
Biblioteca de Psicología y Psicoanálisis. Fondo de Cultura Económica. Primera Edición en Español. 1967.
Comentar este libro, un clásico de la literatura psicoanalítica pero no por eso menos vigente, es hablar de un texto relativamente olvidado, y es también reflexionar sobre las extrañas razones de este olvido. El libro en sí, es un muy entretenido relato de la vida de George Groddeck, el "padre de la medicina psicosomática", y es también una interesante contribución a la historia de la cultura del siglo XX, y un magnifico referente de la historia del psicoanálisis, y del presente y futuro del desarrollo de la psicosomática.
A lo largo de una documentada narrativa, los Grossman, nos van mostrando a través de la biografía de Groddeck, la participación de éste en el desarrollo del psicoanálisis en su época de oro, su relación con Freud y su relación con algunos de los más importantes representantes del movimiento psicoanalítico, en especial Ferenczi, Horney y Fromm-Reichmann.
De esta forma quien alguna vez se presentó afirmando de sí mismo: "Soy un psicoanalista profano", y quien compartiera una curioso epistolario con Freud, en relación a su condición o no de psicoanalista tanto como sobre el origen del concepto del Ello, emerge a lo largo de estas líneas, como un original e innovador medico que revolucionó el concepto de la medicina, y también del psicoanálisis, siendo quizás uno de los primeros clínicos que aplicó sus conocimientos y su saber tanto médico como psicoanalítico al tratamiento de las enfermedades orgánicas. Aproximarse a la comprensión de su concepto de tratamiento y cura, al modo de abordar en esa época trastornos entendiéndolos como una conjunción de aspectos psíquicos y somáticos, y conocer el funcionamiento de su clínica en Baden-Baden y a quienes encontraron en ella respuestas a sus perturbaciones, resulta una mirada novedosa y particularmente amena.
Complementar este texto con la lectura de la Correspondencia Ferenczi-Groddeck, y con los textos del mismo: Las primeras 32 Conferencias; Sobre el Ello; Las tripas; Escritos; etc..., es traspasar la barrera de los asesinatos de imagen e identificar a uno de los grandes genios que en los inicios del Siglo XX, fundaron los pilares de una psicología aun por construirse. Posiblemente él, con sus particularidades y rasgos de genialidad, al igual que Ferenczi, Rank, Reich, y muchos otros, no tuviesen la ubicuidad para participar en los grandes proyectos que lideran los poderes fácticos, y en ese sentido es comprensible que solo una vez consolidado el movimiento psicoanalítico dentro del plexo de otros poderes, estas figuran empiezan a emerger como el poder detrás de la sombra, que es decir "el poder del real saber" que ha otorgado el peso suficiente para que dichos poderes fácticos no se desplomasen como consecuencia de la instrumentalización de saberes al servicio de la dominación.
Agradecer el trabajo de Carl y Sylvia Grossman, su dedicación y amorosidad para presentarnos al Groddeck real, no es sino un testimonio más del si bien reducido grupo, no por ello menos admirable de estudiosos que interesándose por este autor, han querido rescatar su imagen del olvido y distorsión histórica a la que se ha visto expuesto; cuyos esfuerzos entendemos cristalizan en el próximo Congresos a realizar, precisamente en Baden- Baden sobre Ferenczi y Groddeck.