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El
Test de Relaciones Objetales; (Phillipson)
Psa.
Ruth Weinstein A. Indepsi (1992)
Cuando
en el dominio de las pruebas psicológicas proyectivas
se trata, existe en la actualidad una trilogía
que en el último tiempo se proyecta como un
set de instrumentos serios, prácticos y útiles
al diagnóstico clínico, tanto en relación
a otorgar información relevante referida a determinados
contenidos temáticos conflictivos, como a los
modos de existencia de dichos contenidos en un paciente
particular: el Test de Rorschach (Correo No 9), el
Test de Apercepción Temática de Murray
T.A.T., y el Test de Relaciones Objetales de Phillipson.
Estas
tres herramientas presentan entre sí aspectos
por un lado común, en tanto constituyen mediciones
complejas, y difícilmente falsificables por
un sujeto, debido a su carácter de pruebas proyectivas;
y por otro, aspectos distintos en virtud de los diferentes
contenidos que cada una de ellas intenta evaluar. El
Phillipson, por ejemplo, posee semejanzas estructurales
con el Test de Apercepción Temática (estímulos
semiestructurados, ambientes predeterminados, climas
psicológicos, etc.,) aunque al ser sus estímulos
menos estructurados que en el T.A.T., permite una mejor
proyección del mundo interno del sujeto (representaciones
mentales, afectos más profundos, organizaciones
conductuales estables, etc.,); igual situación
ocurre, aunque en menor grado, con el Test de Rorschach,
con quien comparte el hecho del uso de las tonalidades
difusas que tal como nos lo ha mostrado el test de
Rorschach en el estudio de los determinantes perceptuales:
Formas, Color, Espacios, Localizaciones, etc.- ayudan
a crear y recrear climas emocionales más intensos,
diversos y significativos.
En
este contexto, la Prueba de Relaciones Objetales es
una herramienta que trata de dar cuenta, a través
de sus distintas láminas, de los diversos modos
de relación de un sujeto con otros individuos. Ella permite analizar a partir del tipo de percepción
de una serie de láminas: el tipo de relación
que un sujeto establece con otras personas, qué tipos
de personas aparecen en sus relatos, cuáles
sentimientos e impulsos se manifiestan, qué mecanismos
defensivos utiliza en dichas interacciones, qué tipo
de objetos (representaciones internas) determinan esos
modos de relación, y cuáles ansiedades
predominan. De igual modo la prueba permite apreciar en qué situaciones
el paciente se desenvuelve mejor, y en cuáles
tiene mayor dificultad y/o teme más.
El
test de Relaciones de Objeto, fue creado por Herbert
Phillips en 1955, basado en la teoría psicoanalítica
de las relaciones objetases de Melanie Klein, siendo
concebido como una prueba proyectiva de personalidad
de estimulación visual, que a través
de láminas semiestructuradas, permitiera
una aproximación a los objetos internos
del paciente.
El
set del Test consta de 13 láminas que deben
pasarse secuencialmente, y en las cuales el sujeto
debe elaborar una historia. En
ellas, los estímulos utilizados se asemejan
a figuras humanas, que aparecen desdibujadas, y poseen
un colorido de tipo claro-oscuro que evocan determinados
climas emocionales. En
ellas, no hay una clara distinción entre figura
y fondo, lo cual, a su vez, permite y facilita proyecciones
tendientes a recrear interacciones con un fuerte componente
emocional y personal.
Las
láminas están divididas en tres series: A,
B y C privilegiando cada una de ellas un determinado clima
emocional: la serie A explora relaciones de dependencia
temprana y vivencias de contacto sensorial y físico;
la serie B explora el funcionamiento del sujeto frente
a situaciones de amenaza, en un contexto más frío
y más real, en tanto que la serie C involucro mayor
colorido y permite analizar los vínculos efectivos
que establece el sujeto en la actualidad.
La
fundamentación teórica de la prueba se basa
en la Teoría de las Relaciones de Objeto, que en
líneas generales alude a los modos de articulación
del aparato mental, y a cómo las primeras experiencias
con objetos" del mundo determinan los posteriores
modos de relaciones significativas. Sintéticamente
alude a que las personas perciben el mundo que las rodean
de un modo particular y dinámico, y que en todas
las interacciones existe un juego entre factores conscientes
e inconscientes. Las
personas se relacionan entre sí, determinadas por
cómo se relacionaron con sus padres: cómo éstos
satisfacieron sus necesidades, y por cómo ellos
se sintieron: satisfechos o frustrados, gratificados, amenazados
o perseguidos. Las personas generan recuerdos y fantasías, a nivel
inconsciente, y sobre la base de ellos, organizan futuras
relaciones con los otros, intentando integrar de alguna
manera ambos tipos de relaciones (con personas y objetos
y con fantasías), y ese modo da como resultado su
conducta habitual, su modo característico de funcionamiento. Es
así como esta prueba, aún muy nueva en nuestro
país, permite complementar el uso de otras pruebas
psicológicas, tanto psicométricas como proyectivas. Y,
a pesar de su origen claramente psicoanalítico,
y específicamente kleiniano, sus resultados pueden
ser utilizados por especialistas de la Salud Mental de
otras corrientes terapéuticas, y entregarles información
significativamente útil acerca de lo que está ocurriendo
intrapsíquicamente en un paciente.
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