Dra.
Patricia García Marante. Argentina
"Todo retorno a Freud que
dé materia a una enseñanza digna
de este nombre se producirá únicamente por la vía por la
que la verdad más escondida se manifiesta en las revoluciones de la cultura.
Esta vía es la única formación que podemos pretender transmitir
a aquellos que nos siguen. Se llama: un estilo". El psicoanálisis
y su enseñanza- J. Lacan.
A lo largo del trabajo “La dirección
de la cura...”, hemos incursionado por los distintos
autores citados en el escrito. Lacan como es su estilo,
utiliza esa práctica de lectura para la articulación
de su pensamiento. Así, hace de la crítica
el soporte de su argumentación.
Entre los autores citados está Ferenczi.
Nos sitúa un texto (¿lo indica?), recorta
de la extensa obra de Ferenczi, al menos explícitamente,
el texto de Introyección y Transferencia de
1909. Quizás, no sea demasiada digresión
ubicar al Ferenczi de esos años. Recién
llegado al psicoanálisis, en 1908, rápidamente
pasa a formar parte del núcleo de interlocución
más íntimo de Freud. No sólo de
sus encuentros "científicos" sino
también tuvo lugar en su ambiente familiar.
Aproximadamente hasta la segunda mitad de la década
del "20, esta muy ligado a Freud; preocupaciones
comunes atraviesan los textos de ambos autores en época
comunes. Ferenczi es un neurólogo y neuropatólogo
húngaro hijo de un librero y amante de las letras.
Su relación con Freud pasa de leer la Interpretación
de los sueños para comentarla en una revista
húngara, a escribirle a Freud solicitándole
lo reciba. Este trato se acompaño de una abundante
correspondencia que se extendió hasta 1933 poco
antes del fallecimiento de Ferenczi.
Lacan nos dice: “Si Ferenczi
concibe la transferencia como la introyección
de la persona del médico en la economía
subjetiva, ya no se trata aquí de esa persona
como soporte de una compulsión repetitiva, de
una conducta inadaptada o como figura de una fantasía.
Para él se trata aquí de la absorción
en la economía del sujeto de todo lo que el
psicoanalista presentifica en el dúo como hic
et nunc de una problemática encarnada”
Es un "si" condicional,
donde se apoya. Vayamos ahora a Ferenczi a leer lo
que llama introyección: "...el neurótico
intenta incluir en su esfera de intereses la mayor
parte posible del mundo exterior, para hacerlo objeto
de fantasías concientes e inconscientes. Este
proceso que se traduce en el exterior por la Suchtigkeit –que
se traduce por aspiración, pero también
por impulso o tendencia– de los neuróticos es
considerado como el proceso de dilución, por
el que el neurótico intenta atenuar el carácter
penoso de esas aspiraciones libremente flotantes, insatisfechas
e imposibles de satisfacer."[1] ¿Sería
demasiado aventurado leer en este pasaje, algo de las
marcas del desarreglo estructural de la pulsión?.
De qué otro modo decir sobre la falta de objeto
en esos tiempos. La introyección queda ligada
a lo imaginario en mayor medida, cuando Ferenczi, en
algunos momentos en su texto, lo coloca casi reversible
con la proyección. Pero si leemos esta dimensión
ligada a lo pulsional, podemos pensar en un más
allá.
Esta definición de introyección
la presenta en el texto como corolario de una metapsicología
de las neurosis, que entendemos freudiana: Citamos: "la
neurosis es una huída de los complejos inconscientes..." agrega, "para
escapar de un placer que se ha hecho desagradable,
dicho de otro modo: apartan la libido de un complejo
de representaciones incompatibles con la conciencia
de un yo civilizado".
Continuamos con la cita: "Sin
embargo el psiquismo soporta mal estos afectos “que
flotan libremente”, despojados del complejo. Freud
ha demostrado que la neurosis de angustia es la retirada
de la excitación sexual física de la
esfera psíquica la que transforma la excitación
en angustia. En la psiconeurosis, presumimos un proceso
análogo; aquí es la retirada de la libido
psíquica de determinados complejos de representación
la que provoca una ansiedad permanente que el enfermo
se esfuerza en apaciguar." Ferenczi, continúa
la exposición ubicando el síntoma en
el camino de neutralizar esa cantidad de excitación
libre y comenta: "parece que esta neutralización
nunca es perfecta"..."subsiste una cantidad
variable de excitación que flota libremente
...que intenta neutralizarse con los objetos del mundo
exterior. A esta cantidad de excitación residual
es a la que se imputará la disposición
de los neuróticos a la transferencia".
Entendemos a éste modo de decir como ese resto
que insiste.
En una nota a pie de página
Ferenczi afirma "El término "transferencia" creado
por Freud debe conservarse para designar las introyecciones
que se manifiestan durante el análisis y que
se refieren a la persona del médico, debido
a su excepcional importancia práctica." .
Esto es lo que parece recortar Lacan.
Cómo no pensar que Ferenczi
esta en la "cocina", de la construcción
de los operadores del psicoanálisis. En estos
años, el de un operador princeps: la transferencia.
Si bien Freud empezaba a dar consistencia al concepto
a partir del escrito de Dora, no contaba con los textos
dedicados al tema como Amor de Transferencia, Dinámica
de la Transferencia y Recuerdo repetición y
elaboración. Entendemos que Introyección
y Transferencia acompaña el movimiento freudiano
de ubicar "Transferencia" y más específicamente "Neurosis
de Transferencia" como eje central de la experiencia
clínica.
Leamos que dice Ferenczi sobre
la persona del médico: "Parecidos físicos
insignificantes como el color de los cabellos, la forma
de escribir, el nombre idéntico o vagamente
análogo que evoca a una persona en otro tiempo
importante para el paciente bastan para engendrar la
transferencia" En esta presentación del
analista. ¿no podemos, leer ahí, algo
del soporte?, Creemos que no es por lo que "es" el
analista, por lo que queda centrado como objeto en
la transferencia, lo que nos plantea Ferenczi. ¿No
nos acerca a una concepción que trasciende la
relación dual?. No podría ser dicho en
nuestros términos, con Lacan, "se trata
de un rasgo o un significante"?
Y agrega, recordando a Freud
cuando trabaja el chiste y el sueño, que plantea "la
representación por el detalle", es decir,
por el elemento apropiado para soportar la transferencia
de los afectos inconscientes". No esta ubicando
al analista como objeto soporte del la transferencia?
Ferenczi, concluye el párrafo comentando: "parece
pues que el procedimiento poético "de la
parte al todo" también tiene vigencia en
el lenguaje del inconsciente".
No es sin Lacan que nos encontramos
con un Ferenczi más freudiano.
De este modo proponemos bajo
el título de "Una lectura de Lacan" con
la ambigüedad que conlleva, una posición
sobre la idea de lector.
Concebimos que el lector hace
al texto. Descartamos la idea del lector en los términos
de un descifrador de claves ocultas, operando una hermenéutica
que vendría a develar "la verdad" única
y última del texto. Es un modo de decir que,
a nuestro juicio, el texto, no preexiste al lector.
Este anida en la textura que se constituye y que lo
constituye en cada vez. Parafraseado instancia de la
letra "al lector no le queda otra salida que la
de su entrada". Entrada a lo que llamaríamos
la experiencia de la lectura, emprendiendo una travesía
no sin peligros.
Nos preguntamos por el Lacan
lector. En la dirección de la Cura... Lacan
recoge una cita para dar lugar a un nuevo decir. Discute
con los conceptos de intersubjetividad en los que se
formó y avanza sobre una "desontologización",
si se puede decir así, del ser del sujeto.
El Lacan de 1958 combatiendo
en dos frentes, el de su formación y con los
postfreudianos que hicieron de la intersubjetividad
el lugar de la transferencia y contratransferencia,
es quién lee al Ferenczi de 1909.
[1] Introyección y Transferencia.
S. Ferenczi (1909) pg.107 – Espasa Calpe – Madrid
1981
Fuente: el presente trabajo
se encuentra publicado en el sitio El Sigma, http://www.elsigma.com/.
©elSigma.com
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