INTRODUCCION
De
las distintas categorías que distinguimos en el continuo
normalidad-anormalidad psicológica: trastornos y/o disfunciones
conductuales, neurosis sintomáticas, neurosis de carácter,
neurosis de carácter crónicas, cuadros limítrofes
y psicosis, entendidas como "organizaciones clínicas
estables, identificables y caracterizables por un conjunto
de signos y síntomas típicos, una dinámica
psíquica y una estructura psicológica definida",
corresponde al capítulo de las Neurosis de Carácter
-simples y crónicas- una de las mayores dificultades
a la hora de sistematizar nuestros conocimientos en la búsqueda
de un paradigma unificado que nos permita acceder a un conocimiento
diagnóstico consensual.
Pues
es, probablemente, en este lugar, donde la polisemia psicológica
se haya manifestado más agudamente: trastornos de desarrollo,
reacciones, trastornos de personalidad, neurosis, etc., han
sido algunos de los no pocos conceptos que han intentado dar
cuenta de estos cuadros clínicos a través de
algunos de los distintos Sistemas Diagnósticos con que
contamos en la actualidad: DSM-III; ICD-9R (OMS); Kaplan-Sadoch;
Psicoanálisis, etcétera.
En
esta síntesis hemos considerado, en un intento integrativo,
pero a la vez pragmático, el concepto Neurosis de Carácter,
como una categoría clínica discriminativa, y
apta al diagnóstico diferencia.
CARACTER
Y ANGUSTIA
El
concepto "carácter", proveniente del griego "Kharakter" (marca
grabada o estampada), es introducido en 1862 por el psicopatólogo
Bhansen dándose origen, desde entonces, a un conjunto
de esfuerzos por distinguir lo que hay de específico
en las diferentes variedades de individuos, tanto como lo que
de común se representa en un conjunto determinado de
ellos. Actualmente definimos Carácter como: "el
conjunto de modificaciones estructurales y/o funcionales que
presenta un organismo como resultado de sus propias actividades
y/o de la influencia del medio en él". De este
modo, Carácter conforma conjuntamente con los factores
constitucionales (genético-hereditario), y los temperamentales
(instinto afectivo), la estructura de personalidad. Esto es,
la organización única de características
de un organismo.
Por
otro lado, entendemos la angustia (del Angos=opresión),
como una reacción organísmica de tipo afectivo,
que -a diferencia de las emociones básicas: alegría,
rabia, miedo, amor y pena que están referidas a objetos
específicos del mundo-, es caracterizable como "una
reacción de alarma inespecífica frente a una
amenaza potencial o virtual, transitoriamente inidentificable;
que se manifiesta fisiológicamente en un 'síndrome
de activación' (ansiedad) y a nivel representacional
como un temor difuso. vago e impreciso de carácter subjetivo
altamente displacentero (angustia)", y distinguible según
su intensidad en: Angustia de destrucción, de separación
y de castración.
NEUROSIS
DE CARACTER
En
esta categoría distinguimos un conjunto de Cuadros Clínicos
que comparten la propiedad de ser: el resultado de las relaciones
de un organismo con su medio, en tanto, esté obligado
a operar con determinados niveles de angustia (castración,
separación y sólo parcialmente destrucción),
desarrolla una estructura de carácter como un modo de
impedir que ésta lo invada, y las que progresivamente
se rigidizan y cronifican generándose como consecuencia
de ello nuevas fuentes de Angustia y/o severas perturbaciones
en la adaptabilidad social.
Clínicamente,
existe un adecuado juicio de realidad -al menos en relación
a los objetos materiales y contenidos sociales consensuales-,
una identidad en vías claras de definición, establemente
organizada en torno a cierto grado de constancia objeta]; y
el uso predominantemente de mecanismos de defensa avanzados:
represión y sus derivados: formación reactiva,
desplazamiento, disociación, etc., Simultáneamente,
el deterioro significativo en una o más áreas
de funcionamiento: laboral, familiar, social, pareja, corporalidad,
mente y/o sexualidad, permite observar no sólo la falta
de logros o goce creativo, sino también procesos abiertamente
autodestructivos que revelan los esfuerzos por mantener un
equilibrio entre la angustia desencadenante de rigideces caractereológicas,
y la angustia como fenómeno resultante de las limitaciones
impuestas por la misma estructura.
MODALIDADES
CLÍNICAS
De
las diferentes sistematizaciones que en torno al tema existen,
hemos decidido exponer la clasificación que de estos
cuadros estamos realizando en el Modelo Bio-Analítico,
como un intento integrativo que abarque parte de los criterios
semiológicos, fenomenológicos y dinámicos
de otros sistemas, a la vez de aportar con un dato clínico
novedoso al diagnóstico diferencial: el rasgo caractereológico
adjetivante.
En
este modelo, a partir de las fases de desarrollo psicosexual
psicoanalíticas, se infieren 10 categorías para
estructuras de carácter: esquizoide, oral, sádica,
masoquista, obsesiva, fálica, histeria 11, pasivo femenina,
histeria 1 y genital; y se propone, dado que estas fases denotan
un continuo de desarrollo ontogenético que es posible
adjetivar a cada una de ellas un segundo rasgo de las mismas
etapas, en lo que denominamos la Matriz Diagnóstica
Bio-Analítica.
Así,
es posible hablar de una estructura esquizoide-oral, masoquista
pura, oral-histérica, etc., y proponemos en el dominio
de lo semiológico la posibilidad de apoyar el diagnóstico
diferencial en la lectura de "parámetros corporales".
Carácter
Esquizoide. Tendencia a escindir el funcionamiento unitario
del sujeto (pensar del sentir, sentir del actuar, etc.),
o a retirarse hacia adentro. Cambios bruscos y oscilantes
en la aparición de afectos e ideas. Identidad frágilmente
constituida y un funcionamiento general comandado por el
mundo representacional más que organísmico,
y al servicio de la sobrevivencia, y de evitar el dolor del
rechazo (angustia de destrucción y separación).
Carácter
Oral. Tendencia al apego excesivo, disminución
de la agresividad (excepto la oral que se incremento), y
presencia de un sentimiento interno de estar necesitando
que lo sostengan, atiendan y cuiden. Intensa angustia de
separación, y una identidad más estable organizada
en torno al Ideal del Yo. altos montantes de falta de calor
y apoyo, e intensas vivencias de privación.
Carácter
Psicopático. Tendencia a la negación de
sentimiento; con agresión oral modulada. Afán
por alcanzar poder y necesidad de dominar como un indicador
del propio valor. Según el patrón caractereológico,
y desarrollo corporal, se distinguen los fríos y los
seductores. Corresponde a una estructural oral activa; y
los elementos orales clásicos están ocultos
tras el grado de agresión disponible. Identidad organizada,
en tomo a legalizar la expresión de la agresión
con fuerte participación del Ideal del Yo.
Carácter
Masoquista. Tendencia a la parsimonia lentitud y obstinación
bajo una aparente actitud de sumisión. Padece y se
queja, pero sigue sumiso. Fuertes sentimientos de rencor,
negativismo, hostilidad y superioridad, pero inconscientes.
La identidad es estable, aunque el sujeto desarrolla una
fuerte identificación con el Ideal del Yo, el que
es construido contrafóbicamente (en negativo) del
Yo real.
Carácter
Obsesivo. Tendencia a la pedantería, pulcritud
y perfeccionismo, se centran en los detalles y dificultad
para despegarse de un contenido, reiterativos y perseverantes.
Bloqueo del mundo afectivo, y claridad intelectual a pesar
de la pérdida de creatividad. Mesurados, poco espontáneos
e inhibidos en los impulsos y emociones.
Carácter
Fálico-Histeria Il. Tendencia a desarrollar una
actitud exhibicionista, excesivamente autoconfiada, arrogante
y penetrante. Priman elementos de angustia de castración
(amenaza a la expresión de la propia sexualidad),
que son neutralizados por una hiperidentificación
con los rasgos activos del rol sexual. Seductores y erotizadores
de vínculos, buscan el poder y el control como una
defensa contra la intimidad. Identidad claramente establecidas,
y mucho logro en el área laboral y social.
Carácter
Pasivo Femenino-Histeria I. Tendencia a conductas de
erotización pasiva, a someterse a las demandas sexuales
del otro; tras la que se enmarcan una sexualidad de alta
carga la que no puede ser asumida conscientemente. Existe
una clara identidad (de sí mismo y sexual), mecanismos
de defensa avanzados y buen juicio de realidad. Adecuado
desarrollo de las áreas de funcionamiento, excepto
la sexual, y como consecuencia secundaria un deterioro en
el manejo de la agresión. Hiperexpresividad, afectuosidad,
plasticidad, tendencia a erotizar los vínculos sociales
con un sello de pasividad y coquetería.
Carácter
Genital. Tipo de carácter adulto, expresión
de un organismo asentado en la realidad, donde se fusionan
todas las tendencias parciales del desarrollo psicosexual,
bajo el dominio del principio de realidad. Identidad clara
y estable centrada en el Yo real, congruentes con el Yo social
y orientada al YO ideal. Adecuada Función de Realidad,
no sólo en lo consensual, si no que dirigida a la
Materialidad de los objetos.
CUADRO SINÓPTICO
Neurosis
de Carácter
-
Esquizoide
-
Oral
-
Psicópata
-
Masoquista
-
Obsesiva
-
Fálica-Narcisista
-
Histeria
II
-
Pasivo-Femenino
-
Histeria
I
-
Carácter
genital
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