Luego de la muerte de Groddeck ocurrida en 1934, cuando ese tenía 67 años de edad, Gertrude Hofmeir ayudó a Emmy von Voigt, segunda esposa de Groddeck a clasificar los papeles y las cartas de éste, dentro de las cuales se encontraba parte de la Correspondencia sostenida con Sandor Ferenczi, a partir de 1921 hasta la muerte de este último en 1933.
Dicha Correspondencia fue publicada en francés en 1982, con la autorización de Margaretha Honegger -derecho habiente de toda la obra de Groddeck y depositaria de documentos importantísimos-, y a partir de ella ha sido traducida a varios idiomas: alemán, inglés (en 1970), en francés, en español (Anagrama 1977, Del Lunar 2003), en italiano, etc.
La amistad entre ambos surge a partir de una visita que Ferenczi hiciera al Sanatorio de Groddeck, llamado la Marienhöhe en la Werderstrasse en Baden-Baden, (su casa y su clínica) a partir de 1921, fecha en que por primera coinciden un tiempo largo desde el cual comienzan a cultivar un vínculo que se iría haciendo gradualmente cada vez mas fecundo y profundo. Y fecha, también, en que se inicia esta Correspondencia.
En la vida de Groddeck hubo otro hombre importante como colega y como amigo. Este hombre fue enviado por Freud para sustituirlo (en el año 1921) en la Marienhöhe. El nombre de este psicoanalista es Sandor Ferenczi.
Es necesario recordar que Groddeck invitó numerosas veces a Freud y una vez también a su hija Ana a pasar unos días de vacaciones en la Marienhöhe. Freud nunca fue. Freud y Groddeck se vieron pocas veces, casi toda su relación fue epistolar.
Al poco tiempo de conocerse Ferenczi y Groddeck se hicieron grandes amigos. Incluso en algunos puntos las ideas de Groddeck y de Ferenczi parecen similares. Así dice la primera carta de Ferenczi a Groddeck fechada en agosto de 1921: "Tengo la idea de unir lo útil a lo agradable y de pedirle si Ud. puede reservarnos para mi mujer y yo un cuarto que nos venga bien. Si es posible, yo quisiera igualmente que me lo comunique y que también me diga los precios habituales de la habitación y de la pensión. Lo que ha determinado la elección de nuestro lugar de vacaciones ha sido, ante todo, la esperanza de poder estudiar más precisamente y con vuestro permiso, vuestra manera de aplicar el psicoanálisis a los enfermos orgánicos, que me interesa al más alto punto".
Como dijimos, Groddeck y Ferenczi se hicieron amigos. Ferenczi solía pasar en la Marienhöhe las vacaciones. Esto era una forma de cura para su atención médica porque Groddeck lo atendía y hablaban cosas íntimas. Algunos han visto esto como un mutuo análisis, otros no.
Hay fotos de Ferenczi en la Marienhöhe, en la puerta, adentro, él solo, con Gizella su mujer, etc. Estas fotografías atestiguan la estada de ellos en ese lugar. Indudablemente, la amistad de estos dos hombres fue muy importante. Es preciso tener en cuenta la trascendencia de esa amistad que duró hasta la muerte de Ferenczi en 1933. Lou Salomé -que había visitado a Groddeck con Ferenczi en una oportunidad- le escribió a Gizella diciéndole que Groddeck podía haber hecho algo por Ferenczi. Pero en una carta de Gizella a Groddeck ella le dice que había comprendido que, de todos modos nadie hubiera podido hacer nada por su esposo.
Existen estas cartas que se pueden leer en distintos idiomas. Ellas ponen de manifiesto que había una gran amistad y un profundo sentimiento de afecto entre estas dos parejas: Gizella y Ferenczi y Emmy y Groddeck.
Sandor Ferenczi y Georg Groddeck entablan esta correspondencia como un instrumento para poder hablar sobre Freud y sobre la posibilidad de aplicar el psicoanálisis a las enfermedades orgánicas, además les sirve para informarse de las cuestiones de la Asociación Psicoanalítica y ponerse al corriente de los asuntos familiares de sus respectivas casas; pero estas cartas adquieren toda su importancia al revelarse como un documento cuya lectura nos sirve para comprender la evolución de las ideas y de las técnicas de ambos autores.