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Contribuciones Húngaras a la Psicología Moderna.(1)

 

CSABA PLÉH

Universidad Eötvös Loránd,

Budapest, Hungría

 

TRADICIONES DE LA HISTORIA ESCRITA EN PSICOLOGÍA

Deseo argumentar en este documento que, en términos de su bagaje sociológico la  psicología en tanto ciencia, no es totalmente neutra ni descontextualizada. Por lo tanto, en el análisis de sus tendencias hay algo que debe aprenderse a partir de sus características nacionalistas, más allá del simple hecho de que sean diferencias nacionales.

 

LA VISIÓN LINEAL: UNA CARICATURA

La tradición admitida o aceptada de la historiografía en psicología es aquella de las tradiciones lineales. Esta concepción está presente en puntos de vista, que hacen hincapié en una imagen ininterrumpida y monocéntrica del desarrollo de esta joven disciplina. Ellas suponen varias linealidades.

(i) Hay un claro desarrollo desde la psicología que se caracteriza por una visión desarticulada, especulativa sobre la naturaleza humana y especialmente una comprensión de la mente y del comportamiento contaminados por consideraciones de la filosofía y, peor aún, de la religión, orientadas a un punto tal, un objetivo implícito, que sería una visión sólida y creíble de la mente humana fundada en una desinteresada ciencia natural.

(ii) De acuerdo con este punto de vista, la psicología como una ciencia moderna, como una profesión, es entendida como una disciplina enseñada en universidades, que se ha articulado a sí misma partiendo del mundo de la academia "hacia abajo". Existe un eje para la modernización en esta perspectiva lineal: el que organizan las principales universidades y sus aproximaciones teóricas. Estas pueden cambiar con el tiempo, como transitar de una psicología mentalista a una conductista, pero durante un periodo particular, ella  es su único foco. El centro puede cambiar también nacionalmente. Se puede mover desde Alemania a los Estados Unidos, pero incluso así, seguiría siendo el mismo centro en un momento dado. Todo el resto, como  la psicología Ruso-Soviética, o la psicología de la lengua española con sus peculiaridades, serían fenómenos atávicos de la periferia. Así, en cualquier contexto cultural y temporal determinado, el mundo académico continuaría siendo el eje dominante y decisivo.

(iii) La concepción dominante, es también lineal en el sentido de que trata las características de las tendencias nacionales como pertenecientes a los tiempos oscuros y difíciles en la formación de la disciplina. La Psicología con su institucionalización habría perdido básicamente todas sus características nacionales.

El desarrollo de la psicología debería estar en armonía con la política de la globalización. Las tendencias nacionales pertenecen al pasado y desaparecerán con la liberalización.

 

CUESTIONANDO LA LINEALIDAD

Esta línea de pensamiento, por supuesto, es válida no sólo para la psicología, sino para la historiografía tradicional de la ciencia en general. Con el fin de demostrar un progreso casi religioso desde la oscuridad a la claridad, se ha debido asumir este tipo de unificación. Los actuales enfoques revisionistas, sin embargo, cuestionan seriamente esta actitud. Las diferentes redes en la vida del científico (intelectual, privado, político y nacional) -como Bruno Latour (1993) afirma muy claramente- están entrelazadas; son determinantes competitivas y a veces cooperativamente del crecimiento de la ciencia. La ciencia no debe interpretarse como el equivalente de un territorio religioso sagrado que no debe estar vinculado a cuestiones profanas (Bloor, 1991).

En la concepción de Latour (1993), todo el proceso de la modernidad está caracterizado por dualidades. Lo único básico, de hecho, es la dualidad entre la división y la unificación. Curiosamente, ambas podrían mantener desatendidas las diferencias nacionales y el ideal del estudio de la ciencia en su esencia pura. Sin duda, hay un supuesto compartido detrás del constante florecimiento de la modernidad hacia la autonomía de las diferentes esferas de la vida, lo cual resulta –usando la expresión simbólica de Latour-  en grandes divisiones. Comenzó con la separación del Estado y la Iglesia, entre la fe y el conocimiento en el lado intelectual y continuó en lo gubernamental con la separación de poderes, para llegar en el siglo XIX a una separación de hecho de las actividades intelectuales (la separación de arte, ciencia, y la filosofía siendo este el ejemplo claro, para ser seguido luego por la clara delimitación entre ciencias y humanidades, entre las diferentes ciencias y así sucesivamente). Esto continuó hacia una posterior separación en "estudios científicos" y, hacia una visión de linealidad y de neutralidad nacional como consecuencia con esto. La idea de la "división" apoya la noción neopositivista de separar el contexto de descubrimiento (efímero, desorganizado, irracional e individual) de los contextos de verificación (permanente, organizada, racional e institucionalizada) y una separación de la lógica-estructural frente a los aspectos contingentes de las teorías científicas. (Para una clara crítica reciente de esta división véase Brown, 1989).

La otra característica rectora de la modernidad, analizada tan poderosamente por Toulmin (1990) es la descontextualización universalista, acompañada por sus dos hermanas, la despersonalización y el desinterés (Shapin, 1996). Estas actitudes también niegan claramente la continua importancia de las particularidades nacionales y suponen una creencia en una forma de hacer ciencia universal y algorítmica.

Hoy, toda esta acentuada creencia en las separaciones comienza a pertenecer al pasado. Hemos empezado a darnos cuenta de que esa total separación y autonomía es solo un ideal, y siempre se complementa por la hibridación en todos los niveles, la cual es el proceso complementario propuesto por Latour (1993). Esto es verdadero tanto para el proceso de la investigación actual, como para su historia. Como Latour y Woolgar (1986) en su camino a un trabajo rupturista y bastante polémico comentan sobre las "ciencia de laboratorio", este es un proceso donde siempre están entrelazados los datos, la determinación interna y las cuestiones externas (rivalidad, cooperación, cuestiones de primacía, redes técnicas). Donde "los hechos" se comportan -de acuerdo con su etimología Latina- como siendo "hechos" y no simplemente descubiertos.

Las ideas de hibridación y de red de Latour proponen que también hay una interacción entre los tres contextos básicos en el desarrollo histórico de la ciencia. Uno es el contexto intelectual tan querido a quienes proponen un enfoque internalista de la ciencia, los otros dos son los aspectos personal y social, cercanos a aquellos que plantean una visión externalista sobre la ciencia (para una revisión crítica de esta oposición  véase a Shapin, 1992). El nuevo y más radical sociologismo (incomparablemente más radical que el punto de vista social de la ciencia representado por Mannheim, 1952 o Merton, 1938, 1973) se conoce como el programa fuerte debido a que reivindica la ciencia determinada estrictamente por factores sociales (Bloor, 1991).

Esta actitud supone los tres contextos, o redes, y afirma que también son redes entreveradas en la historia de la empresa. Si tomamos la ciencia más como humano más que como anhelo divino por la verdad, como debiera ser el orden de las cosas. Las ideas (el así llamado aspecto internalista) pertenecen a la red social y personal cotidiana del científico, y son las fuerzas motrices para grandes redes sociales, desde revistas y asociaciones, hasta agencias fundadoras. Así entran en el aspecto externo. O bien, para decirlo de otra forma, las ideas e  incluso los métodos experimentales se forman bajo el impacto de los factores sociales y personales. Incluso la estructura del movimiento de la ciencia refleja esto. La intersección y constante fricción entre autonomía (o en las palabras de Latour, brecha) e hibridación también es válida para las ciencias naturales clásicas. Sin embargo, el objeto de estudio de la psicología debería hacer más sensible al historiador a esta múltiple combinatoria. Este engarce implica la destrucción de la hipótesis clásica de linealidad debido a que mundos sociales en pugna están presentes incluso en la actualidad, y han coexistido durante todo el período de la modernidad.

 

¿QUÉ HACEN LOS HISTORIADORES DE LA PSICOLOGÍA?

Acerquémonos más a nuestro tema específico y observemos cómo la unificación y el problema de los híbridos aparecen en la historia de la psicología. Las historias modernas mejor conocidas, comenzando con Murphy (1949) y Boring (1950), en varios aspectos siguen la tradición de las "modernas grandes brechas". Dividen la psicología en un período implícito y otro explícito: uno en el que la separación de la (sería) ciencia de la filosofía aún no se ha realizado con claridad, conservando difusos contornos entre varios dominios del conocimiento humano general; y otro en el cual los temas científicos y sus métodos generan sus divisiones desde la especulación y similares. Aunque presentan pocos capítulos sobre el período implícito, como señala Richards (1992), debido a que ven todo como una preparación para la gran brecha en su tratamiento, incluso del período implícito, son bastante parciales. Sólo la filosofía elevada es relevante para ellos. Y debido a esto, sólo ven una forma de hibridación en el surgimiento de la psicología: la del filósofo y científico natural.

Esta simplificación ha tomado tiempo. Historias anteriores, como las escritas por Baldwin (1913) y Dessoir (1911) fueron mucho más generosas en cuanto a las repercusiones de la filosofía, y en relación con la importancia de otros dominios del conocimiento, aun incluyendo la literatura en la formación de la psicología. Sin embargo, cuando se realizó la simplificación, resultó en una visión donde por un lado había postulada una clara división entre lo pre-científico y lo científico. Por otro lado, hubo una clara división de lo que fue tratado como relevante desde el período pre-científico. Sólo aquellas piezas de conocimiento que fueron relevantes habrían de integrarse en la nueva disciplina. Esta nueva disciplina, para utilizar la expresión introducida por Ben-David y Collins (1966) fue un resultado de una hibridación de las actitudes de dos disciplinas: la de epistemología filosófica y la fisiología experimental. Se intento presentar una ventaja competitiva a las cuestiones planteadas por la filosofía a través de respuestas prometedoras basadas en las ciencias naturales.

Bajo la influencia de Kuhn (1970) se han hecho varios intentos para interpretar la historia de nuestra disciplina como una donde los paradigmas cambian bastante rápidamente. Por lo tanto habría una secuencia de Psicología de la Conciencia, Conductismo, Cognitivismo y así sucesivamente (Palermo, 1971). Otras voces alternativas reclaman una no linealidad, sugiriendo que la psicología es una "ciencia multi-paradigmática", donde diferentes paradigmas coexistirían (Leahey, 1980). Por supuesto, esto contradeciría, la noción misma de paradigma introducida por Kuhn (1970). Por tanto, todavía otros afirman que la psicología no se organiza alrededor de paradigmas, sino alrededor de pares de prescripción o eternas dicotomías, tales como: objetivismo-subjetivismo, determinismo-indeterminismo, estaticismo-dinamismo y similares (Watson, 1967).

Todo este "relajamiento", sin embargo, no cambia el estado de las diferencias nacionales. Parece ser un supuesto tácito para aceptar la imagen introducida por Boring. El texto clásico de Boring (1950) muestra cómo la psicología experimental nació en Alemania, Inglaterra y los Estados Unidos, y sugiere que después de estos diferentes procesos de nacimiento a nivel nacional, la disciplina ha dado un giro cosmopolita. Incluso los enfoques revisionistas de la historiografía se adhieren a esta imagen. Basado en el ejemplo de la psicología húngara, voy a intentar mostrar que adoptando una actitud histórica y sociológica realista, por el contrario, uno puede encontrar algún significado para el estudio de las diferencias nacionales sobrevivientes.

 

TRADICIONES DENTRO DE PSICOLOGÍA HÚNGARA

Sería demasiado ambicioso describir en un breve documento, cuáles son las implicaciones de una visión más amplia y no-lineal para el tratamiento de elementos nacionales en la historia de la psicología. Voy a concentrarme en la continua multiplicidad de los enfoques y su estrecha relación entre sí, debido a un pequeño y relativamente transparente conjunto de redes. Una consecuencia bastante directa de esto, es la otra peculiaridad de la psicología húngara: la relativamente limitada intolerancia intelectual, que es un gran peligro en la psicología contemporánea. Planteo que ambas características, no deben hacernos sentir inferiores al respecto y deberían ser preservadas, si queremos que nuestros estudiantes tengan tanta repercusión en la "psicología mundial" como la que tienen ahora.

A continuación voy a intentar explicar el último siglo de psicología húngara, tratando de corregir la visión recibida de la historiografía y fomentando una visión más abierta y multifacética de la historia y la situación actual de la psicología.

 

MÚLTIPLES HIBRIDACIONES

La Psicología, como documentan Ben David y Collins (1966), en el trabajo ya señalado, había ganado su autonomía, tanto en el ámbito institucional y académico como resultado de un proceso de hibridación de roles. El condicionamiento social para la hibridación entre  las ciencias naturales -alcanzado en las escuelas médicas alemanas-, con las ideas filosóficas, fue el déficit de cátedras de fisiología que hacia los años 60 del siglo pasado afecto a Alemania. Así, un factor de tensión que estaba presente para una generación de personas recién "habilitadas", por una parte, coincidió con una escasez de filósofos talentosos por otra. El nacimiento de la psicología académica fue un encuentro afortunado de estas dos tendencias.

Sin embargo, en mi opinión esto es sólo una parte de la problemática. Aunque es ciertamente la tendencia dominante; el tipo de psicología académica "transversal" que intenta acercar cuestiones filosóficas a las ciencias naturales, y que luego intenta abogar por la independencia disciplinaria, de cátedras, de laboratorios, etc. Aunque nace de un proceso de hibridación, debido a sus propios intereses académicos pronto se convierte en una partidaria y defensora auto-consciente de la autonomía. Sigue siendo concienzudamente teórica. En los principales centros institucionalizados habla de "hombre en general" y evita delicadas cuestiones mundanas. (Wilhelm Wundt, el padre fundador alemán fue, por ejemplo, como es bien sabido, un abierto oponente de la psicología aplicada).

Sin embargo, otra hibridación ocurrió paralela a este desarrollo. Esto implicó una hibridación de roles entre las nociones del hombre práctico y el enfoque biológico naturalista del hombre. Esto condujo a una combinación de los problemas del gobernante, del militar, del industrial, del educador, es decir, a las cuestiones de la sociedad vinculadas con la vida humana, y la teoría evolutiva sobre el desarrollo de los organismos representada principalmente por Darwin. En cuanto a su contenido, esta hibridación resultó en la formación de varias psicologías funcionalistas, que estaban mucho menos orientadas a la autonomía disciplinaria que a la aplicación y los resultados prácticos. En cuanto a su aspecto social, este tipo de psicología comenzó también a relacionarse con desarrollo, diferencias individuales y patología. Normalmente comenzó fuera del mundo académico, y cuando se institucionalizó, estas instituciones eran instituciones sociales prácticas, en vez de académicas.

El caso de la psicología húngara es interesante respecto a esto por varias razones. El aspecto más importante es que como acontecimientos acaecidos en Hungría, el rol principal  de las  hibridaciones se llevó a cabo en paralelo a través de tres planos. El primero de ellos fue la hibridación académica. Sin embargo, puesto que era más cercana a la práctica sólo siguió parcialmente el patrón habitual en el período inicial. La Psicología fue introducida en los departamentos de filosofía en la forma de conferencias, luego "seminarios", y se constituyó en algo similar a un sub-departamento. Pero durante este proceso muchos de los primeros psicólogos académicos húngaros fueron menos académicos que algunos de los primeros docentes alemanes. El segundo papel de hibridación fue una versión especial de la hibridación práctica y funcionalista de Europa Central: la del psicoanálisis y de las diferentes tendencias de la psicología profunda. Esto trajo consigo un énfasis en la bien  conocida apertura hacia los estudios culturales, la cultura literaria y artística, así como a la  medicina. La tercera hibridación fue la institucionalización práctica de psicología para la educación, la cual trata con poblaciones con retraso, y selección industrial. Este último intento comenzó a partir de consideraciones higiénicas de la vida en la ciudad moderna y también derivó de consideraciones de la reforma educativa conectada con ideologías sociales a veces radicales y centradas en la niñez.

Es esencial tener en mente la existencia paralela e interactiva de estas tres redes, porque es frecuente que exista un tratamiento peculiar e intelectualmente inadecuado de ellos en la literatura sobre la historia intelectual húngara. La mayoría de las personas que intentan hacer de la psicología una parte de su visión sobre el cambio de siglo, o de Hungría entre las guerras, usualmente incluyen sólo el psicoanálisis como un punto de referencia. Algunas excepciones, como Kende (1974), que considera otras redes, principalmente la de los movimientos de reforma educacional, pero también desatiende a la psicología académica como tal. Para ellos no es simplemente una selección unilateral. También es una distorsión radical de la situación de facto, incluso de las propias redes extra-académicas. Durante varias décadas, un aspecto muy interesante de la psicología húngara fue la estrecha interacción entre las diferentes redes, o más exactamente, el hecho de qué personas participaron en las diferentes redes de forma paralela. Permítanme señalar dos casos individualizados de esto. Ferenc (Franz) Alexander, fundador de la medicina psicosomática pensada psicoanalíticamente y un organizador de la formación psicoanalítica estadounidense e internacional, fue hijo del filósofo Bernát Alexander; y como relata en una parte de su trabajo autobiográfico (Alexander, 1960) fue influenciado por las intensivas redes académicas y no académicas alrededor de su padre, y en general por el cambio de siglo en Budapest. O, considerando el otro extremo, el psicólogo experimental Lajos Kardos recordó en una entrevista, que mientras fue un psicólogo perceptual en la década de 1930, fue también un fiel discípulo de Lipót Szondi (Pléh, 1995), como lo fue, entre otros, Ferenc Mérei.

 

LA PSICOLOGÍA HÚNGARA Y EL "GRAN MUNDO"

Uno puede tomar tres perspectivas diferentes en el intento de relacionar la psicología húngara a la del mundo. Uno puede hablar de las estrellas que "lo hicieron", es decir,  contribuyeron a la psicología mundial, con la psicología del mundo reconociendo su contribución, y examinar si hay algunas especificidades -ya sea en los aspectos internos de su trabajo científico o en su trasfondo-, observando la red externa en la que se produjo su trabajo. Otra posibilidad es poner la mirada en la labor de personas que siguieron las tendencias internacionales importantes, pero permanecieron desconocidas fuera de Hungría. Este trabajo podría ser señalado como valioso, por ser una parte del ejercicio encubierto y del comercio de ideas. Finalmente, un tercer enfoque posible se centra en las tendencias internas, para ver si las redes locales tienen algún mensaje sustancial sobre la estructura y  desarrollo de la disciplina en general. Voy a intentar usar una combinación de estas posibilidades.

 

LAS ESTRELLAS DE LA PSICOLOGÍA HÚNGARA Y SU IMPACTO.

Hay varias maneras cuasi-establecidas para identificar quiénes son las estrellas reales en la historia de la psicología. Una es la influyente lista compilada por Myers (1970) basada en las estadísticas de citas de catorce revistas profesionales estadounidenses entre 1962 y 1967, analizando 7200 artículos con 140.000 citas. Otro es la lista de Boring (Anin, Boring y Watson, 1968) basada en el juicio de 9 eminentes psicólogos. Finalmente, la tercera es la cita en los diccionarios biográficos de Zusne (1975), que se basa en Boring, pero ampliada para incluir el período reciente.

Los siguientes nombres húngaros se pueden encontrar en el libro de Zusne. Los números indican cuán importante es considerado el autor por el panel. La clasificación original va de cero a veintisiete puntos. György Békésy está incluido debido a su Premio Nobel. El resto de la lista es más bien escaso. Si adoptamos criterios estrictos y únicamente se incluye a aquellos que estaban relacionados con Hungría sólo mediante alguna de sus actividades profesionales, tenemos: Paul Ranschburg (12), Géza Révész (23) y cuatro psicoanalistas: Sándor Ferenczi (19), Ferenc Alexander (18), Géza Róheim (11) y Deszo (Dávid) Rapaport (21).

Me he tomado la libertad de agregar a esta recopilación a unos pocos autores de la tradición académica, en donde el libro de texto o las referencias históricas apoyan su influencia internacional. Deliberadamente, excluí a personas vivas de mis observaciones.

 

EL PASADO FILOSÓFICO

Tres nombres destacan desde los inicios filosóficos de la psicología húngara, quienes, aunque no accedieron a la "Gran Liga" (las listas de impacto mencionadas arriba), continúan siendo citados en la literatura sobre temas particulares.

Gyula Pikler (bajo su seudónimo alemán Julius) el filósofo oficial de izquierda y organizador de la perspectiva sobre la modernización de la vida en las ciencias sociales (Huszadik Század, Társadalomtudományi Társaság), fue también un psicólogo reconocido en el mundo de habla alemana. Su trabajo (Pikler, 1908, 1917), que también ha aparecido en húngaro, hizo una contribución seria a las cuestiones relacionadas con las unidades básicas y los eventos de la vida mental. Su sintetizado trabajo (Pikler, 1917) intenta resaltar el principio de la negación en la sensación como resultado de los componentes activos de la percepción. Su objetivo era construir una noción que contuviera todos los ya conocidos "contra-fenómenos" en la organización perceptual, tales como los contrastes, las post-imágenes y otros.

Pero curiosamente, y esto es un síntoma continuo, no es muy citado por la generación posterior de experimentalistas húngaros de orientación alemana como Révész o Ranschburg. Incluso los resúmenes históricos actuales (Kiss, 1995b) ignoran su mensaje sustancial y sólo le mencionan con referencia a una revisión anterior de Ranschburg (1942). Esto tiene una clara explicación: aunque él participaba socialmente en los círculos adecuados, él no era propiamente un intelectual. Él no intentó hacer un nicho intelectual de sus contribuciones especulativas a la psicología moderna. Jenő (Eugene) Posch fue al mismo tiempo un psicólogo teórico bastante interesante dentro y fuera de instituciones académicas y sin darse cuenta se convirtió en una celebridad en la escena política intelectual. Él fue criticado en el Parlamento por su enseñanza supuestamente atea a estudiantes de escuela secundaria e incluso tuvo una suspensión como profesor (Kende, 1974). Su "psicología objetiva", que apareció en dos abultados volúmenes al comienzo de la Primera Guerra Mundial, (Posch, 1914/15), fue una elaboración de ideas de Herbert Spencer sobre psicología objetiva en la dirección de una teoría motora del comportamiento. Básicamente tomó prestada la idea de la función adaptativa de lo mental de Spencer. Pero la elaboró en una dirección donde la mayoría de nuestras funciones superiores se originarían de alguna manera de la organización motora. Esto es un paralelo radical a las primeras teorías motoras de la percepción, como la propuesta por el francés Théodule Ribot, o el germano-estadounidense Hugo Münstenberg (véase sobre estos avances Murphy, 1948). El elemento radical en Posch es que su elaborada teoría motora de la mente fue enunciada en términos de adaptación, en lugar de hacerlo en términos de actitudes mentales, como ocurrió con algunas de las primeras teorías motoras alemanas. De hecho, un historiador actual del conductismo ha tratado al grandemente olvidado Posch como apuntando a Watson y a las radicales teorías de motoras de la mentes (McGuigan 1978).

Lajos (Lewis) Leopold fue un economista y pionero teórico social, quien escribió un libro notablemente influyente en su tiempo, El Prestigio. Este fue traducido al alemán y al inglés (Leopold, 1915). Era un intento pionero por ocuparse dentro de un amplio contexto del problema de ‘las influencias sociales sobre el comportamiento y la representación mental’ consideradas desde un marco más general y más flexible que el de las teorías de la imitación de Tarde y Le Bon, y al posterior de G.H. Mead, que eran muy populares en ese momento. El "Prestigio" para Leopold es un concepto representacional intermediario que es responsable de una generalización de ideas más que de una simple imitación. El prestigio implica y también ayuda a recrear la estratificación social. Es este aspecto de su trabajo el que llamó la atención de teóricos sociológicos como Max Weber y que también apareció en una revisión de la edición en inglés (Park, 1915).

 

LA TRADICIÓN EXPERIMENTAL

La herencia de Paul Ranschburg (1870-1945) es aquí sin duda el elemento dominante. Fue una figura clave, no sólo en relación con la reputación de la psicología experimental húngara (véase Schiller, 1947a), sino también con respecto a nuestra comprensión de las redes superpuestas en la psicología húngara. Si bien fue el fundador de la tradición de la psicología experimental, debido a su formación médica tuvo sus primeros logros en el ámbito clínico; y luego de no haber logrado establecerse allí, se convirtió en el padre fundador de la introducción de la psicología moderna, y especialmente de la psicología experimental en la educación especial en Hungría.

Él es interesante en nuestro contexto por dos razones. Una tiene que ver con su fama internacional. Ranschburg, después de trabajar en la hipnosis, publicó en 1902 un documento sobre la dificultad de recordar elementos similares u homogéneos de una lista de aprendizaje. Utilizó los entonces clásicos métodos de investigación de la memoria y los amplió incluso con su propio aparato mnemométrico (véase Ranschburg, 1912 para una presentación comparativa de dispositivos mecánicos sofisticados) para cubrir el material sin sentido. Él observó un fenómeno y le dio un nombre: inhibición homogénea. El fenómeno resultó ser de total importancia. Se ha hecho habitual referirse a él como el fenómeno de Ranschburg. Es muy discutido e incluso investigado en la psicología experimental contemporánea (para una revisión de su aplicabilidad, vea por ejemplo, Marton, 1971).

Su caso es un ejemplo muy significativo por la importancia de un efecto identificable, no sólo en la historia de las ideas sino también en el destino de los logros individuales. Si un efecto es nombrado después de la persona que lo descubrió (como es el caso con el concepto de inhibición homogéneo introducido por Ranschburg en 1902), eso podría probar ser el camino real a "la eternidad". El nombre de Ranschburg aparece en los actuales debates mucho más allá del alcance del efecto original y mucho más allá de Hungría. Su efecto se cita como una posible explicación de nuevos efectos encontrados en la investigación de la memoria (Fago, 1995), y aun continúan discusiones detalladas sobre la explicación del efecto original (Greene, 1991 El aspecto sociológico importante es que la introducción temprana de un efecto fiable en una ciencia experimental vale la pena.

El otro aspecto importante de Ranschburg es su iniciación de una red de seguidores. Ranschburg no fue el primero en utilizar métodos de psicología experimental en Hungría. Como muestra un informe detallado de Fodor y Kós (1995), Károly Lechner (1850-1922), el primer profesor de psiquiatría en Kolozsvár, había comenzado a usar mediciones del tiempo de reacción en la década de 1890. Lechner, sin embargo, utilizó estos métodos sólo como parte de su práctica clínica y la enseñanza; él no intentó tener publicaciones internacionalmente aceptadas sobre la base de sus mediciones. Ranschburg en 1912 también publicó una exitosa encuesta global sobre la patología de la memoria, donde presentó sus estudios experimentales y los contrastó con los diferentes enfoques sobre patología en neuropatología pero también apropiados en psicopatología e incluyó un detallado reporte sobre la teoría Freudiana del olvido!

Ranschburg comenzó su trabajo en una institución médica. Su situación en el cambio de siglo en el Departamento de Enfermedades Nerviosas, dirigido por Károly Laufenauer, es comúnmente descrito de una forma idealizada. La Psicología experimental produjo un gran avance en la escuela de medicina, sin embargo, la situación era mucho menos idílica. Estaba llena de tensiones laborales y luchas por el reconocimiento. Como reportó Ágnes Torda (1995) en una filológicamente detallada cuenta sobre la historia interna del primer laboratorio psicológico húngaro, su defensor en la Facultad de medicina tuvo un momento difícil. La idea de dar conferencias sobre "psicología experimental" y establecer un laboratorio para el estudio de la mente no fue aceptada por todos. Los comités de facultad cuestionaron repetidamente incluso los títulos de los cursos propuestos por Ranschburg y las afiliaciones oficiales relacionadas con un "laboratorio de psicofisiología" que el autor utilizó en sus publicaciones. Por lo tanto, uno podría encontrar suspicacia, envidia y probablemente también un poco de antisemitismo. ¿Fue esto, no obstante, aunque propiamente húngaro, una característica de atraso y de estar en la periferia? Definitivamente no. ¡La Universidad de Cambridge, en Inglaterra, permitió que se estableciera un departamento de psicología experimental sólo en 1947! De igual forma, la psicología experimental francesa fue desarrollada principalmente en laboratorios médicos y educativos que no llegaron a ser parte formalmente de las facultades de filosofía. La Sorbona había integrado un laboratorio de psicología experimental a gran nivel sólo después de la Segunda Guerra Mundial. ¡Jean Piaget consideró oportuno conmemorar este evento en 1968 como un triunfo de los hechos sobre las especulaciones!

En consecuencia, un alcance interesante de la vida de Ranschburg sobre "las redes de la ciencia" fue que sus dificultades no fueron específicamente debido al retraso húngaro. El otro aspecto interesante es lo que ocurrió a continuación, y aunque a primera vista tiene más relevancia local podría contener un mensaje más general. El laboratorio psicofisiológico establecido dentro del sistema de educación especial para niños retrasados, primero en la calle Mosonyi en 1902, demostró ser un cambio muy fructífero y consecuente. Ranschburg (1923) no perdió sus ambiciones en el nuevo entorno. Escribió un Tratado de dos volúmenes que es digno de leer incluso hoy en día. Fue el primer esfuerzo sintético por "acercar" la psicología experimental con la neurociencia experimental y clínica.

Hoy en día dos instituciones, el laboratorio psicológico de la Escuela de Educación Especial y el Instituto de Psicología de la Academia Húngara de Ciencias, reconocen a su fundador en Ranschburg y enlazan la actividad posterior a su laboratorio. Esto constituye más que un nombre histórico colocado de su parte. Refleja el hecho de que los dos campos de la psicología clínica aplicada y de la psicología experimental de hecho se desarrollaron en redes superpuestas en Hungría.

Lo que fue, en el plano personal, una injusticia para Ranschburg (la ralentización de su proceso de habilitación en la escuela de medicina, y el haber sido prácticamente arrojado junto con su laboratorio de instituciones académicas médicas prestigiosas) llevó un sabor distintivo para el desarrollo de la psicología húngara: una relación más estrecha entre lo académico y las redes aplicadas, y un continuo rol especial para la Escuela para Profesores de los Discapacitados en el desarrollo de la psicología, que fue continuada por Lipót Szondi y sus estudiantes.

Géza Révész (1878-1955) fue otro experimentalista húngaro, que alcanzó el reconocimiento en el "Salón de la Fama Internacional." Perteneció a esa generación de jóvenes intelectuales de Budapest radicales que eran ambiciosos en su ciencia, así como abiertos y vanguardistas, por lo menos, en sus puntos de vista políticos (consulte acerca de este clima en Kende, 1974; Janos, 1982; Kovács, 1994; Harmat, 1995).

Révész se estableció como un experimentalista estando aún en Hungría. Después de obtener un grado en una universidad alemana líder (que era típico en el momento), se  estableció como un experto en la audición (Révész, 1913, en  inglés1954b). Su monografía aseguró su entrada en los libros de texto, o en el famoso libro de historia de Boring (1942); y también estableció su otra continua preocupación: el estudio de los talentos infantiles. Su estudio sobre Ervin Nyíregyházi (Révész, 1916) fue uno de los primeros de su tipo. En Holanda, su fama de debía en parte a su estudio sobre el tacto desarrollado a lo largo una década, (1938, resumen inglés, Révész, 1958) y a sus publicaciones acerca de los ya entonces, pasado de moda y cuestionables temas sobre el origen del lenguaje y las relaciones entre lenguaje y pensamiento. La amplia recepción de estos libros posteriores mostró la necesidad de un estudio continuo de estos "temas prohibidos" y aseguró una bien merecida fama para el autor en sus últimos años.

En lo que se refiere a los aspectos institucionales, Révész logró irrumpir en el mundo de la Facultad de Filosofía y tener un Departamento de Psicología, establecido en Budapest durante las revoluciones tras la primera guerra mundial. Se trata de un importante avance en el nivel de las instituciones y redes, pero un impacto no duradero. En 1920, Révész había abandonado el país por Holanda, y él estableció su fama internacional como un erudito y como un organizador de la vida psicológica europea, principalmente a través de la primera revista internacional de psicología Acta Psychologica.

En Hungría, mientras tanto, la psicología misma, debido a sus asociaciones y connotaciones políticas, había llegado a ser desacreditada en el mundo de instituciones de alta academia,  y en el mundo de la política terrenal también. Tardó una década completa restablecer la psicología en las universidades, en Budapest por Pál Harkai Schiller, y en Szeged por Dezső  Várkonyi Hildebrand.

Pál (Harkai) Schiller (1908-1949) parecía ser un autor olvidado en gran medida, que se reintegró a la escena húngara principalmente a través de sus escritos históricos ideados filosóficamente (Harkai, 1940), como un crítico del dualismo cartesiano y un defensor de un enfoque funcional a la relación cuerpo-mente (Pléh, 1984). Gracias a los esfuerzos de Magda Marton en Hungría (véase por ejemplo, Marton, 1994) y Donald Dewsbury (1994, 1996) en los Estados Unidos, el patrimonio de Harkai no es más un lugar en blanco en nuestros mapas del pasado intelectual. Harkai Schiller fue un experimentalista fino y un teórico muy erudito. En mi opinión intentó combinar algunas de las mejores tendencias del periodo entre las dos guerras mundiales. Tomó, de Kurt Lewin, la idea de la determinación contextual de las fuerzas de motivación en la vida humana y característicamente la aplicó a la explicación de chistes (Schiller, 1938). Harkai Schiller sentía una particular atracción  hacia una combinación de ideas Gestalt, teoría de la intencionalidad, y un "enfoque de acción teórica" para fenómenos de comportamiento complejo (véase Dewsbury, 1996). Esto se muestra claramente junto con su inspiración desde la concepción semiótica de la mente y la actitud anti-Cartesiana respecto a la cuestión de cuerpo-mente propuesta por Karl Bühler (1922, 1927, 1934, 1936) en su trabajo teórico (Harkai, 1940, 1944, Schiller, 1947b). Lo que fue tomando una forma concreta en las numerosas publicaciones (en parte póstumas) que él preparó en lo que hoy damos por llamar, fenómenos de representación en los animales, tales como el comportamiento de evitación (Schiller, 1948, 1949a, b, 1950) y los dibujos de los chimpancés (Schiller, 1951,1952, Schiller y Hartmann, 1951). Es recordado hoy en día por la mayoría como un fino psicólogo comparativo (Dewsbury, 1994). Como  informa Dewsbury (1996), debido a la aparición de más enfoques cognitivos al comportamiento y aprendizaje de los animales, su impacto en ese campo fue curiosamente, el más grande de finales de la década de 1970.

En cuanto el "aspecto de red", se deben enfatizar dos momentos importantes en relación con  Harkai Schiller. La primera es que él fue el primero en ser capaz de hacer un avance estable para la Psicología experimental en una Facultad de Filosofía. En este proceso, algunos de sus predecesores eclécticos desempeñaron un papel importante. Especialmente Gyula Kornis, el prolífico escritor (su Tratado ecléctico de 1917 sobre la mente, es sólo un paso de una larga serie de libros sobre psicología) y crítico del poder intelectual católico, desarrolló muchas esfuerzos por hacia la rehabilitación de la idea de la psicología experimental después de su ostracismo. Harkai Schiller en cierta forma pertenece a una segunda generación. Los miembros de esta generación no fueron solo lectores acerca de la psicología experimental, sino que la convirtieron en una disciplina de trabajo en las Facultades de Filosofía. Esto fue acompañado por una actitud sorprendentemente no aristocrática sobre el papel del mundo académico por parte de Harkai Schiller. El teórico y de mentalidad experimental Harkai Schiller, al mismo tiempo participó en la formación de redes de orientación profesional y selección, como ha documentado Völgyesi (1995). Esta fue otra área donde, en el caso húngaro, hubo un interesante solapamiento entre diferentes redes.

Lajos [Ludwig], Kardos (1900-1985) ha sido decano de la psicología experimental húngara para el tiempo entre 1947 y 1985. Internacionalmente, principalmente su primer trabajo realizado bajo la influencia Karl Bühler, en Viena,  y de la psicología de la Gestalt, es muy apreciado. Su monografía sobre el papel de la constancia de las sombras y los brillos en la percepción del objeto (Kardos, 1934) sigue siendo un clásico del campo. Son material estándar de libros de texto en percepción y en psicología experimental, en general. Él fue uno de los primeros entre psicólogos perceptuales en combinar las actitudes de la experimentación cuidadosa con la de valientes modelos matemáticos. No es sorprendente que décadas más tarde se convirtió en un exponente de la aplicación de principios cibernéticos a la psicología (Kardos, 1980). Los otros dos aspectos de su trabajo, sus logros posteriores, son menos conocidos en el extranjero. En los años cincuenta intentó seriamente combinar, la psicología comparada, con las ideas de Pavlov (Kardos, 1960), una obra que es de interés histórico, ya que muestra cómo un científico intentó introducir de contrabando nuevas ideas en un mundo intelectualmente cerrado. Sus trabajos sobre memoria animal (Kardos, 1988) y sobre la filogénesis de la vida mental (Kardos, 1980) merecen un estudio serio. Como un examinador crítico de las tradiciones conductistas de aprendizaje, él ha desarrollado ingeniosas técnicas para el estudio de la organización de la memoria espacial en animales. Básicamente, su teoría, basada en la experimentación por más de tres décadas, afirma que los animales tienen un patrón de memoria que almacena las cosas junto con sus localizaciones.

En el área de redes Kardos tuvo un momento difícil. Tan pronto como la psicología académica fue establecida bajo su orientación en 1947, llegó a ser desacreditada por más de una década, y estructuralmente tuvo que empezar todo desde cero en la década de 1960. Kardos jugó un papel crucial en la defensa de principios y derecho del mundo científico  durante estos difíciles años. Sin embargo, si echamos un vistazo en la secuencia de Révész, Harkai Schiller y Kardos como los tres principales experimentalistas en la Facultad de filosofía en Budapest, sus suertes ilustran el elemento más trágico de la historia de la psicología húngara: discontinuidad por motivos políticos. El rol de paladín de las aspiraciones de los estudiantes, ese elemento más activo y más crucial en el establecimiento de paradigmas de trabajo en la ciencia, fue destruido en dos ocasiones. El flujo vital se interrumpió, y por lo tanto el desarrollo orgánico de la ciencia como "unidad integrada"  fue seriamente perjudicado. Esto tuvo como consecuencia convertirla en una disciplina tecnocrática (en el nivel de habilidad o destreza) mucho menos articulada que lo que anteriormente existía. Las distintas "intervenciones" políticas también tuvieron la consecuencia de alentar la rivalidad de facto, sin ninguna intención por parte de los participantes. Esto puso en marcha un conjunto combinado de actitudes perjudiciales: donde la abierta discordia y el disenso se habrían alentado debido a que estábamos (es decir, nosotros, los psicólogos) viviendo en un ambiente básicamente hostil. Tan impresentable como puede parecer, como Joravsky (1989) ha señalado sobre la psicología ruso-soviética; esto es, básicamente, una actitud estalinista hacia la ciencia, incluso por parte de aquellos que son los más ardientemente anti-estalinistas. Esta es una actitud que es de esperar que puede cambiarse por la experiencia occidental que incorpora la función de la presión de los pares y controversia en la vida intelectual.

György Békésy (1899-1972)., El físico ganador del Premio Nobel, que ganó el premio en medicina, hizo la mayor parte de su sobresaliente investigación modelada y experimental  mientras estaba todavía en Hungría (Békésy, 1928-29), la cual se resume en su famoso libro de 1960. También se hizo famoso en los años treinta. Boring tomó un relato detallado de Békésy ya, en 1942 y a finales de los años treinta, anotaciones de los norteamericanos que lo visitaron en Budapest (véase el obituario de Newman, 1973).

Al mismo tiempo pasó más bien desapercibido de la escena intelectual en Budapest misma. Obtuvo una cátedra en 1939 en el departamento de física, en Budapest, pero su trabajo no alcanzó mayor impacto que en los círculos psicológicos. Esto implica una barrera interesante. Parece que mientras las redes académicas, psicoanalíticas, médicas y educativas eran transparentes entre si, y había gran comunicación tanto de ideas como de personas, habían fronteras entre ellas y las ciencias naturales strictu sensu al mismo tiempo. Es una advertencia interesante para hoy, también. Los psicólogos deben mantener sus ojos más abiertos hacia las ciencias naturales duras, no sólo hacia sus primos médicos.

 

LOS QUE FALTAN

Hay otro aspecto curioso relacionado a la psicología experimental húngara. Aparte de las personas que comenzaron su carrera aquí e hicieron su impacto desde Hungría, y luego en la izquierda principalmente por motivos políticos (Révész, Békésy, Harkai Schiller), hay quienes son de ascendencia húngara, por así decirlo, pero que nunca tuvieron una relación de trabajo con la educación superior húngara. Por lo tanto, sería bastante generoso tratarlos como psicólogos húngaros. Esto podría decirse de Egon Brunswick, que era un estudiante de Karl Bühler y más tarde se convirtió en un psicólogo estadounidense más bien influyente, el primero de ellos en campaña a favor de una psicología basada en la validez ecológica probabilística. Lo mismo podría decirse también del investigador Gestáltico de la  memoria, George Katona, quien se ha convertido en un líder en el campo de la psicología económica en los Estados Unidos. Esta tendencia, de hecho, nunca se ha detenido. Tenemos famosos psicólogos jóvenes nacidos húngaros hoy también, que nunca han tenido ningún contacto con las universidades de casa, a menudo por el temor de ser rechazados. Es una advertencia constante: nuestros institutos de enseñanza superior deben ser más atractivos y abiertos.

 

PSICOLOGÍA PROFUNDA HÚNGARA

Esta es un área donde existen las más interesantes investigaciones modernas disponibles, tanto en húngaro como en inglés. Existiendo documentadas revisiones criticas, y al mismo tiempo intelectualmente estimulante sobre temas particulares: como por ejemplo: Ferenczi y Hermann (Bertnard, 1993/94, Harmat, 1986, 1987, Nemes, 1988, 1990), y sobre todo el movimiento,  proporcionados por Harmat (1986, 1987, 1994, 1995), Déri (1990), Vajda (1995).

Mi intención es simplemente señalar de nuevo algunas de las características fundamentales que normalmente son resaltadas por los mismos psicólogos profundos. Estas son las características que muestran la solidez del psicoanálisis húngaro en las cuestiones generales de formación de la red de las ciencias sociales en Hungría.

Existe una característica dominante entre  los psicoanalistas húngaros, mas bien de sensibilidad izquierdista surgida a partir de los trabajo de Ferenczi sobre el compromiso social.. Esto originalmente, implicó ciertos aspectos positivos, es decir, los compromisos sociales del psicoanálisis a las causas de la reforma de la educación, a la causa de los pobres y así sucesivamente. Más tarde este compromiso social, sin embargo, llevó a muchas experiencias negativas  debido a la participación de críticos de extrema derecha y los trabajos de los compañeros izquierdistas. Los aspectos sociales del psicoanálisis fueron usados como pretextos para duras críticas ideológicas (acerca de esto, véase Harmat, 1995).

Las relaciones con las ciencias naturales fueron muy cruciales para los psicoanalistas húngaros. El enfoque húngaro típico no llevaría al psicoanálisis a los reinos de la hermenéutica, sino más bien lo conduciría al fondo de las ciencias naturales. Esto fue cierto, tanto en un nivel sustantivo como metodológico.

Imre Hermann en su "teoría del aferramiento" (nueva edición Hermann, 1984) intentó relacionar el concepto psicoanalítico de instinto a la noción de instintote la aproximación etológica. Esto antecedió a los trabajos de estudiosos  como Bowlby que abordaron este tipo de desarrollo posteriormente. Eso era real a nivel metodológico, también. La monografía de Hermann (1929) sobre psicoanálisis como un método, que fue revisado en su propio tiempo (Ruggles, 1929), relacionados la técnica del psicoanálisis, no sólo a las cuestiones generales de conocimiento introspectivo y la psicología experimental, sino también entonces a nociones actualizadas de definiciones operacionales de ciencia (como el trabajo de Bridgmann) y similares.

David (Dezső Rapaport (m. 1974), en su tesis doctoral, publicado originalmente en 1939 en húngaro, mostró un interés temprano en su intento de relacionar conceptos psicoanalíticos dinámicos con la historia de las ideas como con las escuelas contemporáneas de la psicología. Su principal contribución al psicoanálisis más tarde, durante su carrera estadounidense fue de una manera una continuación de este inicio en Hungría. Publicó ampliamente sobre la relación entre las teorías experimentales y psicoanalíticas del olvido (Rapaport, 1942), en los estudios analíticos y de laboratorio del pensamiento (1951) y más tarde en el análisis conceptual de sistemas psicoanalíticos (Rapaport, 1959). Fue un defensor muy interesante de una metapsicología freudiana sustentada biológicamente.

Todo lo anterior resulta muy interesante, no sólo desde el punto de vista de las afinidades intelectuales, sino también de las relaciones entre redes. Hermann, fue ayudante de Révész; y Rapaport trabajó al mismo tiempo como un psicoanalista y como estudiante de Harkai Schiller en Budapest. Este ultimo, expresaba incluso su reconociendo a Harkai Schiller mientras era un destacado profesor adjunto sobre procesos de pensamiento, en Estados Unidos (Rapaport, 1951).

Otra característica importante de los psicoanalistas húngaros es su énfasis temprano en la teoría de ego y la primera infancia. Incluso, Déri (1990) afirma que los psicólogos profundos húngaros fueron teóricos de la teoría de las relaciones objetales, décadas antes de que el término fuese acuñado en la literatura psicoanalítica. Todos ellos se concentraron en la primaria relación dual, madre-hijo, y en los efectos traumatizantes de su naturaleza insatisfecha e interrumpida. Vajda Zsuzsanna da cuenta clara de estos aspectos, especialmente como relevantes para la educación y la vocación social del psicoanálisis (1995).

 

UN COMENTARIO MÁS SOBRE LA NOCION DE LAS REDES.

Una característica interesante de la psicología húngaro es su dependencia de las redes más bien elaboradas. Debido al reducido número de colegas significativos, por alrededor de unos 80 años "todos conocían a todos los conocidos", y eso empezó a cambiar sólo durante las últimas dos décadas. A partir de lo cotidiano esta red de base mundial significó varias cosas importantes. Las relaciones profesionales siempre fueron personalizadas creando círculos cerrados y delimitados entre ellos, pero al mismo tiempo el trabajo en el otro lado de la frontera era visible y su influencia se sentía. La mayoría de las redes tenían su propios "gurúes". La actividad profesional cotidiana de muchas de las figuras locales importantes, así como de algunas personalidades renombradas internacionalmente se hicieron presente entre un círculo de devotos discípulos.

Hubo varias figuras significativas, que no trataré aquí con mucha profundidad, que ejemplifican la pertinencia de este factor desde el principio. Esto fue, particularmente cierto como László Nagy, el líder del movimiento húngaro del estudio del niño (pedología). Aunque, esto fue cierto para toda la psicología orientada a la educación, en general. Valéria Dienes (1914), la primera promotora de una psicología infantil funcionalista y líder posterior del programa danza artística llamado Orchestrica, por ejemplo, siempre había vivido en diferentes redes sociales y elaboró su psicología Bergsoniana como parte de estas redes (Pléh, 1989). También se pueden decir cosas similares de la psicología social distintivamente húngara, promovida por Sándor Karácsony (edición 1985) también. Toda su teoría fructificó principalmente en un campo interactivo de seguidores y discípulos.

Debido al pequeño tamaño de las redes, muchos de quienes no eran partidarios de una determinada perspectiva si estaban, de hecho, abiertos a las otras. Recientemente, Paul Völgyesi (1995) ha señalado, las muchas coincidencias entre la psicología académica en las distintas universidades (por ejemplo, el Harkai Schiller en Budapest, Várkonyi Hildebrand en Szeged) y la actividad de orientación profesional, así como psicotecnología relacionada con ella. Del mismo modo, tanto los psicólogos sociales como el joven Ferenc Mérei e innovadores educativos como el senior László Nagy -entonces director del Instituto Municipal para la educación en Budapest- expresaban un elevado sentimiento de responsabilidad y obligación social participaron comprometidamente en el departamento de orientación durante la década de 1930.

Ferenc Mérei (1909-1985) fue el gurú arquetípico de la red y al mismo tiempo, el autor más reivindicado internacionalmente de las figuras de culto. Toda su vida fue definida y completada a través de las redes a las que él no sólo pertenecía sino que también había fundado. Al mismo tiempo sus principales contribuciones científicas también tenían que ver con la cuestión de las relaciones entre el grupo y el individuo, la relación entre redes y la democracia y la felicidad individual. El documento, que le hizo internacionalmente conocido fue publicado originalmente en 1947 y dos años más tarde, en inglés. El artículo fue incluido en las lecturas de psicología social importante durante décadas. Su punto esencial es que la interacción grupal puede crear un "superávit experiencial" que es diferente de la mera suma de las experiencias individuales. Más tarde desarrolló esta idea en varias direcciones. Elaboró la noción de "alusión" como una manera semiótica para recordarnos nuestra pertenencia del grupo (véase por ejemplo, Mérei, de 1994, que también se ha activado una interpretación psicoanalítica de sus diarios personales, Virág, 1987) y también trabajó una teoría de las relaciones entre los líderes y los grupos, donde los líderes eficientes siempre resaltan los valores del grupo. (Para un resumen húngaro de este trabajo, ver Mérei, 1989). En la vida y obra posterior de Mérei se pueden ver como una ejemplificación de las implicancias de algunas de sus primeras ideas. Su vida fue también, un testigo viviente de la intervención de la política en la vida de un erudito. Como Erös (1995) ha señalado recientemente, el fue un activo líder político de la reforma educativa de la década del cuarenta, y que cuando cayó en desgracia -siendo incluso puesto en prisión- aprendió de su propio ejemplo dos cosas importantes para un erudito Europeo Central. En primer lugar, la frágil naturaleza de la vida y el poder -el cambio constante entre los círculos interiores y exteriores- le llevó a una reflexiva consideración sobre las relaciones entre el poder y los grupos humanos. Una teoría y una práctica constante, la cual demandaba un rol a la espontaneidad y la formación de grupos espontáneos en el nivel científico. De aquí las inéditas y duraderas influencias de las ideas de la sociometría en la psicología social y educativa húngara. El gurú había congelado la metodología. En segundo lugar, una práctica de facto de grupos no oficiales seguida de actividades universidades extraacadémicas también no oficiales, donde el sentimiento de unidad, la formación y los valores solidarios de las relaciones de grupo contra la estructura de poder de la sociedad llegaron a ser re-experimentados constantemente. Los grupos primarios y sus aspectos emocionales habían llegado a ser para Mérei tanto los factores basales de la vida humana en general y las claves para la supervivencia y la protección de la integridad individual contra la burocracia.

El hombre de la red arquetípica encontró una vía hacia los grupos humanos reales en una sociedad que había puesto todo su peso oficial en la idea de la socialización organizada e institucional y de la vida grupal. El originalmente énfasis de orientación izquierdista propio de las esferas de la vida informal de los tiempos pre-socialistas se convirtió en un espacio  teóricamente motivado de agrupaciones naturales y liderazgo bajo el socialismo oficial.

 

ALGUNAS CARACTERÍSTICAS NACIONALES DE LA PSICOLOGÍA HÚNGARA ACERCA DE LA QUE EL MUNDO PODRIA APRENDER.

Hay algunas características de la psicología húngara que vale la pena resumir porque llevan con ellos algunos mensajes no triviales sobre los determinantes sociológicos de la psicología como un todo.

Algunos de estos son no específicos para nuestra disciplina, pero se originan en el contexto de la cultural general.

 

Relación entre Cultura y Política.

Organización central y factores centrífugos. Existe siempre un intento por crear un tipo de "doctrina oficial" y de liderazgo, pero las múltiples identidades, y los diferentes roles hibridizados siempre sobreviven contrarrestando esto. Esto crea un diálogo curioso, sin embargo. Muchas veces las "alternativas" también quieren convertirse en lo "oficial" y no siempre se dan cuenta de que su verdadero interés es luchar contra la centralización, en lugar de reemplazar un centro con el otro.

Discontinuidad de la tradición. Debido a las recurrente y políticamente motivadas purgas y a los exilios autoimpuestos, la normal transmisión de tipo maestro-alumno de las tradiciones fue varias veces interrumpida durante el período de cien años. Las purgas tenían una motivación política, pero muchas veces constituían nuevas maneras de continuar las rivalidades académicas. La política fue un nuevo medio para limitar la competencia académica. Gracias a la naturaleza de sus intercambios comerciales, sólo los psicoanalistas escaparon de esto y lograron preservar una continuidad. Esto no es una exageración. He revisado la periódica literatura psicológica húngara entre 1958 y 1975 (Pléh, 1979). ¡En esta vasta literatura no había una sola referencia a un psicólogo húngaro vivo! Es como si Benet o James nunca pudiesen ser citados actualmente por psicólogos franceses o estadounidenses. Ciertamente, se aprecian cambios hacia una mayor conciencia histórica. Estos, sin embargo, difícilmente van a reemplazar los actuales vínculos perdidos.

Esto no significa que los psicólogos húngaros no tengan modelos de comportamiento en su socialización disciplinaria. En las estadísticas recopilamos las autobiografías de los más renombrados psicólogos húngaros senior (Pléh, Bodor, Lányi 1995), encontrando el orden de mención siguiente: L. Kardos; F. Mérei; S. Ferenczi; L. Szondi; P. Schiller; B. Radnai; H. Várkonyi; Gegesi. K. P;, I. Herrmann; E. Grastyán; y S. Karácsony.

Esto contradice la imagen que obtuvimos de las publicaciones de las mismas personas. Parece ser un interés constante de los políticos vencedores dejar el pasado en el olvido. Además, la psicología pertenece a las ciencias que, en la clasificación impresionista de Bourdieu (1984), son siempre cosmopolitas frente a las nacionalistas como la literatura, lingüística y otras. Eso significa no sólo que son "derechista", sino también que son mucho más sensibles a las demandas de reescrituraciones políticamente motivadas.

El papel de las redes informales se ha mencionado varias veces. Simplemente me gustaría recalcar que es también muy importante en la formación, en el avance profesional y en la formación de la "opinión experta" profesional.

 

Relación con las Ciencias Sociales

También existen otras características que están relacionados en general con las ciencias sociales en Hungría, o más bien dicho, en esta parte de Europa.

Responsabilidad. La Psicología tiene una "vocación" orientada hacia si misma. La Ciencia no se debe hacer para si, y las profesiones no deberían ser sólo son responsables de las personas que tratan, sino también del bien social. En mi opinión esta es una imagen claramente negativa. Esto la ha conducido en muchas ocasiones a visiones proféticas acera de las posibilidades de las ciencias sociales -incluyendo la psicología-, sólo para ser expulsada radicalmente por idénticas razones sociales y políticas.

El excesivo énfasis en la responsabilidad social y aspectos de interés común de la ciencia conlleva sus propios riesgos. Ciertamente, si bien esto puede ser una ventaja competitiva particular en nuestra región para quienes quieren evitar el hostil funcionamiento de las fuerzas activas reales en la ciencia, identificado por Merton (1972) sobre el reconocimiento de los pares. Sin embargo, esto desincentiva y estimula a los científicos jóvenes, quienes prefieren trabajar en el extranjero; y puede lentificar el desarrollo intelectual de quienes obedecen los llamados a cumplir con la valoración del grupo de compañeros políticos, en lugar de hacerlo con el grupo mas competitivo de sus colegas.

 

Luchando por la Independencia y su Efecto

Los científicos sociales y psicólogos están muchas veces atrapados entre dos necesidades: quieren ser dejados solos, pero al mismo tiempo ganar el soporte central. Esto es una tensión que es típica de los países con sistemas educativos centralizados, pero su pasado puede enseñar muchas cosas para los colegas que han de afrontar estos problemas ahora.

 

Especificaciones Disciplinarias

Relaciones más estrechas entre los campos académicos y aplicados: combinaciones posibles y saltos entre ambos.
Autonomía relativa. Aunque se mencionó varias veces las presiones sociales, tienen que entenderse de una manera equilibrada. En comparación con otras ciencias sociales en las últimas tres décadas, la psicología ha obtenido suficiente distancia de la mayoría de las presiones sociales. Se ha vuelto más autónoma que la filosofía o la sociología, inconscientemente siguiendo los consejos de Mérei, de valorar más las libertades que las grandes promesas proféticas.

También es importante mantener las relaciones entre redes. De hecho, podría ser la clave para futuros desarrollos. Pero también es importante recordar el aislamiento, tales como las redes secretas a veces auto-elegidas de los psicoanalistas y;  también, la separación de la psicología de las ciencias naturales, tales como nos venia advirtiendo Békésy. La superposición en tales redes pequeñas debería ser más ancha y más amplia.

Los científicos en Europa Central, sin duda, tienen que hacer frente a las duras decisiones esbozadas por Barry Smith (1993) para los filósofos. ¿Deben continuar la tradición nacional (local) o convertirse en psicólogos a la Stanford o MIT? El historiador de la psicología, sin embargo, no debe obedecer a las leyes del movimiento cosmopolita. Con respecto a la historia y las condiciones sociales de las disciplinas: el estudio del "trasfondo Magyar" es y sigue siendo relevante incluso para un estudio comparativo de la ciencia. Este es el sentido en que la imagen lineal y monocéntrica, mencionada en la introducción, naturalmente es compensada por los peculiares mensajes que nos proporciona el estudio detallado de un contexto cultural determinado de una ciencia.

 

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Publicado en: http://epa.niif.hu/01400/01462/00020/pdf/047-071.pdf

 

Nota:

1.- El autor fue becario en el Centro de Estudios Avanzados en Ciencias de la Conducta, Universidad de Stanford, California, mientras trabajaba en este documento,  y apoyado por una beca de la fundación Mellon de Lindzey de Gardner. El asesoramiento de Gerry Clore y la ayuda bibliográfica de László Sera es gratamente reconocido.

Estudios húngaros.

12/1: 2 (1997)

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