se alinea en torno a automatismos de distintos tonalidades, según las magnitudes y cualidades de dichas sensorialidades, y la sensorialidad se convierte en la medida de todas las cosas (saturación de elementos β). Se perturba la Función de Reverie, con anulación del vértice Pensador e incremento de la producción de pensamiento. La sexualidad fenoménica se hace extremadamente privada, y el Imaginario sexual original puede portarse designificado de su función original: vinculante, gozo creativo, bio-reproductivo.
Adicción. El sujeto manifiesta conducta masturbatoria con cualidad de lo obsesivo compulsivo, y se observa la irrupción de una frecuencia anormal de la conducta. La sexualidad fenoménica se hace pública sin reguladores sociales (impudicia), o recorre vías de perversión. La fusión Lenguaje-Masturbación se divorcia de los mecanismos de coordinación biológica y se organiza en tornos a propósitos inconcientes, destructivos o autodestructivos y la discursividad queda sujeta a las reglas del pensamiento primario, por lo tanto a los mecanismos de equilibrio precario del aparato psíquico, se instauran adaptaciones autoicas, reguladas por mecanismos de defensas primitivos y organizaciones de sobrevivencia. La primacía sensorial se hace apodíctica, con deterioro progresivo y perdida de la función (α, β), excepto el elemento ε = matar, morir, acompañándose de un progresiva deterioro en el aparato psíquico, la producción de pensamientos se desintegra y recorre otras espacios lingüísticos mediado solo por el Gozo adictivo subyacente hasta la actuación del elemento ε = morir.
En Síntesis el ejemplo, nos señala como en un momento particular (sincrónico), lo dado a la conciencia resulta en un mismo dato -en este caso un sujeto se autoestimula sexualmente- y como el uso de este modelo aporta un marco para ampliar lo sincrónico y dejar entrar progresivamente aspectos diacrónicos que clarifiquen el dato dentro del continuo de Significación. Aplicar el modelo a la temática del Síntoma, y a la Intersubjetividad una tarea pendiente.
Juan V. Gallardo Cuneo
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