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Psicoterapia y Esquizofrenia.
El Análisis Directo de John Rosen.
Juan
V. Gallardo Cuneo.
Introdución
A
partir de los primeros reportes de Freud sobre sus experiencias
clínicas en el Caso Schreber, el Hombre de los Lobos
y el Hombre de las Ratas, y las descripciones de algunos
tratamientos de la primera generación de psicoanalistas,
especialmente Jung en el Burghölzli, (Suiza) bajo la
supervisión de Bleuler, y la casuística de
Sandor Ferenczi en Budapest (Hungría), la psicoterapia
de los trastornos mentales severos pareció contar
con una oportunidad realista de demostrar su factibilidad,
como instancia curativa.(1) No
obstante ciertas circunstancias particulares en referencia
a los fenómenos psicóticos, dentro de las cuales
parecen destacar: la reticencia inicial de Freud hacia las
psicosis(2) tanto
como su reticencia final hacia la psicoterapia, las diferencias
de opiniones surgidas entre el y Bleuler, y por consonancia
entre él y Jung, y las intermitentes discrepancias
con Ferenczi, amén de ciertas rupturas con sus discípulos
disidentes - a partir de divergencias teóricas donde
solía estar presente el tema de las psicosis -, fueron
paulatinamente desplazando el foco de atención e interés
a la relación psicoanálisis-psicosis, privilegiando
otras temáticas mas caras al sabio vienes. De tal
suerte durante el primer tercio del pasado siglo, la aplicación
del psicoanálisis al tratamiento de la insanidad mental,
mas allá de los practica clínica de Ferenczi,
y ciertos trabajos de Bleuler, Federn, Brill, Fromm-Reichmann,
entre pocos, fue mínima, desconocida y soslayada,
y estuvo circunscrita a un dominio restringido y resistido,
razón por la que la citada oportunidad de instancia
curativa, retardó sustantivamente su lugar en la praxis
clínica. Si a lo anterior sumamos, que el analista
de los casos mas graves Sandor Ferenczi, había sido
silenciado radicalmente, y sus escritos confinados, relegados,
y estigmatizados, se comprenderá que la citada oportunidad,
más bien naufragaba en manos de un psicoanálisis
que privilegiando la neurosis como temática, vehiculizaba
su necesidad de construirse y preservarse como movimiento,
de adaptarse a un entorno que lo resistía, y de sobrevivir
entre las intrigas y luchas de poder que han formado parte
ineludible de su desarrollo como orgánica institucional.
En este contexto surge el Análisis Directo de John
N. Rosen.
Presentación
"Análisis
Directo" fue la designación dada originalmente
por su autor, a sugerencia de Paul Federn - más tarde
retomaría el ya más clásico nombre de "Psicoanálisis
Directo" - a una modalidad de psicoterapia desarrollada
por él, en la década de los 50', cuyo propósito
era el tratamiento y cura de pacientes psicóticos,
en una época en la que aun no se había utilizado
sistemáticamente una forma de acceso mediante alguna
modalidad del método psicoanalítico a las elaboraciones
inconscientes de este tipo de pacientes. Esta metodología
fue una propuesta de tratamiento surgida a partir del ejercicio
de su particular clínica terapéutica y de sus
esfuerzos por sistematizar los fundamentos de dicha operatividad.
En este sentido debemos considerar que Rosen al igual, que
Ferenczi, Groddeck, Alexander, Reich, y muchos otros terapeutas
pertenecen a la categoría de los "curadores",
esto es personas que privilegian el acto clínico por
sobre la teorización, y se caracterizan porque sus
propuestas teóricas parten de lo clínico
a lo conceptual y en ese sentido se distinguen de Freud,
y consecuentemente de muchos psicoanalistas.
Supuestos
y Conceptos Básicos
A
partir de una vasta trayectoria profesional, primero
como medico internista y patólogo, posteriormente
como psiquiatra y finalmente como psicoanalista(3),
Rosen fue dando forma a una concepción de intervención
clínica, reflejo de su propia modalidad de tratamiento
para las psicosis esquizofrénicas con terapia analítica
directa. Su supuesto más radical en dicha
modo de tratamiento, es que el "paciente responde a
una clase de sentimiento, que de existir puede esperarse
una instancia curativa: un genuino sentimiento humanitario
de un ser humano por otro", y a partir
de esta premisa, desarrolla y amplia las implicancias
de esta propuesta. Dicha
proposición se identifica con algunas conclusiones
previas de Ferenczi(4) sobre
la naturaleza de la psicoterapia, y algunos de sus
desarrollos parecen continuar la línea de pensamiento del analista
húngaro sobre el acontecer de lo psíquico,
sobre la exploración de la naturaleza del suceder
de lo psicótico, así como sobre las posibilidades
de psicoterapia en dicho dominio, tal como después
lo continuarían desarrollando y profundizando:
M. Klein, P, Federn, M. Mahler, W Bion, H Rosenfeld,
H. S. Sullivan, entre otros.(5). Rosen
llamó Análisis Directo a una particular forma
de acceso mediante el método psicoanalítico
a las elaboraciones inconscientes del paciente psicótico
para abordar los complejos en forma directa, diferenciando
el rol de las intervenciones interpretativas, y enfatizando
los aspectos de la "Contención". Con esta
nominación destacó una actitud hacia el paciente
psicótico, de fuerza, proximidad y falta de formalismo,
mientras conservaba el nombre clásico de análisis
para los pacientes neuróticos. El
punto de partida teórico de Rosen es el psicoanálisis
y gran parte de los conceptos freudianos, en especial la
extensión de la psicología de los sueños al
mundo de la psicosis. Impactado por la similitud
del material onírico con el material psicótico, él
hipotetizó que si "en el inconsciente se hallan
los deseos prohibidos que no pueden aflorar a la consciencia
debido a los mecanismos de la Represión, y que si
estos deseos obtienen una gratificación limitada en
los sueños, donde disfrazados por la simbolización,
condensación, desplazamiento y distorsión las
imágenes aparecen desprovistas de significados e inocentes,
el soñador, impedido por este proceso de percatarse
del contenido latente de su sueño, no podía
despertar".(6) En
consecuencia el contenido manifiesto de la psicosis,
sería
regulado por reglas de lo onírico, y enmascara tan
profundamente los deseos, que el sujeto no despierta, impidiéndose
así, que éste se percate de los contenidos
latentes del sueño. El propósito original de
Rosen es, pues, despertar al psicótico, y para estos
efectos renunció a ciertos parámetros técnicos
clásico: la regla fundamental, al encuadre clásico,
la duración de la sesión, el análisis
de la trasferencia y el análisis de la resistencia.Al
mismo tiempo, Rosen concibe las psicosis funcionales como
un estado que forma parte de un continuo de Normalidad-Anormalidad
(Bleuler), consecuencia de la naturaleza y efectos de los
mecanismos de defensas: primero neurótico, luego obsesivo-compulsivo,
después maniaco-depresivo, mas tarde paranoico, y
finalmente psicótico, creando el concepto de neo-neurosis
para distinguir la fase de retorno del paciente psicótico
dentro de dicho continuo. Además, él entiende
que las diferentes entidades clínicas esquizofrénicas
y sus subtipos, corresponden a ciertos estadios secuenciales
y progresivos dentro de un amplio espectro de funcionamiento
mental, y que cualquier individuo, bajo circunstancias especificas
sería susceptible de funcionar de un modo psicótico.
Concepto
de psicosis: Para Rosen las psicosis
funcionales son de origen psicógeno y tratables por medios psicológicos,
distinguiéndose al neurótico del psicótico
en función de grados o etapas de funcionamiento
psíquico(7).
La Represión, y los mecanismos utilizados para estos
efectos distinguen modos de funcionamiento de lo mental
en el nivel de lo neurótico, hasta que dada determinadas
circunstancias ligadas a específicas magnitudes
de presión, se activan mecanismos propios de los
primeros niveles de funcionamiento infantil basados en
la "escisión" como mecanismo mental.(8) En
este momento el material inconsciente irrumpe
y se fija, y aparecen los deseos del paciente
en forma de delirio, alucinaciones y otras formas
irracionales (proceso primario). Rosen
se apoyó fundamentalmente en la Teoría de Lewin
de la pantalla del sueño(9) y
la tríada oral,(10) lo
que le llevan a postular su convicción de que el problema
oral constituye la piedra angular del Análisis Directo.
También, y consecuentemente con lo anterior, plantea
la presencia de una maternidad inconsciente perturbada, con
un fuerte déficit en la función de proveer
los suministros necesarios para el desarrollo psicológico
del infante.
Concepto
de psicótico: En su discurso,
Rosen, refleja una comprensión de que el psicótico es quien
porta mecanismos de defensa extremo, y proporcional a la
magnitud de la experiencia de abuso padecida, y al momento
de su ocurrencia. Y que si bien, esté aparentemente
aparece como un sujeto en extremo desadaptado, posee elementos
de "doble orientación psicótica",
no solo respecto a los existenciarios cotidianos, sino
también en relación con la calidad de sus
lecturas mas profundas de la realidad, incluyendo las motivaciones
e intenciones de los otros, y en este sentido cuenta con
una percatación mas fina y profunda del
inconsciente de los otros,(11) y
también con relación a ciertos conocimientos
de si mismo.El
propósito del paciente sería alejarse de una
realidad en la que no pueda operar, controlando por medios
mágicos-omnipotentes aquellos aspectos - externos
e internos - afectados por el conflicto original, por las
derivas de dicho conflicto y por las consecuencias de este
mecanismo extremo en su desarrollo psíquico posterior.
En este sentido dada las magnitudes de los esfuerzos empleados
para mantener dicha condición, sería en este
caso más válido que nunca el principio de que "el
mecanismo de defensa es tan poderoso, que restringe significativamente
toda posibilidad de desarrollo, circunscribiéndose
a los aspectos mínimos de supervivencia".Para él,
la esquizofrenia tiene su origen en algún lugar entre
el nacimiento y antes de la terminación del periodo
preverbal, y es causada por las implicancias de inhabilidad
materna para amar al hijo ("función de reverie")
y, en consecuencia, proveerlo de una estructura básica
de maduración psíquica.(12)
Principio
Gobernante: El principio gobernante
del análisis
Directo, es que el terapeuta debe ser para el paciente
una figura protectora y proveedora, omnipotente y amante,
representante de la madre ideal; y a la vez postula que
el inconsciente del paciente psicótico cuenta aunque
mínimamente con la posibilidad -al igual que el
niño- de reconocer la existencia de
aquellas cualidades constitutivas de un objeto
bueno.(13) Rosen,
como todo clínico adscrito a la idea de inconsciente,
distingue necesariamente dos mundos: uno de la conciencia,
de apariencia o fenoménico, y otro de realidad,
significado - o como quiera llamárselo -, razón
por la que su principio gobernante, incluye aspectos conscientes
e inconscientes de "Maternaje", que incluyen
contenidos en un lenguaje mas contemporáneo, tanto
de Contención, como de Límite, de "reverie" y
de Angustia de Castración.
Rol
de la interpretación: A
partir del supuesto de que "las producciones psíquicas son susceptibles
de portar significados", Rosen le otorga un papel
crucial a las interpretaciones dentro del proceso terapéutico.
No obstante distingue entre: interpretaciones clásicas utilizadas
en el tratamiento de pacientes neuróticos, y referidas
a simbolizar consensuadamente un conjunto de significados
en relación con experiencias emocionales
del desarrollo psicosexual (tanto en lo pulsional,
como estructural), interpretaciones
directas, utilizadas en el tratamiento
de pacientes psicóticos y referidas a una forma de contactar
primero, y de dinamizar después, las estructuras
de desarrollos psíquicas en ciernes, a través
de alcanzar una experiencia emocional de comprensión
de inconsciente a inconsciente, e interpretación
de la transferencia, pero estas
ultimas, entendidas no en el sentido clásico, sino mas bien referidas "actuaciones" vinculadas
a la naturaleza de las relaciones de objetos del paciente
psicótico, y a las cargas emocionales
del papel materno bajo el principio gobernante.(14).
Rol
de la Agresividad y del Temor: El
supuesto de la psicosis como un mecanismo
de defensa extremo que afecta a las estructuras
de contacto con la realidad, presupone
la existencia de contenidos pulsionales
que alguna vez intentaron entrar en la
consciencia, sobre todo en un periodo
pre verbal, razón por la que se hipotetizan las
grabaciones de sensorialidades, entendidas como estados
afectivos cumbres de terror sin límite y furia extremas,
por decirlo en un lenguaje bioniano saturadas de elementos ß.
Para Rosen una de las primeras manifestaciones
de movimiento hacia la realidad es la creciente
agresividad del paciente, organizada entorno
a una amplia escala: primero volcada sobre
el mismo, luego sobre objetos de desplazamientos
del entorno y finalmente sobre los objetos
significativos.
Rol
del Medio: El modelo de Rosen,
atribuyendo una participación nuclear en la instauración
del conflicto a las figuras parentales, especialmente al
rol de la madre, se orienta a construir un contexto extra-hospitalario
particular que cumpla con dos condiciones: a) crear un
entorno que conjugue seguridad con confort, conformado
por un equipo asistencial formado por profesionales ad
hoc, terapeutas asistenciales y ex pacientes ex-psicóticos
- un modelo parecido a lo que actualmente lo constituyen
las comunidades terapéuticas -, y
b) un cierto control de las interacciones
entre el paciente y la estructura familiar
original.
Parámetros
técnicos Rosen
sistematizó una serie de parámetros técnicos
mediante los cuales tratar al paciente psicótico,
establecer una relación de dos personas, compartir
un mundo simbólico consensuado, y a
partir de ello, construir las bases para posibilitar
el desarrollo psicosexual perturbado originalmente.
Interpretaciones
Directas: una modalidad
de interpretación
es aquella que considera la asignación de sentido,
no solo a las producciones del paciente, sino a cualquier
acontecer de éste, sea un decir, un ruido, una reacción
somática, un movimiento, etc..., y que son entendidas
como producciones psíquicas procesadas bajo el imperativo
del proceso primario ("lenguaje de sueño"),
de las vicisitudes de objetos parciales, y de las derivas
patológicas de lo pulsional. La interpretación,
aspira a ofrecer al paciente la experiencia de que en alguna
parte del entorno existe una comprensión mágica,
omnipotente, y sitúa al terapeuta como un elemento
onírico del paciente capaz de ofrecer significación.(15) Rosen
utiliza interpretaciones genitales,
anales y orales desde una perspectiva
estructural en el trabajo con sus
pacientes, y generalmente ligadas
a interpretaciones de la transferencia,
esto es a "actuar una interpretación con vías
a operar con el material", aunque su convicción última
es que es en el nivel de las interpretaciones orales donde
se sitúa el núcleo curativo de las interpretaciones
del Análisis Directo. Para él la idea de que
la psiquis ha captado la noción de "ser envenenado",
de no haber recibido los suministros mínimos necesarios
como sujeto humano, esto es de no haber sido nutrido adecuadamente,
sería un contenido no verbal presente
en el fondo de lo inconsciente.
Interpretaciones
de la Transferencia: segundo
tipo de interpretación
que considera no solo un esfuerzo por otorgar sentido a
las producciones del paciente, ni una referencia a la naturaleza
de la relación del maternaje a la luz del principio
gobernante, sino que implica una actuación desde
el esquema objetal comprendido en la interpretación.
Esto es una interpretación de las producciones del
paciente, no en tanto comentario de sentido, sino como
una intervención o actuación en la discursividad
del paciente, que implica dos factores novedosos: la aceptación
de la realidad psicótica del paciente, y la utilización
de recursos neutralizadores desde dentro
de esa realidad.
Acción
de la Contratransferencia: la
Contratransferencia en este
nivel de intervención es entendida como
una acontecer propio de la actitud de los padres hacia
los hijos, pero referida a un elemento maternal de la simbiosis
madre-hijo de experimentar sucederes con relación
al hijo mas allá de lo verbal, y le otorga a esta
función un rol crucial en el desarrollo del tratamiento.
La Contratransferencia debe ser de la misma naturaleza
que los sentimientos de los buenos padres hacia un niño
altamente perturbado, e hipotetiza que el paciente lo percibe
invariablemente a nivel inconsciente, distinguiendo la
forma de la interacción de la intencionalidad y
significación.Para él, la resistencia de
la figura maternal a dejarse inundar por este mundo pre-verbal
del infante (narcisismo paternal), tanto como la falta
de amor al niño como objeto son determinantes en
el grado de susceptibilidad que una persona presentará a
las reacciones esquizofrénicas.(16)
Intervención
en la dinámica psicótica: a
partir de los dos tipos de
interpretaciones referidas,
y de la atención a los aspectos contratransferenciales el
terapeuta pretende vencer la resistencia del paciente,
y que éste lo incorpore en su mundo psicótico.
Una vez alcanzado este objetivo, Rosen opera desde dentro
del mundo psicótico,
para producir las transiciones
necesarias hacia el proceso
de desarrollo normal del
aparato mental(17),
distinguiendo por un lado
los cambios en el funcionamiento
somatopsíquico del paciente, la irrupción
de sus nuevos códigos de búsqueda de contacto,
y el sentido de sus nuevas producciones psicóticas,
que gradual y secuencialmente van cambiando su temática
según un patrón distinguible.Algunos
de los objetivos intermedios dentro de este proceso, para
Rosen, consistían en lograr que el paciente reconociera
y verbalizara su locura para instaurar la distinción
de los diferentes tipos de
producciones dentro de su psique(18);
inhibir las diferentes manifestaciones
psicóticas(19):
alucinaciones, gestos mágicos, conductas bizarras
incorporándose en la "trama psicótica",
y adoptar dentro de esta trama un rol de personaje omnipotente
primero, y una vez logrado esto, una presencia maternal omnipotente.
Para ello, él se transformaba en presencia, acto u
objeto dentro de la "trama psicótica", y
oponía lo que llamaba "el truco contra el truco",
implementando escenarios que atendieran dichas temáticas,
para desde adentro direccionalizar las cadenas productivas
del paciente, incorporándose como elemento con el
propósito de "despertarlo" y lograr que éste
hiciera presente su "pensador".(20) Otro
recurso es lo que denomina "reducción por el
absurdo", que consiste en construir diálogos
o situaciones que reduzcan el delirio a través de
perturbar la lógica
interna de dicho discurso.
Retorno
a la Realidad: a
medida que el paciente
transita en sentido inverso
por los distintos estadios
de desarrollo del continuo
Normalidad-Anormalidad,
la interpretación
da paso al reconocimiento y apoyo, hasta alcanzar los funcionamientos
neo-neuróticos donde el tratamiento propende hacia
intervenciones en la línea del psicoanálisis
clásico o de modalidades clínicas pertinentes
a los nuevos objetivos terapéuticos. Merced a la "introyección
transmutativa" lo inconsciente se hace inconsciente,
se instaura un funcionamiento psíquico basado en
mecanismos de Represión, y el trabajo se orienta
a hacer "consciente lo inconsciente" y a operar
de un modo adaptativo con el entorno.Una
premisa sostenida por Rosen, es que los síntomas secundarios
son lo ultimo que desaparece, por lo que una vez erradicados,
el terapeuta intenta algún re-establecimiento de un
aspecto de la psicosis, ya sea adelantándose a la
aparición del síntoma o prescribiéndolo,(21) permitiéndose
poner a prueba e inhibir los mecanismos anteriormente utilizados.Simultáneamente,
sugiere atender ciertos aspectos del manejo de la agresividad
y de la vida familiar, en el entendido de que esta será un área
que deberá soportar gran cantidad de proyecciones
agresivas, tanto por los nuevos límites que el paciente
empezará poner, como por la reacción del entorno
a los esfuerzos de autonomía de parte de éste,
desde su funcionamiento neo-neurótico.
Un
Comentario Final. Frente
a un tema como la psicosis
y su tratamiento que
no cuenta con un consenso
epistemológico
general, donde aún se aprecian grandes dificultades
en el plano de las epistemologías derivadas que
impiden un correcto análisis comparativo de los
distintos modelos explicativos, y donde todavía
se observan fallas en las consistencias internas de los
modelos, y muchos de sus conceptos aun no se encuentran
adecuadamente delimitados sostener juicios categóricos
sobre que es la psicosis y como tratarla, hoy por hoy,
no parece posible.Lo
que no quiere decir que el tema no se halla desarrollado
en los últimos tiempos. Desde la medicina, le evolución
de los tratamientos farmacológicos, ha dado un salto
significativo en los últimos cincuenta años:
camisas de fuerza, golpes eléctricos y comas inducidos,
han dado paso a estrategias más amistosas de enfrentamiento
de la sintomatología psicótica, no obstante
orientarse básicamente a los aspectos fenoménicos
y conductuales de los trastornos. Pero por otro lado, las
deficiencias lógicas y empíricas del modelo
médico, mas allá de una praxis referida a lo
sintomático, se encuentran aun encubiertas tras una
serie de conceptos de dudosa sustentación. La afirmación
de lo genético(22),
concepto nuclear dentro
de este modelo, no ha logrado
validarse, más allá de ciertos estudios genéticos
comparativos, gemelos y adopción, y a pesar de que
cumple adecuadamente con la función de neutralizar
la existencia de un factor etiológico modificable
y por tanto legitima el tratamiento de los efectos, no obstante
sigue siendo una hipótesis plausible, no demostrable
científicamente, y cuestionable desde el punto de
vista lógico-formal(23),
que aun merece una critica
mas exhaustiva, y un a
reflexión
sobre su función como concepto dentro de un modelo
de conocimiento, o como factor ideológico dentro de
un modelo de poder.Por
otro lado, el desarrollo del tratamiento de pacientes psicótico
por psicoterapia, ha tenido un lento avance desde su categorización
clínica. No obstante dicho avance ha sido sostenido,
y es posible plantear que en la actualidad se encuentra una
teorización, una practica y una casuística
que refleja ciertos avances en la dirección de encontrar
una modalidad de intervención, que genere las condiciones
necesarias para la erradicación de dichas patologías.Su
aporte parece apuntar al supuesto de que a partir de la comprensión
de los aspectos dinámicos presentes en el trastorno,
se puede acceder a una formulación etiológica
de tipo funcional, y con ello a la identificación
de las "entidades clínicas" resultantes
a partir de dicha causa, a sus efectos tanto en el orden
psíquico, somático y conductual, y a la posibilidad
de implementar los requisitos necesarios para reinaugurar
las condiciones originales de desarrollo.Rosen,
en ello fue un pionero, su contribución es original
e importante. El estudio de su obra, inaugura el conocimiento
de una serie de conceptos, que se complementan, oponen o
adhieren a otros conceptos que se están articulando
en la actualidad en la búsqueda de un tratamiento
a estos trastornos, a la vez que abre una serie de interrogantes
sobre el alcance de la psicoterapia con relación a
las psicosis, la naturaleza de lo psíquico, y de sus
perturbaciones. Conocer su obra, puede aportar significativamente
a un mejor entendimiento de los alcances de la psicoterapia
en este dominio.El
tratamiento de las psicosis funcionales, especialmente el
de la esquizofrenia es aun extremadamente rudimentario, y
a medida que avanzamos hacia una mejor comprensión
y una mejor practica, sea desde el modelo médico y/o
psicológico, irremediablemente en ambos casos apoyados
en lo empírico, permanentemente debemos enfrentar
el riesgo de que nuestros modelos de conocimientos se confronten
con, o se conviertan en modelos de poder. Como lo postulase
Bion, una cosa es un discurso, otra la función que
ese discurso cumple, y tal vez por ello con relación
a la Ciencia, uno solo puede
guiarse a partir de un genuino
amor a la verdad. __________________________________
-
(1) También
merece destacarse: Rene Laforgue (1919), Number (1920), Abraham
K. (1913), Waelder (1925), Pierce Clark (1933), no obstante
debe considerarse, que esta casuística ocurre en una época
de difusa distinción entre pacientes neuróticos,
limítrofes y psicóticos, y sobre un debate
aun centrado en la posibilidad o no de transferencia del
paciente psicótico.
-
(2)"Las
psicosis, los estados de confusión y de depresión
profunda, son pues inapropiadas para el psicoanálisis,
al menos tal y como hoy lo practicamos. No descarto totalmente
que una modificación apropiada del procedimiento nos
permita superar esta contraindicación y abordar así una
psicoterapia de las psicosis" Freud, 1905 citado en
Manual de Técnicas para Psicoterapia. Avila
y Poch. Siglo XX. 1994.
-
(3)Masson,
en su cruda crítica del autor, postula que éste
se habría autodenominado psicoanalista, y que
no habría
sido entrenado sistemáticamente, aunque acepta
que habría estado sometido a un análisis
individual. Aparentemente, dentro de lo radical de su
análisis,
Masson se identifica con las posturas mas conservadoras
del psicoanálisis, sin considerar las circunstancias
históricas.
(Juicio a la Psicoterapia. Mason, J. Edit. 4 Vientos.
1973.). (4)Masson
distancia significativamente a Ferenczi de Rosen.
De todos los terapeutas criticados por él, solo legitima
y en forma parcial al primero, razón por la que
cuestiona cualquier similitud entre éste y Rosen.
Masson plantea que seria el hecho de que Ferenczi dedicara
gran cantidad de tiempo a sus pacientes, aquello en lo
que se lo homologaría
a Masson, pero a este ultimo le desconoce este hecho
y lo atribuye mas a un invento de Rosen que a algo real.
(op. cit.). Sin embargo, un análisis más
riguroso, encontraría numerosas coincidencia y
relaciones en el pensamiento de ambos, a pesar de que
la bibliografía
de Rosen, solo ocasionalmente menciona a Ferenczi, y
no en los temas más relevantes de este dominio.
-
(5) Se
recomienda la lectura de Alejandro Avila Espada.
Cap. 18. Psicoterapia Psicoanalítica de las Psicosis.
En Manual de Técnicas de Psicoterapia. Un enfoque
psicoanalítico.
Avila y Poch. Siglo XX. 1994.
-
(6) Puede
seguirse la línea de razonamiento de Bion, sobre
el Origen y la Naturaleza del Pensar, su génesis,
evolución
y contenido, incluyendo sus aportes sobre La Pantalla
de elementos a y ß, la Barrera de Contacto, como
el conjunto formado por la proliferación
de elementos a ,
que se adhieren entre sí para marcar el Contacto
y Separación entre Consciente e Inconsciente,
y el pasaje selectivo de: dormido-despierto, consciente-inconsciente
y pasado - futuro, y la imposibilidad de despertar
del paciente psicótico.
-
(7) Mucho
más tarde Bion postulará la distinción
entre las partes psicóticas y no psicóticas
de la personalidad, que es crucial para la comprensión
de la psicosis como una posibilidad inherente
a todo ser humano.
-
(8) A
partir de la comprensión del cerebro como un órgano
sensorial, (Bion) un símil es compararlo con
el fenómeno
del comer, donde el Soma originalmente se alimenta
de los nutrientes del medio, bajo condiciones particulares
de sus tejidos grasos, posteriormente su propio tejido
muscular y finalmente de sus nutrientes óseos
( y asociado a esto ultimo, presenta una disfunción
máxima
de los mecanismos, procesos y órganos participantes
en la ingesta normal. (exógeno)).
-
(9) B.
Lewin. En "El dormir, la boca y la pantalla del
sueño",
(1946) retoma una observación de M. N. Eisler
según
la cual, el primer dormir es el del bebé saciado
en el pecho (...) aliviado de su tensión, encuentra
en el seno, una "pantalla blanca" casi como
correlato del propio estado "en blanco" de
excitaciones; esta pantalla será aquella sobre
la cual los sueños
serán proyectados. (...) la pantalla blanca
representará el
deseo de dormir mientras que los contenidos visuales
del sueño, allí proyectados, son los "despertares" propios
de la emergencia de deseos inconscientes que el sueño
realiza al estilo onírico.
-
(10) Un
individuo con salud come, el pecho
se come al individuo, el individuo se siente caliente
dentro de él,
no tiene nada que temer, despierta nuevamente con bienestar
(el pecho siempre estará ahí, le ha dado
omnipotencia, y continuará ahí mientras
sea necesario). Otra clase de pecho, el individuo no
se atreve a comérselo.
Si el pecho le come será desgarrado
y destruido, no puede dormir, si lo
hace resulta algo terrible, un terror
sin nombre.
-
(11) En
este sentido, refiere a los mismos
mecanismos postulados por Alice Miller, en "El drama del niño
dotado",
sobre la notable capacidad de hiperempatía de
ciertos niños, y de hiper
desarrollo precoces de funciones
cognitivas como consecuencia de la
necesidad de construirse en torno
a los deseos de un Otro. Edit. Tusquets,
1985.(12) En
este sentido, se asemeja al concepto
de Bion de la función
de "reverie": capacidad psíquica
para leer al soma, capacidad de sentir
la sensorialidad asociada y capacidad
de simbolizar adecuadamente, y sus
perturbaciones.(13) Se
atribuye a Pierce Clark, uno de quienes
defienden por primera vez el papel
del analista como "madre
tierna y complaciente, a pesar de que este concepto
es uno más
de los varios ejes de las experimentaciones sobre la
técnica de
Ferenczi, tanto en su fase "activa" como "de
relajación". En los posteriores desarrollos
sobre el rol de la madre en la constitución
psíquica
del niño, destacan notablemente los aportes
de D. Winnicott (1896-1971), y sobre la función
ejercida, la función de "reverie" de
W. Bion (1897-1979).
-
(14) Este
parece ser uno de los aspectos
más críticos,
de esta propuesta, pues la interpretación directa
combinada con la interpretación de transferencia,
da lugar a interacciones que fenoménicamente
pueden ser leídas como "acting out",
conductas sádicas, depravadas, insanas, etc...,
tal como Masson lo hace. ( a la manera de una madre
que golpea a un hijo que esta jugando con cables eléctricos).
En este lugar la asignación de sentido a la
intervención
clínica es sumamente compleja. Quienes vieron
a Rosen, comentaban generalmente, que lo más
llamativo, era la ausencia de hostilidad de estas interpretaciones
(que en este contexto también refieren a intervenciones),
pero Masson, hace de estos comentarios sinónimos
de colusión, o complicidad.
-
(15)En
este sentido puede entenderse
como la función
de "reverie" materna
que permite simbolizar adecuadamente el acontecer del
soma y la sensorialidad ligada a dicho acontecer, pero
aplicada a las producciones psicóticas entendidas
estas como expresión simbólica hipermetafórica
de fusiones entre defensa y pulsión.
-
(16) Es
interesante, como este concepto
que distingue la Contratransferencia
(como algo diádico) de la Transferencia (como
un acto de proyección), inaugura futuras discusiones
sobre la Transferencia del terapeuta como algo distinto
de la Contratransferencia, así como sobre la
posibilidad de que un paciente puede tener reacciones
no solo Transferenciales, sino también
Contratransferenciales, abriendo todo una comprensión
nueva sobre los mecanismos de identificación
proyectiva.
-
(17) "...la
madre amorosa, protectora, omnipotente, la madre idealizada,
que está ahora dentro de la psicosis, persigue
al paciente en su huida desesperada de la madre que
conoció".
Psicoanálisis Directo.
J. Rosen Biblioteca Nueva
1975.
-
(18) Es
notable la semejanza
de la idea de Rosen de las dos mentes: una
mente que sueña, y otra que piensa
con los conceptos de "Aparato para Pensar" y "Pensador" de
Bion.
-
(19) Se
debe recordar que Rosen
se basa en la distinción
de Bleuler de los síntomas
fundamentales :
perturbaciones de la
asociación y la afectividad,
intensa ambivalencia y predilección por la fantasía
como contraria a la realidad, y lo más fundamental:
la "ruptura" en
la personalidad; y
de los síntomas
accesorios :
delirios, alucinaciones,
expresiones motoras,
conducta bizarra, etc...,
razón por
la que aborda estos síntomas accesorios como
un modo de acercarse gradualmente a los síntomas
fundamentales y sus factores causales (la "falla
de maternaje" y "falla
de la función de reverie").
-
(20) Un
punto crítico en este sentido, es la distinción
de parte de terapeuta de la Contención del "mundo
psicótico" y del Límite de Realidad "de
que está loco". Rosen legitima sus intervenciones
desde lo empírico, a pesar de que una posible
explicación
se encuentre en la naturaleza del "juego infantil" y
en la función lúdica
maternal.
-
(21) Considerando
que Rosen liga
la psicosis a los estados de sueño,
no es extraño que se observen varias técnicas
que hoy por hoy llamaríamos ericksonianas: prescripción
de síntomas, paradoja del tipo "sé espontáneo",
etc...
-
(22) ...
que un trastorno
tenga un substrato bioquímico
o microestructural, no implica necesariamente que esa
alteración patológica
esté programada genéticamente, por ej:
una infección es un acontecimiento biológico,
que conlleva cambios bioquímicos:producción
de toxinas, de anticuerpos..., y lesiones celulares
pero no tiene su origen en los genes, sino en una interacción
ecológica del organismo con el patógeno;
el eje histórico aplicado a aspectos somáticos
no solo revela patrones genéticos: color de
pelo, sino también patrones familiares transmitidos
de generación
en generación.
-
(23) Una
adecuada revisión de estos aspectos se encuentra en "Introducción
a la Epistemología de la Psicopatología y la
Psiquiatría. Jorge, L Tizón Editorial Ariel.;
también los escritos de Bion sobre Epistemología,
Ciencia y Conocimiento, aportan una novedosa e interesante
comprensión del estado actual de la psicología,
psiquiatría y psicopatología.
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