INTRODUCCION A LA EDICIÓN CASTELLANA DE “SEXO Y PSICOANALSIS” DE SANDOR FERENCZI
CLARA L. THOMPSON
Directora Ejecutiva del Instituto de Psiquiatría
William Alanson White
INTRODUCCIÓN
La mayor parte de los trabajos de Ferenczi no han impresionado el pensamiento psicoanalítico del modo que merece su contenido, debido a que Ferenczi vivió al este de Viena y escribió en húngaro, idioma no dominado por la mayoría de los analistas.
Ferenczi fue uno de los primeros discípulos de Freud, y por más de veinticinco años colaboraron en estrecho contacto. Ya antes de iniciar sus trabajos con Freud, era un psiquiatra y neurólogo de nota. Como terapeuta era muy conocido por sus éxitos con hipnosis y sugestión; respondió a las nuevas ideas de Freud con avidez y las integró con su propia experiencia.
Una fuerte amistad se desarrolló entre estos dos hombres que se complementaban el uno al otro en personalidad y modo de pensar. Ferenczi fue esencialmente un soñador, intuitivo y con repentinos relámpagos de penetración; Freud por otra parte, era el científico práctico, construyendo teorías cuidadosamente elaboradas alrededor de sus observaciones. A medida que los años pasaron, esta diferencia de temperamento se expresó en una diferencia de énfasis en aspectos del psicoanálisis. Freud se interesó más en la teoría que en la terapéutica, mientras que Ferenczi, hasta el final de su vida, buscó incansablemente progresos en la técnica llamados a producir una terapia más efectiva.
El modo en que Ferenczi trabajaba con su material, muestra claramente la fuente de su inspiración. Sus bolsillos estaban siempre llenos de trozos de papel en los que de cuando en cuando apuntaba una idea o una posible línea de pensamiento sugerida por algo que el paciente había dicho. A partir de esas asociaciones directas con su trabajo clínico organizaba su pensar.
Todos sus trabajos tienen el sabor de la observación clínica y abunda en casos ilustrativos de sus afirmaciones.
Son evidentes en todos sus trabajos, dos de sus características como hombre: su sensitiva imaginación y su humildad. Esta última hizo que siempre estuviera dispuesto a aprender de sus pacientes. En esta colección de sus primeros trabajos psicoanalíticos, encontramos evidencias de su respeto por las reacciones y contribuciones de sus pacientes.
De 1920 a 1930 colaborando parcialmente con Rank, fue mucho lo que hizo por salvar a la terapia psicoanalítica de la teorización intelectual que amenazaba con apoderarse de ella. Subrayando la importancia de hacer de la situación analítica una significativa experiencia vital, ayudó a abrir el camino para el reciente énfasis en los rasgos de carácter y las actitudes interpersonales. El recalcar la importancia de la situación analítica lo llevó a buscar en sí mismo la parte que jugaba su propia personalidad en el cuadro clínico en observación. Él fue el primero en insistir en que un análisis completo del analista era condición absolutamente esencial para una terapia exitosa.
SEXO Y PSICOANÁLISIS es una colección de algunos de sus trabajos escritos entre los años 1908 y 1914. En ellos se refleja claramente su entusiasmo por el método y la teoría psicoanalíticos, se tiene la impresión que luego de escuchar las ideas de Freud, Ferenczi volvió a sus pacientes para ver si las ideas eran efectivas.
Como resultado, sus trabajos están plenos de copiosa documentación y datos clínicos.
Algunos de sus trabajos tienen principalmente un interés histórico, es decir son importantes porque señalan el modo como se desarrolló el psicoanálisis, y esbozan el crecimiento de Ferenczi como analista. Muchos de estos trabajos, sin embargo, dan para pensar, aún al analista de hoy en día. Su trabajo sobre “Onanismo” poco contribuye a los conceptos modernos, y dudo que ningún fisiólogo o analista culto de hoy en día suscriba los conceptos en él expresados. Sin embargo, aún en ese trabajo en el que Ferenczi trata de demostrar una base fisiológica para algunos de los desagradables síntomas somáticos que se creían asociados al onanismo, casi trasmite la idea de que algunas de esas desfavorables reacciones se deben principalmente a la falta de satisfacción emocional.
Varios capítulos se mantienen como contribuciones importantes a la teoría psicoanalítico: “Introyección y Transferencia”,”Estadios en el desarrollo del sentido de realidad”, “La nosología de la homosexualidad masculina”, y la parte 3 del capítulo sobre “Simbolismo”.
Su trabajo sobre transferencia apareció cuando la importancia del tema recién comenzaba a ser apreciada. Sus conceptos sobre la relación entre la transferencia y la hipnosis deben haber sido revolucionarios en esa época, y aun hoy en día, constituyen una valiosa contribución a la comprensión de la hipnosis. “Estadios en el desarrollo del sentido de realidad” fue uno de los primeros intentos de establecer una psicología del yo. El interés de Ferenczi en el problema de la homosexualidad y su relación con la paranoia fue evidenciado cuando todavía se consideraba a estos problemas fuera del dominio del Psicoanálisis. No hay duda que sus observaciones llevaron la atención de Freud hacia ellos y estimularon los intentos de tratamiento terapéutico. Sus trabajos sobre “Palabras obscenas” y “Construcción transitoria de síntomas durante el análisis se hallan entre las contribuciones más valiosas al procedimiento terapéutico, y al analista de hoy en día le será provechoso utilizar las ideas en ellos expresadas.
Doy la bienvenida a la nueva publicación de este libro. Afirma una vez más la importancia de Ferenczi como uno de los pensadores pioneros del psicoanálisis; ofrece además importante material a quien desee comprender su desarrollo y contribuye importantes conocimientos a la teoría y práctica modernas.
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