|
FICHA
CLINICA Nº
14
LA
DEPRESION
Introducción
El capítulo de los trastornos del ánimo y
de la afectividad, dentro del cual encontramos a las reacciones
depresivas resulta ser especialmente complejo, ya que es en esta
categoría donde es posible encontrar aún un sinnúmero de
dificultades a la hora de buscar un discurso consensual y común
en el ámbito de la psicopatología. Esto, porque en el dominio de
los afectos, de las reacciones primitivas y de las variaciones de
los estados de ánimo, queda aún mucho por conocer, y como
consecuencia de eso, también las perturbaciones que en ellos
acontecen.
No obstante los esfuerzos por intentar
reflejar las vicisitudes de los estados emocionales que
permanentemente colorean la vida psíquica, así como las
perturbaciones de estos estados efectivos nos reflejan algunas
aproximaciones al tema, que pretenden sistematizar la amplitud que
el concepto de la Depresión entraña es semiología psiquiátrica,
que va desde una referencia a una reacción humana normal (Duelo),
a una reacción anímica que puede aparecer como un síntoma clínico
(Depresión Reactiva), hasta una entidad nosológica (Enfermedad
Afectiva, Depresión Endógena o Melancolía).
La Depresión
Habitualmente se distingue entre Depresión
Normal y Patológica, entendiendo la primera de ellas como una
reacción afectiva frente a una situación real de pérdida (un
ser querido, una posesión muy apreciada, etc.), que implica
profundos sentimientos de pena, dolor y abatimiento (J. Bolbwy, Vínculo
y Separación Afectiva). Como Duelo, se entiende una reacción
adecuada al estímulo: muerte, abandono, despido, pérdida, en
intensidad, duración y cualidad, y en la que se experiencian un
conjunto de emociones y sentimientos propios de las experiencias límites,
y que a su vez es resonante para un observador imparcial.
En contraposición, en la Depresión Patológica
se observa una desproporción entre la situación de pérdida
aludida y la experiencia sentida, observándose esta última más
aguda y profunda que el estímulo desencadenante, y perturbándose
la cualidad, cantidad y duración de la misma. De este modo se
configuran una constelación de síntomas psíquicos y somáticos.
Trastornos
psíquicos: Ansiedad, tristeza, pérdida de interés por cuanto le
rodea. Sentimientos e ideas de culpabilidad. Agitación e inhibición
motora. Tendencia al suicidio. Indecisión, ocasionalmente,
delirios y trastornos del juicio.
Trastornos
somáticos: Insomnio o hipersomnia. Pérdida del apetito.
Disminución del deseo sexual. Dolores varios: hiperestesias,
mareos, etc.
Esta
constelación de síntomas puede manifestarse ya sea como un síntoma,
como un síndrome o como una enfermedad, los que a su vez se
expresan - simultáneamente, con la exacerbación de los rasgos
caracterológicos del paciente-, subordinados a la presencia de un
duelo patológico (de la realidad o del imaginario del paciente)
que al no poder ser resuelto en forma adecuada empobrecen
gradualmente el mundo psíquico del sujeto. Éste presentará,
entonces, un aspecto marchito, hablará en voz baja, con voz lenta
y aplanada, manteniendo una actitud sombría, de abatimiento y
acompañada de signos de cansancio, desinterés, ausencia, pesadez
corporal, embotamiento intelectual, etc., pudiendo éste señalar
o no conciencia del proceso depresivo que se encuentra viviendo.
Un Modelo Teórico
Existen varios modelos explicativos acerca
del origen, desarrollo y mecanismos de la Depresión: unos biológicos
y otros psicológicos y/o dinámicos. En esta ocasión hemos
optado por delinear las bases de un modelo bioanalítico, que
intenta articular componentes biológicos y psicológicos
siguiendo las ideas de A. Lowen en la Depresión y el Cuerpo.
Para este autor, la Depresión resulta ser
un mecanismo emocional frente al dolor, caracterizado por una
respuesta de disminución energética global (de alimentos,
respiratoria, motora, etc.) como reacción a la imposibilidad del
organismo de operar con elevados montantes energéticos
displacenteros (angustia crónica, duelos reiterados, impotencia
rabiosa, etc.), y que revelan una perturbación del mecanismo de
Duelo y Aflicción, necesario para adaptarse afectivamente a
eventos límites.
Así, la condición básica de la persona
deprimida es para él "la incapacidad de responder",
incapacidad que resulta del fracaso de no haber logrado operar con
los elevados montantes de excitación reactivos a la situación
original (dolorosa y displacentera) y que, por tanto, terminan
dando pie a la reacción depresiva como esfuerzo por disminuir y
aligerar el displacer. De aquí que resulte que para A. Lowen la
resolución del cuadro Depresivo pase por volver a generar los
elevados montantes energéticos "apagados" en la Depresión
y reconducirlos a una elaboración del duelo original.
Los Cuadros Depresivos
Huelga decir que la nosología de la
Depresión no es única y que en la actualidad existen distintas
perspectivas desde las cuales se intenta clasificar clínicamente
las diferentes manifestaciones de la depresión: sintomático,
sindromática, etiopatogénica, fisiológica o dinámicas. No
obstante, la mayoría de estas aproximaciones se apoyan en la
consideración de algunos pares antitéticos que permiten
caracterizar las distintas formas clínicas.
Depresión Primaria y Secundaria. La
Depresión Primaria es el fenómeno fundamental que estructura los
síntomas psíquicos y somáticos, constituyendo una clara entidad
nosológica, que ha sido llamada Enfermedad Afectiva, Psicosis
Afectiva, Ciclotimia, Melancolía, Depresión Endógena y Psicosis
Maníaco-Depresiva (monopolar), en tanto que la Depresión
Secundaria muestra un síndrome más incompleto que se da en
relación a otro cuadro del cual se supone dependiente, tales como
una enfermedad física (hipotiroidismo, neoplasias, anemias), a
trastornos del Sistema Nervioso Central, a efectos secundarios de
alguna droga, o a otra patología psiquiátrica.
Depresión Psicótica y Neurótica.
En la Depresión Psicótica la alteración afectiva se acompaña
de una pérdida del juicio de realidad y de ideas delirantes (de
ruina, de autorreproche o hipocondríaca); en ocasiones es posible
observar una relativa conservación de la función de identidad,
aunque suele enmascararse una identificación narcisista grandiosa
(ideal del Yo) que el paciente oculta bajo ciertas "quejas
depresivas". En tanto en la Depresión Neurótica se entiende
un tipo especial de desorden afectivo con conservación de la
función de identidad y del juicio de realidad, en un cuadro que
superpone la sintomatología depresiva a la estructura de carácter
neurótico del afectado; esto es, estados disfóricos, de duración
relativa, en relación a situaciones de fracaso de la estructura
de carácter que induce sentimientos de ser rechazado o
malquerido.
Depresión Endógena y Reactiva. Una
depresión endógena alude a un cuadro en donde no es posible
determinar la situación externa desencadenante, y por tanto
refiere a factores internos o psicobiológicos, que presuponen una
perturbación o cambio estructural en la bioquímica del cerebro
que desencadena la reacción Depresiva sin un acontecimiento
externo evidente. En tanto que en la Depresión Reactiva existe
una relación evidente entre la situación de pérdida específica
y la reacción depresiva, constituyendo esta pérdida el núcleo
central del contenido depresivo, no importando la gravedad o
profundidad del mismo.
En la actualidad se tiende a sostener que
la situación de pérdida puede ser consciente o no para el sujeto
que la padece, aludiéndose cuando no es tan evidente la relación
a un "duelo inconsciente" donde el objeto perdido - por
lo general contenidos de identidad propios del Ideal del YO- se ha
independizado del contenido depresivo y descentrado del sujeto
consciente (reprimido, disociado, escindido), y que aluden a
representaciones fragmentarias del sí mismo ideal que han sido dañadas
por la experiencia desencadenante.
|
CUADROS CLÍNICOS
|
|
Depresión
|
-Enfermedad Maníaco-Depresiva (o Depresión
Bipolar).
|
|
Primaria
|
-Depresión fásica o Depresión Endógena
monopolar.
|
|
Endógena
|
-Depresión Involutiva.
-Depresión Enmascarada o Larvada.
|
|
Depresión
|
-Depresión en Cuadros Orgánicos
Cerebrales.
|
|
Secundaria
|
-Síndromes depresivos en reacciones exógenas
|
|
Exógena
|
* enfermedad física.
|
|
|
* a drogas.
|
|
* a trastornos del SN
|
|
* a otra patología psiquiátrica.
|
|
-Neurosis Depresivas.
|
|
* reacción depresiva.
|
|
* depresión en Caracteropatía.
|
(Extraído de los Archivos Indepsi.
Publicado en el Correo de Psicoterapia nº 11, 1993)
Inicio
Indice
|