Sandor Ferenczi
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Artículos sobre Ferenczi:

 

¿POR QUE FERENCZI Y RANK AFIRMARON QUE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL DE FREUD, CORRESPONDIA A LA ETAPA PRE-EDIPICA?

 

Robert Kramer, Ph.D.

 

En febrero de 1926, Sandor Ferenczi ofreció analizar a Sigmund Freud, su amado profesor y tutor: "encuentro realmente trágico que Ud., quien ha entregado al mundo el psicoanálisis, encuentre tan difícil –aunque realmente no del todo- poder confiar en alguien" le comenta Ferenczi a Freud, quien hacía tres años sufría de un severo cáncer a la boca y, por 1926, padecía intensos dolores cardíacos. "Iré a visitarlo por algunos meses y me pondré a su disposición como analista -naturalmente si es que Ud., no me rechaza" (Falzeder et al., 2000, p.250). Pocas personas comprendían las emociones de Freud mas profundamente que Ferenczi, quien, por casi dos décadas, había compartido en cuerpo y alma los más íntimos pensamientos, ansiedades, y sentimientos de Freud (Mészaros, 1999). " "No se olvide" dijo una vez Ferenczi a Freud "que por años no me he ocupado de nada más que de las producciones de su intelecto, y siempre he sentido al hombre detrás de cada frase en sus escritos y lo he hecho mi confidente" (Brabant et al., 1993, p.219).

 

"El mas completo auto-análisis"

Ferenczi analizando a Freud? En el reciente auge de escritos acerca de Ferenczi, no he encontrado a nadie – ningún analista, escritor o historiador- que haya sido capaz de considerar seriamente la oferta de Ferenczi a Freud. Parece inconcebible, especialmente para los institutos formadores de analistas, incluso partidarios de Ferenczi, que Freud pudiera haberse beneficiado de una terapia con Ferenczi. ¿Podría Freud haber alcanzado cierto insight emocional a través de Ferenczi, de entre todas las personas posibles? Absurdo!. Era Ferenczi, prototipo del "niño carente" y el "enfant terrible" enfermo de amor del psicoanálisis, el paciente, no Freud. ¿Que posibilidad durante un análisis de experimentar insights emocionales podría haber tenido Freud, el anciano padre edípico, con el enfermo "bebe sabio"?, la sola idea es absurda, impensable, incomunicable, además sería una subversión el poner en duda la integridad del auto-análisis de Freud, piedra fundadora de toda la teoría y práctica psicoanalítica.

De acuerdo a historiadores como Peter Gay, y definitivamente sostenido hasta nuestro días por legiones de institutos formadores de analistas y psicoanalistas orientados académicamente hacia las artes y las humanidades, el autoanálisis de Freud de sus emociones infantiles, ocurridos hacia 1890, fue una evento extraordinario, que estableció que la elaboración de la crisis edípica era el punto nodal para alcanzar la madurez. Durante, ese período Freud, en su correspondencia con Fliess, realizaba esfuerzos extraordinarios para alcanzar la elaboración de su propio complejo edípico neurótico, escribe Gay, a través de " exponerse a si mismo al mas completo autoanálisis, elaborando, penetrando, y sometiéndose a un incesante escrutinio de sus memorias fragmentaria, sus deseos y emociones encubiertos" (Gay, 1988, p. 97).

Algunos teóricos contemporáneos, simpatizantes de Ferenczi, postulan que éste "deseaba analizar a Freud, su propio analista, en tanto Freud, en reciprocidad, estaría dispuesto a completar el análisis de Ferenczi" (Aron y Harris, 1993, p.4) ¿Quién podría negar que Ferenczi había demandado, en decenas de cartas, años tras años, soporte emocional, a su venerado maestro y amigo?. Sin embargo, en mi opinión, algo no calza en estas consideraciones, pues ellas corresponden a una sola perspectiva, ¿o debiera decirse "un organismo"?. Hay dos corazones y dos mentes, y una enmarañada multitud de objetos internos, en cada relación humana, pues todo análisis es mutual, como decía Ferenczi, el pionero de una psicología de "dos organismos", el mas compasivo y empático de los primeros clínico, considerado como "el especialista de los casos mas difíciles" (Ferenczi, 1931, p 128), y como el ultimo rayo de esperanza de las almas abandonadas de toda ilusión.

Desafortunadamente aun hay muchos que infantilizan a Ferenczi rehusándose a considerar sus aspectos valiosos. En mi opinión, al ofrecer llevar adelante un análisis a Freud deseando a la vez completar su propio análisis, Ferenczi estaba generosa y sinceramente ofreciendo un extraordinario regalo al Profesor, su amigo y mentor; en tanto era una oportunidad de experimentar emocionalmente –tal vez por primera vez- la verdadera posibilidad de curación en un encuentro terapéutico. "Ya (no) soy más, además, ese superhombre que me había construido" Freud le comunica a Ferenczi (Brabant et al., 1993, p. 221). En un desliz de su pluma, Freud olvida escribir la palabra "no" en esta confesión de humildad. Pero seguramente Ferenczi, entendió que más allá de ese desliz freudiano el texto era una súplica, más que humana, de contención. Y ¿quien mejor que Ferenczi, confiable por sobre todos, para contener y apoyar a Freud en un momento de gran necesidad, cuando el Profesor había sido diagnosticado a través de un extremo dolor, y eventualmente fatal, cáncer a la boca.

 

"Siempre que una reacción emocional es suprimida, interrumpida o reprimida, algo se destruye en uno"

Mi curiosidad en relación al ofrecimiento realizado por Ferenczi a Freud en torno a febrero de 1926, empezó recientemente, después de haber pasado varios años estudiando la vida y obra de Otto Rank, quien fuera un amigo y colaborador cercano a Ferenczi por allá en los años veinte. (Kramer, 19995; 1996: 1997) Siguiendo los pasos delineados por Esther Menaker, quien redescubrió y expuso magistralmente el legado de Rank (Menaker, 1982; 1995; 1996), me he ido convenciendo que Rank, uno de los pioneros del psicoanálisis, fue el mas brillante y el menos reconocido de los psicoanalistas de esa generación, incluso a pesar de que más alla de la prescindencia de sus escritos sobre la voluntad e inteligencia emocional, estos luego lograrán capturar el interés de Carl Rogers, Rollo May y otras fundadores de la psicoterapia humanista (Kramer, 1995).

Al igual que Ferenczi, Rank fue excepcionalmente cercano a Freud, pero a diferencia de éste, Rank finalmente rehuso retractarse de las "herejías" pre-edípicas que había postulado (y antes publicado conjuntamente a con Ferenczi) en el Trauma del Nacimiento (1924). Enfrentado a la férrea oposición de Freud, Rank opto, como modo de protesta, resignar sus cargos de vicepresidente de la Sociedad Psicoanalítica de Viena, director de la Casa editorial de Freud, y de editor de Imago y Zeitschrift, las dos revistas lideres del pensamiento psicoanalítico, y se traslado a París, y posteriormente a América, donde gozó de gran reconocimiento como terapeuta, conferencista y escritor hasta su muerte (Lieberman, 1985).

A pesar de que Ferenczi y Rank, los dos más grandes pensadores del circulo íntimo de Freud, habían roto su amistad hacia 1926, me empece a preguntar sobre ese tiempo en el cual Ferenczi ofrece analizar a Freud en febrero de 1926. Justo después de que Ferenczi atacara públicamente a Rank en las revistas psicoanalíticas, es evidente, basado en la lectura del recientemente publicado Diario Clínico, que Ferenczi aun se adscribía a todo el conjunto de "herejías" de Rank. Lo que es, francamente coincidente –en mi opinión- con que Ferenczi comenté en relación al cáncer a la boca de Freud "su mandíbula enferma" (Faldezer t al, 2000, p. 250) en la carta de Febrero 1926 en la cual ofrece sus servicio para analizar al Profesor.

"Siempre que una reacción emocional es suprimida, interrumpida o reprimida, algo se destruye en uno" dice Ferenczi en su Diario Clínico. "la parte aniquilada de la persona cae dentro de un estado de decaimiento y descomposición" (1988, p 88). Puedo fácilmente imaginar que, hacia 1926, después de haber "demostrado" su lealtad , la exquisita sensibilidad de Ferenczi podría muy bien haber sentido que el cáncer a la boca de Freud, la gran herida en la mandíbula de Freud, era una clase de "teratoma": una expresión física de un fragmento aislado de inhibidas experiencias y emociones infantiles, en tanto retorno, que empezaban a hablar, de lo reprimido.

 

"Mi propio análisis"

Ferenczi nos confidencia en su Diario Clínico, "que no pude profundizar lo suficiente debido a que mi analista [ Freud] ... no pudo seguirme hacia esas profundidades" (1932, p.62) –obviamente, las mismas profundidades pre-edípicas sondeadas audazmente por Rank. En relación a como el incompleto autoanálisis de Freud sobre sus emociones podría haber inadvertidamente dañado su propio análisis inconcluso con Freud, Ferenczi se pregunta dolorosamente en 1932; "no es posible, e incluso probable, que un especialista que no ha sido suficientemente bien analizado...pudiera curarme, en su lugar, no exoactuaría su propia neurosis o psicosis a mis expensas? (ibid, pp 92-93).

Hacia 1926, Ferenczi sabía que Freud hacía ya cierto tiempo que no se entusiasmaba con la terapia, encontrándolo imposible, equivalente a como una vez le comento a Rank, "como blanquear lo negro" (Rank, 1941, p272). Luego cuando Freud, había también perdido toda esperanza del curativo potencial del análisis clásico, centralizando toda su energía hacia la "investigación científica" del inconsciente y la construcción de su cada vez más compleja teoría psicoanalítica. ¿No podría, Freud, por lo tanto, haber aprendido algo, si hubiese permitido que Ferenczi, lo analizara? Ahora que Rank, el único otro intelectual equivalente a Freud, había sido marginado fuera del circulo secreto, ¿quien otro sino el extraordinariamente empático Ferenczi, podría haber capturado los estratos emocionales mas profundos del inconsciente de Freud?.

 

"Las lagrimas del analista y el paciente"

Permitámonos, por una vez, considerar que Ferenczi seriamente el ofrecimiento de Ferenczi. Si así lo fue, surgen una serie de interrogantes: ¿Cuales habrían sido las experiencias emocionales de un análisis con Ferenczi, que habría tenido Freud en su papel de paciente? Lamentablemente, inmediatamente nos encontramos con ciertos obstáculos, nadie podría conocer la respuesta a esta pregunta. Pero ¿que ocurre, si intentamos considerar esta proposición desde la estructura referencial ferencziana? ¿Cómo podría Ferenczi, haberse conducido en su rol de analista?, En este punto, pienso podemos ser mas confiado con nuestras conjeturas. Me parece probable predecir que Ferenczi, no importando cuanta admiración sintiese por la genialidad de Freud, se habría propuesto llevar a Freud a través de la búsqueda de un encuentro emocional, tal como lo describe con todo su fuerza en su Diario Clínico: Cuando ocurre, como ocasionalmente me sucede, que la experiencia del otro y de mi propio sufrimiento provoca lagrimas en mis ojos (y uno no debiera ocultar esta emoción a su paciente), las lagrimas del terapeuta y el paciente se mezclan en una sublime comunión. La cual tal vez encuentra su mejor analogía solo en la relación madre-hijo (Ferenczi, 1988, p 65).

La neurosis, Freud confidencia a Ferenczi, "es el suelo fértil donde inicialmente obtenemos nuestra maestría para defendernos de las cosas y las personas" (Brabant et al.,1993 p 247). ¿Anhela el psicoanálisis, la experticia de los suelos fértiles? A través de todos los escritos de Freud, la relación emocional del niño con su madre es un espectral fantasma, invisible e impensable, aunque siempre presente entrelineas en sus textos. "he subestimado la fuerza de este [ materno] complejo" Freud le comenta a Ferenczi en 1916., "probablemente alejado de mi experiencia personal" (Falzeder et al. 1996, p121) Comenta Freud no tener una experiencia personal con su propia madre? Alrededor de la década de los veinte, era evidentemente claro tanto para Rank, como para Ferenczi que las raíces psíquicas del gozo y sufrimiento emocional, de la salud y la patología mental, radicaban en ese "oscuro continente" que era los vínculos primarios en la relación madre-hijo. Nuevas experiencias en relaciones emocionalmente profundas con un analista empático –lo que Ferenczi y Rank en Desarrollos del Psicoanálisis (1924) habían llamado Erlebnis o terapia (experiencial)- eran necesarias para la sanación. "Esto, entonces, es lo novedoso" dice Rank "lo que nunca el paciente ha experienciado antes" (Rank, 1929-1931, p 65). La sola interpretación edípica dada por un analista frío e indiferente, Ferenczi y Rank remarcan,, es más traumática que curativa. Además, ea tacto en el análisis de la transferencia y la contratransferencia, y la exploración de la historia infantil en sus raíces mas dolorosas, el analista necesita relacionarse emocionalmente con el paciente, persona-a-persona, alma a alma –yo-tu; tu-yo- en el aquí y ahora de la situación analítica. De acuerdo con Rank, toda la vida emocional se desarrolla en el presente. En Terapia de la Voluntad, publicada en alemán en 19232-31, Rank usa la expresión aquí y ahora por primera vez en la literatura psicoanalítica: "Freud, presentó la represión histórica, esto es, se orientaba hacia la infancia del individuo y luego deseaba liberarlo desde allí, mientras que de hecho la misma tendencia es trabajada en el aquí y ahora" (Rank, 1929-31, p. 39). En vez de la palabra "Verdrängung" (represión), la cual sugiere conflictos de represión inconsciente del pasado, Rank prefiere el uso de la expresión "Verleugnung" (denegación), la cual en vez de lo anterior focaliza la voluntad emocional a mantenerse enfermo en el presente: "El neurótico, vive mucho más en el pasado [ y] en consecuencia no se permite vivir el presente. El sufre ...porque se aferra a [ el pasado] , en orden a protegerse a si mismo de determinadas experiencias [ Erlebnis] emocionales, abandonando el presente. (Rank, 1929-31, p. 27).

 

¿Como entonces una terapia experiencial en el "aquí y ahora" podría haber afectado a un paciente llamado Sigmund Freud?

Ferenczi, comenta en su Diario Clínico: "En contraposición al entorno original de la situación traumática –esto es, simpatía, confianza, mutualidad – debe crearse en primera instancia, antes de que un nuevo equilibrio pueda establecerse" (1988, pp 169-70). Seguramente, Ferenczi, no estaba practicando el análisis clásico, lo que mantenía reservado, incluso para Freud. El debe, de hecho, haber estado intentando alguna modalidad de Erlebnis o terapia experiencial, en relación con los pioneros lineamientos trazados con Rank. ¿más como podría Freud haberse beneficiado de una tal experiencia emocional con Ferenczi? A través de experiencia completamente la profunda comprensión empática de Ferenczi, el orgulloso y a la vez angustiado creador del psicoanálisis podría, por fin, haber alcanzado una mayor apertura de su propio Erlebnis emocional, una mayor apertura a experiencia sentimientos que parecían terribles, dado que nunca había estado dispuesto a reconocer la existencia de ellos en si mismo.

 

"How should I Make Friends with one That is Harmful for my loved ones!"

Con la amorosa ayuda de Ferenczi, Freud podría haber estado mas receptivo a los sufrimientos arcaicos de la infancia, más abierto a despojarse de las cadenas que lo anclaban a un tormentoso pasado, más abierto para abandonar las defensas contra ciertos aspectos amenazantes de sus experiencia –mas abierto, en síntesis, a entibiar el frío océano adentro de su alma. Freud, bajo, el cuidado de un confiable Ferenczi, podría por primera vez llegar a estar en contacto, gentil y compasivamente, con elementos ocultos de sus dolorosas experiencia infantiles, que, en su continuo autoanálisis, trágicamente, había encontrado excesivamente amenazantes o dañinas como para integrarlas en su psiquis adulta.

EL ofrecimiento de análisis a Freud, debe haber implicado gran valor y fortaleza, para un Ferenczi agudamente consciente de sus propias tendencias hacia una dependencia infantil, y ambivalencia respecto a Freud, el gigante intelectual, pero también era sin duda, un frágil, simpático, sufriente ser humano, un pequeño niño entrampado en el cuerpo de un adulto, quien necesitaba tanto amor y aceptación como muchos otros. Sea como fuese la "enfermedad" de Ferenczi, él estaba convencido, en mi opinión que una sensible preocupación de "curador de heridas" podría ayudar a otro "curador de heridas" encontrando la fuerza para mirar de frente las más profundas y oscuras verdades, conquistando los demonios del inconsciente, y recuperando, finalmente, la voluntad de sanarse a si mismo.

 

"¿Como podría ser amigo de alguien que daña a las personas de mi afecto?"

Ahora centrémonos en como Freud respondió al ofrecimiento de Ferenczi. Curiosamente, la habitual suspicacia de Freud no hizo cuestión de los motivos del ofrecimiento de Ferenczi por analizarlo; sino más bien agradeció cordialmente la "delicada sugerencia" [ rührenden Vorschlag] y de hecho concedió que ello podría, verdaderamente, alcanzar las "raíces psíquicas [ psychische Wurzel] " de su riesgosa condición física. (Faldezer y col, 2000, p. 252). Solo tres años antes, en 1925, Freud había sido diagnosticado de un cáncer a la boca.

Hasta su muerte en 1939, Freud sufrió alrededor de treinta y tres operaciones a la boca y se vio forzado a utilizar una serie de dolorosos dispositivos y prótesis, que limitaron severamente su audición y habla –situado, irónicamente, en donde el psicoanálisis, la cura por la palabra, aliviaba las neurosis. Nunca sano adecuadamente. "Estoy constantemente torturado por algo", Freud se queja a Max Eitingon, uno de los miembros del Comité Secreto (Room, 1983, p. 71). Por el resto de su vida Freud llamará sus prótesis y su cáncer a la boca un "monstruo" (Jones, 1957, p.99) y "un desagradable, inoportuno intruso con quien uno no querría estar mas de lo necesario" (Room, 1983, p. 33) Mas aun, injustificablemente, Freud nunca pareció interesado en analizar los orígenes emocionales de su brutal sufrimiento a la boca, si bien en una ocasión le comentó a Thorton Wilder, el escritor americano, que algún día se revelaría que el cáncer se relaciona con la "presencia del odio" (Freud, 11992, pp. 2997-98) en el inconsciente.

 

¿Quien o que "odiaba" Freud en su inconsciente?

Hacia febrero de 1926 responde a Ferenczi, amable pero claramente, que debe deliberadamente optar por rechazar el ofrecimiento de Ferenczi de analizarlo, a causa de su edad –aproximadamente tenía setenta años- como mayor razón. Pero, casi al pasar, añade otra razón mas enigmática "¿Como podría ser amigo de alguien que daña a las personas de mi afecto?"(Falzeder et al., 2000, p. 252). ¿Ferenczi, el más devoto e intimo amigo de Freud: "que daña a las personas de mi afecto"? Permitámonos una pausa en este punto, la críptica respuesta inicia un análisis y plantea un sinnúmero de preguntas, que no han sido respondidas aun satisfactoriamente. ¿Por que, exactamente, Freud temió y se resistió a analizarse con Ferenczi?. Consideremos, su primer argumento: ¿Podría ser realmente la edad?. De hecho, era bien sabido, tanto por Ferenczi como por cualquier miembro del circulo íntimo de Freud, que este "nunca ceso de analizarse a si mismo, y que fue un practicante hasta sus últimos días de su vida de este propósito". (Jones, 1953, p. 327) La edad y la cercanía de la muerte nunca afecto su diario autoanálisis, aunque, verdaderamente, tenía pocas esperanza del análisis de paciente mayores. El dilema se mantiene, ¿que tipo de "daño" podría temer Freud que el análisis de Ferenczi podría hacer a sus personas amadas? ¿quienes eran, exactamente, las personas amadas que Freud, sentía amenazadas?, y ¿cual, la naturaleza de esta amenaza?.

En su respuesta de marzo de 1926, Ferenczi se refiere al argumento de Freud sobre su edad, y a su temor de "dañar" a "las personas amadas". En su lugar, Ferenczi sugiere con extraordinario candor, que superar la resistencia al insight emocional, podía ser difícil incluso para el creador del psicoanálisis: "Por favor, tenga presente que tan pronto su desinterés –puedo decir resistencia- haya sido superada, vendré a Viena inmediatamente. (Faldezer y col., 2000 p.253). Nadie creía más en el poder transformador del conocimiento analítico dentro del psicoanálisis que Freud. El tratamiento psicoanalítico, Freud había sostenido desde los inicios de autoanálisis, "se funda en la verdad" (S.E., 12:164), apartando los velos, afrontando las oscuras verdades del alma, y llenado sin temor todos los vacíos de la memoria. El tratamiento "se podría decir, tiene que compensar esas deficiencias y abolir las amnesias infantiles" (S.E., 13:183). Lo reprimido debe "hacerse oír" declaraba Freud incansablemente (S.E., 21:53). Mas aun, este oírse, no era una metáfora tan querida como aquella de la visión –es decir el insight psicoanalítico o mirar adentro de uno: "Vuelva sus ojos hacia adentro" el le pedía a sus pacientes, no menos que a si mismo. "¡mire en sus profundidades, aprenda primero a conocerse!, luego comprenderá porque ha tenido que fracasar" (S.E., 17:143). El insight analítico lo es todo.

 

"No mas insight que un niño pequeño"

Volviendo atrás, seis años antes del ofrecimiento a Freud, Ferenczi escribía sobre Freud en su Diario Clínico, con una mezcla de amor, tristeza, amargura y rabia. A lo largo de todo este texto, expresa su profunda desilusión con la capacidad de Freud para el conocimiento del "self" – aquello que el ortodoxo historiador, Peter Gay, (1988) sigue llamando "el mas profundo autoescrutinio de Freud" (p.97). En muchas paginas, Ferenczi muestra inequívocamente, según Judith Dupont, que Freud "no podía renunciar a defenderse" (en Ferenczi, 1988, p. xii). Unos pocos días antes de su ultimo encuentro con Freud en 1932, Ferenczi llego tan lejos como pudo al decir a A.A. Brill que "él no podía creer que Freud, no tuviera más insight que el de un niño pequeño", usando, Jones (1957) la "misma frase" que comentó Rank cuando se separó de Freud. ¿Que puede significar, pregunto, que los dos hombres mas cercano a Freud, en sus juicios finales sobre la capacidad para el insight emocional, estén tan de acuerdo?. No tengo dudas, de que es un juicio impactante: ¡Freud, sin mas inteligencia emocional, que un niño pequeño! -decididamente Jones, amargo enemigo tanto de Ferenczi como de Rank, comentó para justificar este hecho, que los dos habían desarrollado una psicosis, "desarrolló manifestaciones psicóticas, que revelaban, entre otras cosas, un rechazo de Freud y sus postulados" (Jones, 1957, p. 45) Pero nosotros sabemos, actualmente, como lo dice Dupont, que el Diario Clínico "ofrece pruebas sustanciales, si alguien las quisiera, de las buenas condiciones de la salud mental de Ferenczi" en 1932 (en Ferenczi, 1988, p. xi). Del mismo modo, mi propia investigación indican que las razones por las cuales Rank se alejó del circulo intimo de Freud, no fue que estuviera psicótico, sino una consecuencia del rechazo de Freud la teoría pre-edípica de las relaciones objetales, que Rank había elaborado hacia la década de los veinte. (Kramer, 1996).

Como Menaker (1982) ha demostrado ya hace tiempo, Rank fuer el primero en proponer una completa teoría psicoanalítica de la psicología del ego y de las relaciones objetales. Siguiendo las pioneras investigaciones de Menaker, he documentado que fue también Rank, quien por primera vez uso el terminó "Pre-edípico" en un foro psicoanalítico público (Kramer, 1996, p. 43). En la próxima edición del Diccionario Ingles Oxford, Rank será reconocido como quien acuñó este término. Mi teoría pre-edípica, Rank escribió en una ocasión a un amigo, "gira en torno al Trauma ...antes que ningún otro halla osado concebirlo" (ibid).

Rechazando el espíritu de Jones, nosotros podemos comprender mejor la pobre opinión de Rank y Ferenczi en relación al decir de que Freud "no tenía más insight que el de un niño pequeño" como referida a lo más profundo, o dicho de un modo más psicoanalítico, no alcanzaba los términos mas intensos, por ejemplo, con que Ferenczi hablaba con respecto a aquellos pacientes que habían padecido de traumas infantiles: Una gran parte de la personalidad, llega a ser, como si fuera un teratoma, la tarea de la adaptación a la realidad, será encargada a los fragmentos de la personalidad que han sido salvados". Estas personas tienen de hecho, que permanecer completamente en un nivel infantil, y para ellos los métodos usuales de terapia analítica no son suficientes. (Ferenczi, 1929, p.121).

Pero describiendo a Freud, hacia 1930, como teniendo "el insight de un niño pequeño", podría Ferenczi haberse referido, pienso, ha que el creador del psicoanálisis, trágicamente, era incapaz de por vida de alcanzar la madurez emocional del complejo de Edipo, permaneciendo para siempre encadenado a su inconsciente, y como un niño pequeño al amor y odio de su objeto materno? Podría ser que esta fuera la razón por la cual Rank, cuando abandona el circulo secreto hacia 1926, usara "exactamente la misma frase" que Ferenczi. (Jones, 1957, p. 172)?.

Como consecuencia del complejo de castración, Ferenczi y Rank habían planteado en Los Desarrollos del Psicoanálisis" (1924), que la introyección ansiosa del niño pequeño de la poderosa y amada madre sirve al propósito de evitar el rol edípico. (Kramer, 1996, p. 18). ¿Que cegó a Freud, en relación a la paralización de las necesidades del niño pequeño para proteger la imagen internalizada de la adorada madre, y por lo tanto, indisponerlo para analizar su conflicto emocional vinculado a sus primeros objetos "buenos" y "malos"? En sus conferencia americanas, de 1926 Rank destacó que Freud rehusó mirar mas allá de la situación edípica hacia el conflicto primario, e las relaciones de objetos ambivalentes pre-edípicas, denegando el rol de la madre poderosa en el desarrollo emocional de el niño y separó su odio hacia las mujeres en general.

[ Freud] no veía en la madre mas que el deseo del objeto sexual, por cuya posesión el niño debía luchar con el padre. La "mala madre" nunca la vio, sino solo el displacer posterior de ella hacia el padre, lo que por tanto juega un rol fundamental dentro de su teoría. La imagen de la mala madre, sin embargo, est a presente en la apreciación freudiana de la mujer, quien es simplemente un objeto pasivo e inferior; en otras palabras "castrada" (Rank, 1996, p. 101).

 

" † Madre murió a las 8 a.m."

Ninguno de los colegas mas cercanos de Freud, muchos de ellos realizaron corteses llamadas a Amalia Freud, la Madre Primordial del psicoanálisis, nunca se preguntaron públicamente sobre la relación de Freud con su propia madre (Roazen, 1993, p. 35) ¿Quien exactamente, era ella? Incluso en la actualidad, después de una avalancha de libros y artículos sobre muchos aspectos de la vida y obra de Red, todavía conocemos muy poco sobre la naturaleza emocional de dicha relación, excepto por unas escasas y dispersas reminiscencias (Kobler, 1962) "Ella era encantadora y sonriente cuando los extraños llegaban", pero yo, "escribe Judith Bernays Heller, la maternal nieta de Amalia, "al final siempre sentía que con los parientes, ella era tirana, y egoísta. Pero definitivamente ella tenía una fuerte personalidad, y sabía muy bien lo que deseaba" (Heller, 1973, p.338). Heller nos dice: "yo realmente le temía". (ibid).

Martin, el hijo de Freud, comenta sobre su abuela Amalia "ciertamente no es lo que podría llamarse una "señora", [ ella] tenía un genio vivo y era impaciente, llevada de su ideas y aguda en sus juicios, y extremadamente inteligente (Gay, 1988, p. 504). Incluso cuando estaba enfermo o reponiéndose de alguna de sus innumerables operaciones del cáncer a la boca, el "Profesor Freud siempre encontraba algún tiempo los domingos por la mañana para hacerle una visita y darle el gusto de que lo atendiera o mimara" (Heller, 1973, p. 339).

Amalia Freud murió el 12 de agosto de 1930, tres años antes que Ferenczi. "hasta los cuatro últimos meses ella continuaba imponiendo su voluntad ", según Heller " Con su partida, el fuerte y vivido vinculo que mantenía a la familia unida se quebró" (ibid, p.340). El comentario de Freud en su Kurzeste Chronick o "notas diarias", del 12 de agosto de 1930, se lee traducido al inglés "† mother died 8 a.m." (Freud, 1992, p.6). La cruz es la marca habitual que Freud usaba en su lacónico diario para simbolizar la muerte. Existen muchos lugares en la correspondencia de Freud donde el usa este símbolo, el cual, en los inicios de su profesión , uso para señalar la ansiedad sobre la sexualidad femenina, y mas tarde, ansiedad sobre la herética teórica de Rank y Ferenczi sobre el "anti-edipo". Por ejemplo: el 5 de noviembre de 1989, a Fliess: "...no tengo la mas mínima idea de que hacer con la ††† aspectos femeninos, y eso me hace desconfiar de todo (Teoría sexual edípica) (Masson, 1985, p. 382). el 1 de enero de 1907, a Jung: "... me estoy refiriendo a ††† sexualidad" (McGuire, 1974, p.19).

el 5 de junio de 1910, Pfister: La transferencia es de hecho una cruz" (Meng y Freud, 1963, p.39)

el 23 de abril de 1926, a Ferenczi, después de haber ocurrido la partida final de Rank: "nosotros debemos hacerle la señal de la cruz" (Faldezer y col,. 2000, p.257), el 18 de abril de 1932, a Eitinton; "¿no es Ferenczi, una pesada cruz?" (Gay, 1988, p. 39).

 

"El retrocede ante la tarea de tener una madre sexualmente demandante, y tener que satisfacerla"

¿Cual, exactamente, era la naturaleza de la pesada "cruz" que Freud, tan duramente cargo a lo largo de su vida? Nadie lo puede saber con seguridad. Pero algunos signos del inconsciente freudiano están diseminados a lo largo de todo el cuerpo de sus escritos, y ellos a menudo se filtran como un herida abierta, fluyendo a través de sus textos. Freud opto por no asistir al funeral de su madre en 1930, aun cuando el estaba en Viena, mandó a Anna en su lugar. "Yo siento solo dos cosas", el dijo a Jones después que su madre había fallecido: "un incremento en mi libertad personal" y "la satisfacción de que ella obtuvo finalmente su liberación" que tanto ansiaba (Paskaukas, 1933, p. 677).

Agregando, que no sentía esa profundo pérdida que "había expresado tan dolorosamente" su hermano Alexander (ibid).

Pero esta dimensión, aparentemente carente de emoción era parte de un sentimiento más ambivalente que Freud parecía sentir hacia su madre, tal como lo sugiere una carta escrita a Eitingon, unos pocos meses antes: "Ya que, como sabes, uno debe pagar y expiar alguna vez cada cosa no pedida, que uno ha recibido y disfrutado, el amor de una madre también..." (E. Freud, 1960, p.278). En marzo de 1926, unas pocas semanas antes de que Rank dejara a Freud para siempre, Freud escribe a Ferenczi: "cada uno debe pagar y expiar lo propio, este es mi nueva comprensión [ Einsicht] aun cuando ninguna culpa individual este presente" (Faldezer y col., 2000, p.253). Pero ¿que "no solicitud" de amor Freud, recibía y disfrutaba de su madre?, y ¿como exactamente Freud, "pagaba y expiaba" este regalo de amor maternal?.

En su Diario Clínico, Ferenczi (al igual que Rank en sus conferencia americanas de 1926), reflexiona sobre la "facilidad con la cual Fr[ ued] sacrifica los intereses de las mujeres en favor de los pacientes hombres". Aunque incapaz de comprometerse en un autentica experiencias psicoterapéutica con Freud, Ferenczi hipotetiza, aunque no ofrece evidencia específica:

"[ Freud] parecía tener un aversión personal a los aspectos femeninos relacionados con la sexualidad: idealización de la madre. " El retrocede ante la tarea de tener una madre sexualmente demandante, y tener que satisfacerla". Hasta cierto punto, dicha tarea parecía ser la naturaleza apasionada de su madre. (la escena primaria parece interpretar esta impotencia). La castración del padre, el más potente, como una reacción a la humillación experimentada, lleva a la construcción de una teoría en la cual el padre castra al hijo, además, es luego venerado como si el hijo fuera dios. En su conducta Fr[ ued] juega solo el rol de un dios castrado, que desea ignorar el momento traumático de su propia castración en la infancia; el es el único que no necesita ser analizado. (Ferenczi, 1988, pp.87-89)."

Una nueva lectura del articulo de Ferenczi Confusión de lenguas sugiere que el efecto traumático de la sexualidad del adulto en el "inocente" niño pre-edípico afectan los componentes tiernos del amor, y no necesariamente solo como causa exclusiva del abuso sexual. Considerando la necesidad del niño de sentirse seguro de la irrupción de su impulsos inconscientes, el pequeño niño pre-edípico llamado Sigmund Freud sabía muy bien que estaba rebosado de sexualidad adulta que testificaba la escena primaria. (o apasionadas disputas entre sus padres). Algunos adultos jóvenes permanecen inusualmente obsesionados con la vida sexual de sus padres, poniendo en riesgo la maduración edípica de su propia experiencia emocional.- (Kelley-Lainé, 2000).

 

"Me mantengo cegado artificialmente"

Podrá, Ferenczi, el mas compasivo de los clínicos y "especialista de los casos más difíciles" (Ferenczi, 1931, p. 128), haber ayudado a calmar el agonizante dolor de su amado profesor y haberle proveído soporte emocional? Nosotros nunca lo sabremos. "Me mantengo cegado artificialmente, con miras a focalizar todas las luces hacia las regiones oscuras", el atormentado Freud una vez comentó a Lou Andreas Salomé. "[ P] o[ r] mis ojos, adaptados como están a la oscuridad, probablemente no podría soportar luce mas fuetes o expandir mi rango de visión" (E. Freud, 1960, p. 312) Al igual que Moisés, con quien Freud se identificaba, era la tierra prometida del a madurez edípica siempre el horizonte, tentadoramente fuera del alcance, del angustiado descubridor del psicoanálisis, cuyo conocimiento [ Eisincht] de las dificultades del tratamiento se debían, al hecho, de que al final mismo es dejar al descubierto las inclinaciones perversas, su voluntad de seguir enfermo, es llegando a ser mas fuerte y transparente" (Masson, 1985, pp. 142-43). Después de una vida de permanente autoanálisis, Freud había conquistado s propia "voluntad de permanecer enfermo". En las lectura americanas de 1926 . al mismo tiempo que Ferenczi se ofrecía para ir a Viena a analizar a Freud, Rank sugiere que el pequeño niño "podría, empezar a hablar a su. Hacer a su padre malo, en orden a guardar su imagen de una buena madre trasparente. (Rank, 1996, pp. 142-43). Freud, concluye Rank, en los mismos términos que Ferenczi, estaba "cegado por la teoría de la castración" (ibid., p. 119).

¿Que es lo que hemos hecho al final, con esta triste valoración de Rank y Ferenczi de Freud, como, secretamente, un enfant terrible – un gigante intelectual con la inteligencia emocional de un niño pequeño, que parecía haber vivido, siempre controlado por su voluntad, una vida atormentada por su amor y odio infantil, no confiando en nadie? ¿Freud, como Rank sugiere, vivía mucho mas en el pasado infantil, y en consecuencia, no vivía en el presente? ¿Fue el rechazo de Freud a analizarse con Ferenczi, debido a que la ferocidad e su pequeño niño deseaba acercarse a su pasado pre-edípico, en "orden a protegerse de sus propias experiencias [ Erlebnis] emocionales que le llevarían a entregarse en el presente" (Rank, 1929,-31, p.27). "encuentro realmente trágico que Ud., quien ha entregado al mundo el psicoanálisis, encuentre tan difícil –aunque realmente no del todo- poder confiar en alguien" le comenta Ferenczi a su venerado Profesor en febrero de 1926 (Faldezer y col. 2000, p. 250). ¿ Eran Ferenczi y Rank, los dos hombre mas cercano emocionalmente a Freud, y los paladín de su causa durante los primeros años, psicóticos por sus "herejías" o por "haber diferido de Freud y sus teorías" (Jones, 1957, p. 45) y promulgado pioneramente la inteligencia emocional a través de la psicoterapia de las relaciones de objetos, el pre-edipo, lo experiencial, lo centrado en el cliente, lo interpersonal y lo existencial?

 

REFERENCIAS

Nota: las referencias bibliográficas del texto, refieren a las fuentes originales en inglés, detalladas a continuación:

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