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Estadisticas

 

 

 
Neuropsicológicos
 

EVALUACIÓN DEL PROCESAMIENTO LINGÜÍSTICO EN LA AFASIA (EPLA)

 

 

 

 

Características.
Categoría: Pruebas neuropsicológicas
Objetivo: Evaluar las capacidades psicolingüísticas en pacientes adultos con afasias adquiridas.
Aplicación: Individual
Tiempo: Variable según el número de pruebas aplicadas
Edad: Adultos
Material: Manual, hojas de aplicación, protocolos, tablas y baremos
Ambitos: Clínico - Investigación

 

Contenido

La bateria EPLA corresponde a la adaptación española del Psycholinguistic Assessment of Language Processing in Aphasia PALPA (Kay J., Lesser R., ColtheartM., 1992), prueba utilizada en la evaluación de las capacidades psicolingüísticas de pacientes adultos con afasias adquiridas. La adaptación fue realizada por F. Cuetos y F. Valle el año 1995, bajo el modelo de la Neuropsicologia Cognitiva, y su objetivo es la evaluación detallada de las habilidades lingüísticas conservadas y deterioradas en base a un análisis de los denominados modulos de procesamiento del sistema linguistico a partir de lo cual es posible obtener un perfil del sujeto evaluado.

Constituída por un total de 58 pruebas fue diseñada para su uso parcializado, permitiendo la selección de un grupo de ellas de acuerdo con la hipotesis diagnóstica que desee verificar el evaluador. La batería se encuentra dividida en cuatro segmentos: Procesamiento Fonológico (17 subpruebas), Lectura y Escritura (27 subpruebas), Comprensión de Palabras y Dibujos (8 subpruebas) y Comprensión de Oraciones (6 subpruebas). Cada una de ellas, está conformada por un grupo de tareas sencillas  y cuenta con una breve descripción de la misma, identificación de las variables controladas, fundamentación sobre su inclusión en la batería, e hipótesis explicativas para los distintos patrones de respuesta obtenidos.

El material está conformado por un conjunto de hojas de presentación, protocolo de datos y hojas resumen para cada prueba. El instrumento cuenta además con un conjunto de sugerencias para la obtención de un informe más detallado y un conjunto de tablas normativas para su clasificación en cada una de las pruebas.

Los aspectos metodológicos de la prueba son bastante sencillos en los aspectos estadísticos, recurriendo como medida de dispersión a la desviación standar y como indicador de tendencia central la media.

Por tratarse de una prueba de alta especificidad se recomienda considerar la existencia de conocimientos previos de neuropsicología y psicolingüística por los profesionales que hagan uso de la misma.

 

Indice

 

 

ESCALA DE MADUREZ MENTAL DE COLUMBIA (CMMS)

 

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Características.
Categoría: Pruebas Neuropsicológicas
Objetivo: Evaluación de la capacidad mental y madurez intelectual en niños con déficit motor, cerebral o verbal.
Aplicación: Individual
Tiempo: 20-30 minutos
Edad: 4 a 11 años
Material: Manual, set de tarjetas, hojas de respuesta.
Ambitos: Clínico – Educacional - Investigación

 

Contenido

La primera edición de esta prueba es del año 1979, posteriormente en 1983 se produce una segunda edición donde se realizan solo modificaciones en cuanto a su presentación pero no en los aspectos técnicos de la prueba. Desarrollada por B. B. Burgemeister, L. H. Blum e I. Lorge, esta prueba busca evaluar el nivel de desarrollo intelectual alcanzado por el niño. Aunque originalmente fue desarrollada para evaluar niños con parálisis cerebral, su uso se ha extendido aplicándose exitosamente en la población infantil que presenta alteraciones motoras y verbales, así como en menores con trastorno de hiperactividad.

El test consta de 95 a 100 tarjetas de 15 x 48 cm., aproximadamente, las cuales tienen impresas figuras geométricas, personas, animales, vegetales y objetos de la vida corriente, que son fácilmente identificables dado su tamaño y contorno. Se ha buscado, además, que las imágenes representadas correspondan a objetos presentes en la experiencia de la mayoría de los niños. Se le pide al niño que seleccione, a partir de una serie de dibujos presentados en cada tarjeta, la imagen que no pertenece al grupo. Para responder el niño sólo debe señalar con el dedo la imagen seleccionada, no requiriendo uso de lenguaje expresivo.

Respecto al rango etario de aplicación, hay variabilidad en la información encontrada; existe una versión que sindica los cuatro y once años como límites inferior y superior respectivamente, sin embargo, existen estudios y trabajos que utilizan rangos de entre 3.5 y 10 años. Se desconoce si ello considera alguna adaptación de la prueba o los criterios utilizados para esta variabilidad.

De todos los estímulos que conforman la prueba, en rigor se aplican tan solo entre 51 y 65 de ellos a cada sujeto, esto debido a que las tarjetas vienen organizadas por niveles de complejidad acordes con rangos de edad, lo que proporciona ocho niveles o escalas superpuestas en base a las cuales se seleccionan los estímulos a utilizar.  En cuanto a la puntuación, esta se asigna por respuesta correcta y una vez efectuado el conteo del puntaje, éste es comparado con una tabla para el nivel de edad; esto proporciona un puntaje de desviación de acuerdo a la edad que fluctúa entre 50 y 150 puntos, valores que pueden ser interpretados de acuerdo a rangos percentiles, estaninas u otra clasificación que busca reflejar un índice maduracional del niño, en términos intelectuales.

Aunque hay quienes pudieran considerar que la prueba es sensible a la variable cultural, se ha buscado controlar la interferencia de dicha variable mediante la selección de estímulos que reflejen del mejor modo posible el factor “g” de inteligencia. Esto parece logrado, si consideramos que en la resolución de esta prueba, el niño no sólo utiliza la función de discriminación perceptiva y clasificatoria sino también habilidades de razonamiento general que incluyen color, forma tamaño, uso, número, partes faltantes y material simbólico; ambos aspectos generales más cercanos al factor “g” puro, que a la condición cultural del sujeto. Quizás se deba a esto mismo que, el test se considere un buen instrumento para evaluar el nivel de desarrollo del pensamiento conceptual en niños con retardo mental.

 

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LURIA-INICIAL.  Evaluación Neuropsicológica en la Edad Preescolar

 

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Características.
Categoría: Pruebas Neuropsicológicas
Objetivo: Evaluación del funcionamiento ejecutivo y lingüístico de niños en edad pre-escolar.
Aplicación: Individual
Tiempo: Duración aproximada de 60 minutos
Edad: 4 a 6 años
Material: Manual de aplicación y escalas, cuadernillos de aplicación, plantillas de corrección y baremos, materiales de la prueba.
Ambitos: Clínico – Jurídico-Forense – Investigación- Educacional

 

Contenido

La Batería ha sido desarrollada al igual que las versiones para adultos y escolares por los profesores Manga y Ramos en el año 2006, y su objetivo general es contar con una evaluación temprana de funciones neuropsicológicas básicas que permitan establecer un perfil neuropsicológico que presente utilidad diagnóstica y predictiva del funcionamiento del niño en el periodo previo al inicio de escolarización formal.

Basada al igual que sus símiles para adultos y niños de los mismos autores en el modelo de Alexander Luria, y considerando las diferencias de desarrollo de cada grupo etario, la batería evalúa cuatro funciones neuropsicológicas de nivel superior, a saber: motricidad o funciones ejecutivas (5 pruebas), funciones lingüísticas o lenguaje oral (5 pruebas), velocidad de procesamiento (2 pruebas), memoria en su dimensión verbal y no verbal (2 pruebas).  A la medición de estas funciones se agrega la exploración de la lateralidad manual que nos provee de información respecto al funcionamiento global o integrado de los hemisferios, función denominada estereognosia, así como de la preferencia y dominancia manual.

Mediante la utilización de una serie de objetos y dibujos creados para dicho propósito se puede obtener un perfil de funcionamiento temprano de las funciones neuropsicológicas que participarán activamente en el proceso educativo del menor, permitiendo diseñar programas de estimulación de las funciones menos favorecidas o realizar una intervención temprana sobre aquellas que pudieran encontrarse lesionadas o interferidas en su desarrollo, así como orientar un programa educacional preescolar para aquellos menores con menor desarrollo o necesidades especiales.

El instrumento en castellano está validado en la población española y existen algunos estudios locales como los realizados en provincias mexicanas, pero su homologación no se encuentra extendida a todas y cada una de las restantes poblaciones hispanoparlantes de Centro y Sudamérica. No obstante lo anterior, por tratarse de un modelo que privilegia los aspectos cualitativos no presenta grandes variaciones de una muestra a otra como lo han mostrado estudios e investigaciones comparativas con otros instrumentos estandarizados para la población hispanoparlante.

 

 

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EL TEST DE BARCELONA. Programa integrado de exploración neuropsicológica

 

 

Características.
Categoría: Test y Pruebas Neuropsicológicas
Objetivo: Observación y cuantificación del funcionamiento neuropsicológico general.
Aplicación: Individual
Tiempo: 30-45 minutos
Edad: Adultos a partir de los 20 años
Material: Manual de aplicación, cuaderno con láminas, hojas de protocolo o paciente, hoja de puntuación, cuadernillos con sub-pruebas y perfiles, caja con objetos de madera, libro teórico sobre semiología y patologías neuropsicológicas, CD con perfiles.
Ambitos: Clínico - Investigación

 

Contenido

El Test Barcelona es el primer instrumento de evaluación neuropsicológica desarrollado en España y fue diseñado para evaluar cuantitativamente el estado cognitivo de un sujeto considerando las particularidades de la población de habla hispana.

En líneas generales la prueba muestra bastantes similitudes con el test de Boston para el Diagnóstico de la Afasia: las pruebas se agrupan en áreas funcionales, los resultados se expresan en percentiles, y se establece un perfil clínico en el que se pueden evaluar las capacidades afectadas y preservadas. Sin embargo, el Barcelona incluye además, una diferenciación –en 41 subtests– de puntuaciones directas (correcto vs. no correcto) y puntuaciones en las que se considera el tiempo empleado por el paciente.

Debido a la amplitud de las capacidades neuropsicológicas básicas, el test era una prueba extensa, con 42 apartados y 106 subtests; a los que además se le habían sumado 41 eventos en que se considera una puntuación con tiempo, por lo que en total lo conformaban 147 variables. Número compatible con el objetivo de obtener un perfil clínico cognitivo pero que presenta ciertas dificultades para una aproximación estadística y neuropsicométrica.

Esta dificultad más la experiencia clínica acumulada puso de manifiesto la necesidad de contar con un perfil abreviado de la prueba que facilitara una aproximación clínica más práctica (reducción de variables y del tiempo de administración) y que permitiera por esta vía establecer puntuaciones globales y estudios de validez, y poder trabajar más ampliamente con muestras de control normales.

Junto con efectuar la reducción de variables, se realizó también una transformación de las puntuaciones de los subtest en una puntuación global normalizada. Una de las razones para este cambio era la necesidad de contar con una escala que permitiera la diferenciación de acuerdo a los criterios de edad y nivel de escolaridad del examinado. Estos cambios implican limitaciones en la amplitud de medición de la prueba, pero a la vez presentan ventajas que podríamos agrupar en dos líneas, la psicométrica y la cualitativa. En la primera podemos mencionar por ejemplo, la potencia que adquirió la prueba al permitir el estudio comparativo por correlación el que aporta a la confiabilidad y validez de la prueba. Otra ventaja es que el procedimiento utilizado para la transformación permite que cada subtest tenga el mismo peso en la escala, lo cual incide en la consistencia interna y disminuye la distorsión del perfil.

En el segundo ámbito, el cualitativo, la diferenciación de una doble puntación (directa y con tiempo) permite que muchas de las variables queden resumidas en cuatro puntos y no en dos, con lo cual se mejora la discriminación respecto a la gradación de la patología. En este mismo sentido, el hecho de incluir variables –distribuidas por áreas neuropsicológicas– cuya puntuación sea máxima en los sujetos normales (efecto techo) tiene una ventaja en el momento de estudiar grupos patológicos. Por ejemplo, en un sujeto normal se espera una puntuación máxima en las praxias gestuales. Como las praxias gestuales únicamente se alteran en ciertas lesiones cerebrales focales o en cierto grado evolutivo de una demencia, su alteración dará lugar, hipotéticamente, a puntuaciones diferenciadas según el tipo patológico.

La aplicación aunque especializada es bastante sencilla, el evaluador debe seguir las instrucciones que le proporciona el manual. Luego, procede a pasar las puntuaciones brutas obtenidas al perfil correspondiente según la edad y la escolaridad del sujeto. El perfil –en percentiles– mostrará las áreas preservadas y afectadas y su intensidad. Sobre el perfil se pueden hacer interpretaciones cualitativas y cuantitativas. En seguida, aplica la tabla de recodificación de las puntuaciones de cada uno de los ítems a la escala categórica 0, 1, 2 y suma estas puntuaciones para obtener una puntuación bruta global (rango posible entre 0 y 110). Finalmente, de acuerdo a la edad y escolaridad, pasa a la tabla de reconversión de la puntuación bruta a puntuación normalizada (rango posible entre 35 y 130).

La versión abreviada del Barcelona incluye las áreas neuropsicológicas más importantes y normalmente presentes en toda evaluación neuropsicológica de detección y general. Se destaca con especial interés la inclusión de pruebas paralelas al WAIS. Los análisis factoriales del WAIS: "comprensión verbal", "organización perceptiva" y "memoria/resistencia a la distracción o atención/concentración", están incluidos en los subtests de la prueba. Este hecho, además de las altas correlaciones entre los subtests de la prueba y los correspondientes al WAIS, permite obtener índices fiables de las capacidades intelectivas de los pacientes.

Las funciones ejecutivas (en parte frontales) se evalúan a través de los tests de fluencia, de series motoras, de categorización-abstracción (semejanzas), de razonamiento (problemas aritméticos) y mediante la evaluación cualitativa de la conducta general del paciente ante las pruebas.

Lógicamente toda sistematización de la exploración neuropsicológica choca con la realidad de la complejidad de las actividades mentales superiores, así como con la posible alta especificidad de los síndromes cognitivos. La presente versión abreviada, cuyo tiempo de administración es de 30-45 minutos, permite economizar tiempo sin dejar de estudiar el estado funcional de las áreas neuropsicológicas más importantes.

El Test Barcelona se puede considerar un "test intermedio" por su extensión, frente a pruebas breves de detección tipo MMSE y frente a tests o baterías extensas.

 

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EL TEST DE BENDER KOPPITZ.

 

 

Características.
Categoría: Prueba gráfica.
Objetivo: Evaluación de la integración perceptual y motora y su madurez.
Aplicación: Individual
Tiempo: No se fija tiempo para la aplicación
Edad: 5 años 0 meses a 10 años 11 meses
Material: Serie de 9 tarjetas blancas con diversas figuras y trazos impresos en color, Negro, manualaplicación y protocolo de tabulación.
Ambitos: Clínico - Educacional – Neuropsicológico - Investigación

 

Contenido

Aunque inicialmente (1938) Lauretta Bender creo el test para ser utilizado con fines clínicos en adultos, pronto comenzaron a surgir diversos sistemas de valoración y ámbitos de aplicación para la prueba. La versión más difundida y utilizada en el campo de la clínica e investigación infantil es la realizada por la Dra. Elizabeth Münsterberg Koppitz. Su publicación al principio de los ’60, es coincidente con el interés mostrado en el campo psicológico por los procesos perceptivos y su relación con los problemas de aprendizaje. Al respecto, Koppitz centro su búsqueda en encontrar la manera de analizar los protocolos del Bender que realizaban los niños, en vistas a evaluar su madurez perceptiva-motora, un posible daño neurológico así como el ajuste emocional del menor, todo en base a un protocolo único.

Aunque la prueba en estricto rigor es un test que evalúa la integración viso-motora, también ha sido utilizada como test de personalidad, prueba de screening en trastornos del aprendizaje y como antecedente predictivo del proceso lector, aunque en el caso de los dos últimos ámbitos su confiabilidad y validez no son tan buenas como los restantes campos.

El grupo para el cual la prueba se encuentra estandarizada abarca desde los 5 años hasta los 10 años y 11 meses, y aunque se considera que con posterioridad a los 10 años la prueba pierde poder discriminativo, debido a la homogeneidad madurativa de la función, se la puede utilizar con confianza en el caso de sujetos de hasta 16 años en los que se estima que su edad mental es de equivalente a los 10 años o menos. Respecto al límite inferior de la escala esta también cuenta con restricciones de uso para el caso de niños muy inmaduros pese cumplir el criterio de edad o con una disfunción muy marcada.

La prueba resulta fácil de usar, rápida y aplicable a diversos grupos por su independencia del factor de escolaridad e idiomático. Sin embargo, deben tenerse en consideración las variables cultural y étnica, que muestran diferencias importantes según el grupo de que se trate.

Una vez aplicada la prueba se procede a su interpretación, para lo cual se efectúa la tabulación de los aspectos cuantificables y cualitativos de la prueba. Respecto a los primeros, cada dibujo es calificado respecto a las categorías de distorsión, rotación, integración y perseveración, contando con un total de 30 ítemes puntuables. Se tabula la desviación o existencia de error, lo cual entrega un número total de errores al finalizar la tabulación, dicho número corresponde al puntaje directo obtenido por el niño. Con posterioridad este puntaje es llevado a edad mental y cronológica, y transformado a desviación típica y rango percentil, todo el procedimiento se efectúa de acuerdo a las tablas e indicaciones contenidas en el manual.

En cuanto a los aspectos cualitativos, estos se reúnen en 10 indicadores emocionales considerados relevantes por Koppitz (1963) para distinguir entre niños con y sin problemas emocionales. Posteriormente se consideró la inclusión de dos signos más cuya presencia no es frecuente, pero que demostraron tener una implicancia clínica relevante. Estos indicadores no están asociados a edad cronológica o nivel madurativo, sino a grado de vulnerabilidad emocional que puede afectar el rendimiento del menor en la prueba o que deriva como factor secundario a la dificultad de integración viso-motriz, cuestión que logrará ser discernida por el evaluador de acuerdo con su experiencia tanto con la prueba como en el trabajo clínico terapéutico.

El test cuenta con estudios correlacionales con otras pruebas conocidas como son el WISC, el Test de Matrices Progresivas de Raven y el Frostig, los que ratifican los hallazgos efectuados por el Bender Koppitz.

 

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EL TEST DE BENDER MANUAL COMPLEMENTARIO AL TEST DE BENDER.

 

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Características.
Categoría: Manuales de test y pruebas Psicológicas.
Objetivo: Evaluar la madurez e integridad de la función perceptual.
Aplicación: Individual
Tiempo: Variable según la modalidad de aplicación
Edad: 4 años en adelante según la modalidad de utilización
Material: Manual del examinador con normas de corrección e interpretación para las modalidades Bender tradicional, Koppitz y BIP y criterios de corrección de la modalidad Pascal Suttel.
Ambitos: Clínico – Educacional – Neurológico – Neuopsicológico - Investigación

 

Contenido

La modalidad original de la prueba de Lauretta Bender se entrega a la comunidad profesional en 1938, a partir de entonces se han efectuado una serie de investigaciones y adaptaciones de la prueba para diferentes objetivos de trabajo que van desde el campo de la determinación de la inteligencia y madurez mental hasta el diagnóstico diferencial entre alteraciones orgánicas y funcionales que afectan el aparato sensorial y la praxia viso-motriz.

Aunque nace como una prueba gráfica de evaluación de funcionamiento e integridad de la función sensorial su lectura no es solo madurativa, extendiéndose hacia el plano proyectivo, entregando valiosa información sobre aspectos como el grado de indemnidad de la función visomotora a nivel sensorial, funciones de defensa del yo o diagnóstico diferencial sobre organizaciones psicopatológicas y psiquiatrías de origen funcional y orgánico.

Con el objeto de facilitar la aplicación y corrección de la pruebas en las modalidades de uso habitual en el campo psicométrico, Editorial Biopsique asociado al Instituto de Desarrollo Psicológico Indepsi recopilaron y organizaron desde diversas fuentes de información, material de orientación y apoyo para la corrección e interpretación de los resultados de la prueba del Test Gestáltico Visomotor en las modalidades de aplicación de uso más corriente en el campo de la psicometría clínica tanto infanto-juvenil como de adultos.

El manual, que se complementa con el uso de una serie de protocolos diseñados para la tabulación de la prueba en sus diferentes modalidades, permite al evaluador obtener la información necesaria para arribar al diagnóstico de alteraciones tales como: cuadros psicóticos, cuadros orgánico-cerebrales, demencias funcionales o deterioro asociado al alcoholismo, entre otros.

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TBDA -TEST BOSTON. EVALUACIÓN DE LA AFASIA Y DE TRASTORNOS RELACIONADOS.

 

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Características.
Categoría: Pruebas  Neuropsicológicas.
Objetivo: Evaluar el deterioro de la afasia, valoración de los diferentes aspectos expresivos y receptivos del lenguaje.
Aplicación: Individual
Tiempo: Variable entre 30 a 40 minutos
Edad: 18 años en adelante
Material: Manual: Evaluación de la afasia y de trastornos relacionados. Cuadernillo de aplicación, Láminas de estimulo. (Formato abreviado) manual y plantilla de corrección.  Test de vocabulario de Boston. CD con cuadernillos de registro.
Ambitos: Psicología Clinica - Neuropsicología - Investigación

 

Descripción

Dentro de las alteraciones que más afectan, invalidan e incapacitan al hombre se encuentran aquellas que lo enajena de su entorno impidiéndole su vida en relación, particularmente cuando se trata de la pérdida de la función cognoscitiva más elevada y diferenciada que es el lenguaje, alterándose tanto la comprensión como la expresión del mismo (Flores, 2002).

El estudio del lenguaje en general, y sus perturbaciones, ha sido una tarea central en la exploración neuropsicológica, tanto en la clinica privada, como en la hospitalaria, y dentro de ello la Afasia, ha sido uno de sus tópicas de estudios centrales. Los profesores Harold Goodglass y Edith Kaplan del “Boston Veterans Administration Hospital” y del Centro Afásico de Investigación, Departamento de Neurología de la Universidad de Boston publicaron sus investigaciones y evaluaciones sobre Afasia y patologías similares, diseñando la herramienta conocida como el Test de Boston (TDBA o PDBA) (1972,1996); cuya adaptación española fue realizada posteriormente por García Albea y Sánchez Bernardos,1972; y que se ha convertido en una de las pruebas mejor conocida de las elaboradas desde los presupuestos del enfoque clásico (Junqué, 2004); y ha llegado a ser, probablemente, el instrumento más ampliamente utilizado para evaluar dicha perturbación, teniendo una gran influencia sobre sucesivas generaciones de clínicos, investigadores y especialistas del tema.

Desde los planteamientos más clásicos se intenta buscar la existencia de fallos en diferentes actividades y determinar cuál es el nivel de dificultad que presenta el paciente. El tipo más común de argumentación con respecto al lenguaje patológico, a las lesiones cerebrales y a su conexión con las relaciones lenguaje y cerebro normales es, con mucho, el denominado análisis de déficits y su consiguiente localización funcional. En síntesis, este enfoque concibe la actuación anormal como resultado del funcionamiento normal del sistema de procesamiento del lenguaje, menos uno de sus componentes. Se infiere entonces que el componente perdido se encuentra en la zona del cerebro destruida o dañada (Kaplan, 1992). El Test de Boston permite el desarrollo de un perfil cognitivo que refleja las disociaciones condicionadas por la patología cerebral. -base consecuente para el desarrollo de las hojas de registro de los resultados del test (perfiles)- y ha sido uno de los puntos de partida común del cual ha florecido el conocimiento acerca de la Afasia.

En la actualidad se trabaja con una nueva versión del TBDA, que no es una versión solo  modernizada, sino también ampliamente modificada; esta es una versión más breve pero tan cuidadosamente estandarizada, como el formato más largo del cual ha derivado. Ella ofrece al clínico e investigador la opción de proseguir con mayor detalle muchos aspectos del lenguaje de los pacientes que podrían ser particularmente interesantes o problemáticos, y supone un importante avance en el estudio de la afasia. Las innovaciones más destacadas de esta edición son: Inclusión de un formato abreviado y de un formato ampliado junto al formato estándar habitual, con cambios en el contenido y la distribución de varios subtest. Incorporación del Test de Vocabulario como un subtest más dentro del apartado de Expresión oral dedicado a las pruebas de Denominación. Establecimiento de un índice de competencia del lenguaje, a partir de las puntuaciones más significativas de comprensión y expresión oral. Un nuevo sistema de codificación de errores para el análisis cuantitativo de habla afásica.

En lo que respecta especialmente al formato ampliado, se desarrollan nuevas pruebas para una exploración suplementaria de los distintos trastornos afásicos, se establecen los nuevos índices de complejidad y de agramatismo en el discurso narrativo y se incluye una prueba final de apraxia  En consonancia con estas novedades y modificaciones, esta nueva edición en español, ha supuesto una importante labor de adaptación y reconstrucción, como es propio de las pruebas de lenguaje al pasar de un idioma a otro, e incluso de una cultura a otra, si quieren preservar el sentido y los objetivos del test original. Por lo que el trabajo realizado contribuye a una aplicación más efectiva en la comunidad hispano hablante de este valioso instrumento clínico para la evaluación de la afasia.

En la actualidad nuevos instrumentos han venido a sumarse en la evaluación de estas entidades patológicas neurológicas, tales el como el Test de Barcelona; la Evaluación del Procesamiento Lingüístico en la afasia (EPLA) que es la adaptación al español de la Prueba de Kay, Lesser y Coltheart; la prueba de evaluación de actividades de la vida diaria de Stara; las escalas de ejecución de la afasia de Marshall y Rojas; el examen de la afasia de Ducarne o la batería de la afasia de Western, perfiles diagnósticos de la afasia elaborados por Helm-Estabrooks (Estabrooks,1994), la Prueba FAST.

En general, si bien todos los instrumentos facilitan el establecimiento de una clasificación sindrómica, así como resultados de tipo cuantitativo para el seguimiento objetivo de los progresos del paciente; y a partir de los resultados obtenidos en las pruebas ya es posible determinar el grado de afectación y establecer un pronóstico (Buiza, 2001). Y si bien ya todos los test comprehensivos para la afasia ofrecen una descripción global de la capacidad comunicativa del paciente a través de diferentes modalidades de estímulo y respuesta y en varios niveles de dificultad. (Brookshire, 1992);  en este concierto la actual versión del Test de Boston siguen siendo un referente fundamental a la hora del desarrollo del diagnostico neuropsicología sobre estas patologías.

 

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BATERIA NEUROPSICOLÓGICA HALSTEAD REITAN.

 

 

Características.
Categoría: Pruebas Neuropsicológicas
Objetivo: Evaluar y diferenciar a sujetos con daño cerebral en lóbulo frontal. Además de analizar en profundidad funciones particulares como aprendizaje y memoria. También permite medir habilidades verbales, espaciales, secuenciales, manipuladoras, y el desempeño personal del individuo.
Aplicación: Individual
Tiempo: Variable, hasta 360 minutos
Edad: Desde los 15 años en adelante
Ambitos: Clínico

 

Contenido

Una fecha importante para la neuropsicología en general, para el campo diagnóstico de esta disciplina en particular, es el año 1947, cuando Warl Halstead- quien como Luria trabajaba con pacientes con daño neurológico- decide publicar sus hallazgos en sujetos con lesiones del lóbulo frontal. Su trabajo no sólo permitió conocer mejor los efectos sobre la corteza cerebral de la injuria neurológica, sino que también entregó a la comunidad científica una prueba que por cerca de 20 años dominaría el escenario de la evaluación diagnóstica neuropsicológica .

Originalmente Halstead deseaba identificar las diferencias existentes entre pacientes lesionados y sujetos normales, para ello trabajó con 10 tests que permitían distinguir el daño cortical frontal de los no frontales y los subcorticales. En 1955, el conjunto de pruebas recibió el aporte de un estudiante de Halstead, R. M. Reitan, quien relacionó algunos patrones encontrados en los tests con daño cerebral lateralizado. A partir de entonces, sirvió para otros muchos hallazgos de funciones cerebrales discretas que se alteraban en casos con daño cerebral diferente y se comenzó a conocer con el nombre de Batería de Halstead-Reitan.

En la actualidad se le utiliza como una batería clínica de aplicación individual para la exploración neuropsicológica de sujetos de más de 15 años, y esta compuesta por 9 pruebas de aplicación independiente: test de categorías, test de ejecución táctil, test de ritmo de Seashore, test de percepción de palabras sin sentido, test de golpeteo, test de afasia Indiana-Reitan, examen senso-perceptivo, dominancia lateral y test de trazado. Las pruebas están constituidas de la siguiente manera:

 

1-Test de Categorías

Diseñado para evaluar la capacidad de individuos a la hora de establecer principios generales a partir de la experiencia suministrada mediante información relevante. El test supone un costoso aparato presentador de estímulos en el que figuran cuatro mandos de respuesta numerados. Los estímulos son 208 clasificados en 7 series. Cada serie ha sido construida con arreglo a un principio expresable numéricamente de 1 a 4. Cuando se presenta un ítem al sujeto ha de decidir que número le sugiere dicho elemento a partir del principio que representa; tras decidirse, apretará la palanca correspondiente al número por el cual opta. Si la elección ha sido correcta el sujeto escuchará el sonido de un timbre y si ha sido incorrecta el de una chicharra. El primer sonido avisará al sujeto de su acierto (feedback positivo), mientras que el segundo indicará al sujeto de su error.

La puntuación global es el número de errores que el sujeto ha cometido a lo largo de las siete partes. La gran mayoría de los sujetos normales no comete errores, puesto que los elementos están diseñados de una forma sencilla. El test es una prueba de aprendizaje de elementos abstractos y por tanto de eficacia mental. Los sujetos que cometen más de 50 errores son considerados como deficientes a la hora de establecer juicios y resolver problemas abstractos y este déficit puede ser debido a trastornos cerebrales.

 

2-Test de Ejecución Táctil (modificación del tablero de Goddard-Seguin)

En él están superpuestas, en sus correspondientes huecos, diez figuras en el orificio correspondiente. La tarea consiste en, con los ojos vendados, insertar cada figura en su correspondiente orificio. El sujeto primero debe hacerlo empleando la mano preferida y en un segundo ensayo con su mano no preferida, y por último con ambas manos.

Una vez que el sujeto ha realizado las tres pruebas, se retira el tablero y se pide que en una hoja intente dibujar todas aquellas figuras que recuerde, indicando la forma que tenían y su ubicación en el tablero. De esta manera se obtienen tres puntuaciones. La primera de las cuales corresponde al tiempo empleado en los tres ensayos. Así también, se anotará el número de figuras correctas que recuerda y, por último, el número de figuras dibujadas que han sido colocadas en su verdadera posición.

En esta prueba se evalúan varias habilidades, incluyendo rapidez motora, coordinación psicomotora, aprendizaje y habilidad para recordar objetos percibidos por el tacto y su ubicación. Habilidades todas que suelen estar disminuidas cuando existen disfunciones cerebrales.

 

3-Test de Ritmo de Seashore

Esta prueba está compuesta por 30 sonidos, cada uno de los cuales consta de 2 patrones rítmicos que son presentados a través de una cinta magnetofónica. El sujeto ha de indicar, para cada elemento, si dichos patrones son iguales o si difieren entre sí. La puntuación de la prueba corresponde al número de errores cometidos durante la administración.

Esta prueba evalúa percepción auditiva no verbal, atención y concentración sostenida que, como ya hemos dicho, aparecen perturbadas en determinadas lesiones cerebrales.

 

4-Test de Percepción de Palabras sin Sentido

Este test está compuesto de seis partes, cada una de las cuales consta de diez elementos. Para cada uno de los ítems el sujeto escucha a través de una cinta magnetofónica una palabra sin sentido, que ha de reconocer entre las cuatro que componen cada elemento, que se presenta de forma escrita al sujeto. La puntuación de esta prueba se determina a través del número de errores cometidos en los 30 ítems. Los elementos sin respuestas serán considerados como errores. Esta prueba evalúa capacidades de percepción audio-verbal, atención y concentración.

 

5-Test de Golpeteo

Esta es una prueba de rapidez motora en la cual el sujeto debe utilizar su dedo índice para presionar una palanca conectada a un contador manual. Consta de cinco ensayos para cada mano en sucesión alternante. Cada ensayo dura diez segundos y se pide al sujeto que manipule dicha palanca a la mayor velocidad posible. La puntuación para cada mano es la media del número de golpes obtenidos en los cinco ensayos. Esta prueba evalúa rapidez en la coordinación psicomotriz diferencial entre ambas manos

 

6-Test de Afasia Indiana-Reitan

Esta prueba ha sido construida por Reitan para evaluar los posibles trastornos del lenguaje. Consta de 42 elementos a través de los cuales puede apreciarse déficit de lenguaje expresivo, receptivo y también de lectura, escritura y calculo.

 

7-Examen Senso-Perceptivo

Este se compone de las siguientes partes: percepción con estimulación bilateral (táctil, auditiva y visual), reconocimiento de dedos mediante la estimulación táctil, percepción de números escritos en la punta de los dedos, y reconocimiento táctil de formas (cruz, cuadrado, triángulo y círculo).

 

8-Dominancia Lateral

Engloba una serie de procedimientos mediante los cuales se intenta establecer la mano, ojo y pie dominante del sujeto; así como sus capacidades con la mano no dominante.

 

9-Test de Trazado

Este consta de dos partes, A y B. La parte A consta de 25 círculos distribuidos en una hoja de papel y numerados del 1 al 25. Al sujeto se le pide que conecte los círculos, lo más rápidamente posible, trazando una línea, comenzando por el 1, y siguiendo la secuencia numérica. La parte B consta de 25 círculos que contienen números y letras. El procedimiento es ir alternando números y letras en su orden correspondientes hasta completar toda la serie. La puntuación total es el tiempo empleado para cada parte. Se requiere la comprensión de la significación simbólica de números y letras, la habilidad para explorar continuamente la hoja con el fin de identificar el siguiente numero o letra de la secuencia, la flexibilidad a la hora de integrar las series y, por último, llevar a cabo estas exigencias bajo la presión del tiempo.

Una vez aplicadas las pruebas obtendremos antecedentes sobre funciones tales como: capacidad abstracción, coordinación y rapidez motriz, expresión, lectura, escritura, comprensión, cálculo, lateralidad, memoria, percepción, ritmo, atención, etc. Una vez aplicados todos los tests, también es posible la obtención de un índice de deterioro, el cual se obtiene a partir de siete puntuaciones derivadas de: Test de Categorías, de Ejecución táctil, de Percepción de Palabras sin Sentido, de Ritmo de Seashore, y de Golpeteo.

Existe una versión para evaluar a niños entre 5 y 15 años y que está compuesta por: test de categorías, test de ejecución táctil, test de golpeteo, test de marcha, test de figuras de color, test de figuras progresivas, test de asociación de figuras, Target-test, ensamblaje-V, discriminación de afasia y examen senso-perceptivo.

Esta versión infantil evalúa aspectos tales como: coordinación y rapidez motriz, percepción (visual, táctil y auditiva), lateralidad, integración del esquema corporal, lectura, organización espacial, expresión, comprensión, capacidad de abstracción, atención, copia, entre otros.

 

 

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TEST DE LA FIGURA COMPLEJA DE REY-OSTERRIETH.

 

 

Características.
Categoría: Prueba gráfica neuropsicológica.
Objetivo: Evaluar e investigar la organización perceptual del sujeto así como la memoria visual, en casos de lesión cerebral.
Aplicación: Individual
Tiempo: Sin tiempo límite. Duración aproximada 5 minutos
Edad: Niños y adultos
Material: Hoja de papel, lápiz nº 2, goma de borrar, manual de aplicación e interpretación.
Ambitos: Clínico - Investigación

 

Contenido

Esta prueba fue elaborada el año 1942 por André Rey con la finalidad de evaluar la habilidad viso-constructiva, posteriormente Paul A. Osterrieth (1944) generó un sistema de puntuación normalizado que es el procedimiento utilizado en la actualidad.

Al igual que el Bender o el Test de Retención Visual de Benton, se ubica dentro de las pruebas gestálticas y por ende, a la base se encontrarían tanto la función analítica como la organizadora, las que son evidenciadas al reproducir una  estructura de conjunto con un grado de complejidad ad-hoc para tal objetivo. Como la figura carece de un significado evidente y, a juicio de su creador, sería de fácil reproducción, permite conocer procesos cognitivos y mentales tales como: la estrategia organizacional para la copia, planificación, motricidad manual, memoria visual, memoria no verbal, estrategias de resolución de problemas entre otros.

El procedimiento de aplicación está compuesto por dos momentos distintos, un primer tiempo en el que se pide al sujeto que copie la figura teniendo a la vista el estímulo original y sin utilizar otros objetos como apoyo para la tarea, luego en un segundo paso y tras haber retirado el estímulo y la copia  realizada por el sujeto se le solicita que reproduzca la figura de memoria, acción que debe repetir transcurridos 30 minutos y sin tener aviso previo al respecto pudiendo dedicarse el intermedio a otras tareas o pruebas que no alerten al examinado respecto a lo que se espera de él o no distorsionen la evaluación al introducir otros parámetros a las condiciones de validación de los datos. La administración de la prueba completa no insume más de 5 a 6 minutos y al finalizar la aplicación si el evaluador a prestado atención al tiempo que requirió la tarea  así como al modo en que el sujeto resuelve la tarea propuesta, contará con información general de sus procesos de atención, concentración, memoria, rapidez mental, nivel de desarrollo intelectual.

Para la puntuación y tabulación de la prueba, como se mencionó anteriormente se recurre al protocolo de Osterrieth que considera 18 detalles o aspectos del dibujo que son indicativos de daño o alteración en alguna función, estos detalles o unidades se evalúan según los criterios de presencia/ausencia y su ubicuidad y definición, asignando puntajes de 0,1 o 2 puntos según la relación o combinación de criterios que resulte de la observación de la réplica. Así cada dibujo es puntuado de acuerdo a una escala validada que va de 0 a 36 puntos. Para evitar la distorsión de puntaje por bonificación en la ejecución se ha establecido como puntaje máximo los 36 puntos. La prueba se puede ver enriquecida con la incorporación y combinación de criterios cualitativos que sean de manejo del evaluador aunque al respecto debe tenerse la absoluta claridad y certeza respecto de la validez del indicador para el tipo y forma de daño o lesión que se infieren de él. De la comparación numérica para cada ejecución así como de los indicadores cualitativos, el clínico inferirá la presencia o ausencia de daño o alteración en las funciones viso-gráficas o memorísticas según sea el caso. Aunque se observa que la prueba cuenta con parámetros de corrección bastante específicos, también debe tenerse en consideración a la hora de interpretar la información obtenida el grado de subjetividad  en la interpretación de los criterios, por parte de quien puntúa. Seguir la máxima de abstenerse ante la duda puede ser en ocasiones un valioso mecanismo para evitar los falsos positivos de la prueba, también ayudan a mejorar la apreciación, sobre todo en caso de trabajos de investigación, la utilización de los criterios de juez experto y la modalidad de doble ciego.

La prueba se ha utilizado ampliamente en distintos campos de la psicología pero sobre todo en la neuropsicología clínica y de investigación tanto con adultos como con la población infantil.  Aparte de su uso en la exploración de trastornos de memoria y de la percepción, también ha demostrado ser una herramienta útil y eficaz en la indagación de lesiones cerebrales hemisféricas,  así como en estudios epidemiológicos y de exploración sobre el impacto del nivel educacional, sexo, edad y/o características de personalidad sobre algunos cuadros y trastornos mentales, como referencia se puede mencionar el estudio de alteraciones viso-espaciales en pacientes con enfermedad de Parkinson.

Finalmente podemos señalar que la prueba se presta para su uso de manera exclusiva o combinada con otros test o baterías psicológicas o psicopedagógicas como por ejemplo las escalas Weschler, La Batería de Luria o el test de Barcelona entre otros. En Centroamérica y la zona del Caribe por ejemplo se le ha utilizado para diversos estudios asociada frecuentemente a la Batería de Diagnóstico Neuropsicológico de la Universidad de La Habana (DNUH).

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CUESTIONARIO DE MADUREZ NEUROPSICOLÓGICA INFANTIL(CUMANIN).

 

 

Características.
Categoría: Pruebas neuropsicológicas.
Objetivo: Evaluar la madurez neuropsicológica en niños de edad preescolar.
Aplicación: Individual
Tiempo: Duración aproximada entre 30 y 50 minutos
Edad: Niños entre 3 y 6 años
Material: Manual de aplicación con normas, escalas, corrección e interpretación, cuadernillo de anotación, láminas, visor, pelota de tenis.
Ambitos: Clínico - Investigación

 

Contenido

La prueba es creada en España el año 2000, el equipo de trabajo conformado por J. A. Portello, Mª. del R. Martínez Arias, R. Mateos, Mº. J. Granados y A. Tapia, bajo el alero de la Universidad Complutense de Madrid, se dedicó a la elaboración de una escala de desarrollo diseñada para la población española, lo cual lo acerca de mejor forma a la idiosincrasia de los hispano parlantes latinoamericanos aunque la prueba no consta de baremos latinos validados.

El instrumento como tal, consta de 151 ítems distribuidos en trece escalas compuestas del siguiente modo: psicomotricidad (11 elementos), lenguaje articulatorio (15), lenguaje expresivo (4), lenguaje comprensivo (9), estructuración espacial (15), visopercepción (15), memoria icónica (10), ritmo (7), fluidez verbal (4), atención (20), lectura (12), dictado (12), y lateralidad (17). Las escalas pueden aplicarse en su conjunto o parcialmente agrupándoselas de acuerdo a los requerimientos de cada evaluador. Debe considerarse sin embargo, que la validación de la prueba se obtuvo de una aplicación estándar considerando las trece escalas y que los resultados obtenidos así como los coeficientes de desarrollo y los coeficientes alfa de la misma también están elaborados bajo esta consideración, pero en general se acepta una división en dos grupos independientes de ocho (8) y cinco (5) escalas respectivamente. Esta división se establece en consideración al hecho de que solo las primeras ocho escalas acá mencionadas evalúan funciones neuropsicológicas propiamente tales, las restantes cinco se dividen entre evaluación de lenguaje oral y escrito (3) en donde lectura y escritura solo son aplicables a partir de los 5 años y funciones complementarias relevantes (2).

La corrección o asignación de puntaje se efectúa de acuerdo al criterio de logro o fracaso de la tarea requerida asignando puntajes de 1 o 0 según responda o no exitosamente a la tarea. Estos puntajes son convertidos a escalas centiles los que reunidos a su vez pueden proporcionar un Cociente de Desarrollo o bien obtener un Coeficiente alfa. La distribución por centiles para cada escala permite obtener un perfil del desarrollo del niño y en base a este y a los resultados de cada escala efectuar la interpretación correspondiente.

La prueba ha sido aplicada en diversas poblaciones infantiles de habla hispana en Latinoamérica y el Caribe y también ha sido utilizada para el estudio investigativo relacionado con la evaluación y detección de niños con trastornos de aprendizaje y factores que interfieren o retardan su desarrollo escolar desde el punto de vista neuropsicológico,aunque no se cuenta con baremos específicos para cada uno de los países diversos equipos se han dedicado a la validación mediante sus respectivas investigaciones y aunque en estudios comparativos pudiera perder potencia o validez al no contar con parámetros locales, su valor como instrumento clínico diagnóstico desde la perspectiva cualitativa se mantiene indemne.

 

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DIAGNÓSTICO NEUROPSICOLÓGICO DE ADULTOS (LURIA DNA).

 

 

Características.
Categoría: Pruebas neuropsicológicas.
Objetivo: Evaluación de las funciones y/o proceso psicológicos superiores para la detección de daño o disfunción cerebral.
Aplicación: Individual
Tiempo: Variable, 50 minutos aproximadamente
Edad: Desde los 12 años en adelante
Material: Manual, cuadernillos de aplicación para el paciente y materiales (objetos, tarjetas, etc.), escalas y protocolo de informe.
Ambitos: Clínico - Investigación

 

Contenido

Por largo tiempo y como consecuencia de distintas esferas de intereses algunas de ellas bastante lejanas al quehacer científico propiamente tal, como son los problemas políticos e ideológicos que marcan el curso de la post guerra, el conocimiento alcanzado por A. Luria, neuropsicólogo ruso con largo y fructífero trabajo en el campo de la detección y tratamiento del daño cerebral y su correlato en las funciones superiores, estuvo fuera del alcance de los profesionales que trabajaban mas acá de la denominada cortina de hierro. Tal situación se comenzó a revertir gracias al trabajo de difusión que llevó a cabo principalmente Anne L. Christensen.

Esta difusión encuentra el nicho ideal para su desarrollo en un campo que poco a poco se fue extendiendo y haciendo cada vez más demandado, cual es la evaluación y diagnóstico diferencial entre las alteraciones funcionales resultado de patologías orgánicas cerebrales y las alteraciones resultado de un compromiso mental de carácter psicológico. Este requerimiento, llevó a diversos equipos profesionales a desarrollar instrumentos de evaluación que permitieran llevar a cabo tal labor de diagnóstico diferencial. Así es como nacen una serie de instrumentos neuropsicológicos fundados en la teoría de Luria. El más utilizado por largo tiempo fue la batería conocida como Luria-Nebraska, la cual se convirtió en el instrumento de referencia en el ámbito neuropsicológico. Sin embargo, dado que la construcción del instrumento fue pensada para una población de habla inglesa con características socio-culturales particulares, su uso y adaptación en otros países con realidades culturales distintas no estuvo exenta de dificultades, que en algunos casos condujo al cuestionamiento sobre la validez de su aplicabilidad en ciertos contextos. Este y otros problemas asociados a la adaptación y validación del instrumento en diversos países, llevó a pensar en la creación de instrumentos locales que respetando los planteamientos originales de Luria permitieran la evaluación sin los cuestionamientos asociados al Luria Nebraska.

Así es como en España, los Profesores Dionisio Manga y Francisco Ramos llevaron a cabo un acucioso estudio de Luria y de su principal difusora la danesa A. L. Christensen. Su trabajo los llevó a la elaboración de una batería neuropsicológica construida en base a los postulados del neuropsicólogo ruso.

Tomando las funciones estudiadas por Christensen, las sometieron a estudio para determinar la validez de constructo y la consistencia de las mismas. Posteriormente,eligieron aquellas que presentaron el mayor nivel de validación y significación de un conjunto de funciones definidas por Christensen de acuerdo con el modelo de Luria. Así pues, a diferencia de la batería Luria Nebraska que cuenta con 11 escalas, que reflejan el rendimiento de igual número de funciones, la Batería de Luria DNA consta de 5 escalas que evalúan las funciones de: Área visoespacial (2 test), lenguaje (2 test), memoria (2 test), proceso intelectuales (2 test) y atención. El perfil de estas funciones permite determinar el modo en que una lesión ya corroborada o de diagnóstico presuntivo estaría incidiendo en cada una de estas funciones.

Las funciones mencionadas han mostrado ser referencias útiles y prácticas a la hora de establecer un diagnóstico del estado general de las gnosias y praxias más relevantes para el desenvolvimiento humano, permitiendo así un diagnóstico eficaz para las afasias y su diagnóstico diferencial en relación a la desorganización mental asociada a trastornos mentales.

La prueba ha sido comprobada respecto a su validez y potencia, destacándose el estudio realizado en España en la Universidad de León por E. Bauselas Herreras el año 2004, donde se somete a prueba la escala en relación a la versión WAIS-III de las escalas Weschler, mostrando una alta validez concurrente.

La escala desarrollada para su uso en adultos, cuenta además con una versión infantil conocida como Luria DNI (Diagnóstico neuropsicológico infantil).

 

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EVALUACIÓN NEUROPSICOLÓGICA BREVE EN ESPAÑOL (NEUROPSI).

 

 

Características.
Categoría: Pruebas neuropsicológicas
Objetivo: Valoración de funciones cognitivas superiores
Aplicación: Individual
Tiempo: Variable, aproximadamente 25 a 30 minutos
Edad: Adolescentes y adultos(16 años- 85 años)
Material: Manual, libro de resortes con láminas, protocolos de escolaridad nula y protocolos de escolaridad baja y media alta.
Ambitos: Clínico – Educacional – Investigación

 

Contenido

Creada en 1994 por la Dra. Feggy Ostrosky Solís, junto a Alfredo Ardila y Mónica Rosselli, la prueba ha contribuido en la resolución de un problema de orden práctico en la psicometría hispanoamericana, cual es el de contar con una serie de instrumentos construidos o adaptados a los requerimientos de la población hispano parlante.

Como una forma de desarrollar, estandarizar y probar la confiabilidad y validez de un instrumento, para la valoración de funciones cognitivas en español. La prueba entrega índices confiables que permiten hacer un diagnóstico temprano y predictivo de alteraciones cognoscitivas, tales como: orientación tiempo, persona y espacio, atención y activación, memoria, lenguaje oral, escrito, aspectos viso-espaciales y viso-perceptuales y funciones ejecutivas. Debe mencionarse además que esta batería fue diseñada para aplicarse a sujetos con y sin proceso de alfabetización.

Las pruebas que conforman la batería son la siguientes: (a) Orientación, (b) Atención y concentración, (c) Codificación, (d) Lenguaje, (e) Fluidez verbal, (f) Lectura, (g) Escritura, (h) Funciones conceptuales, (i) Funciones motoras, y (j) Evocación. Obviamente, las secciones de lectura y escritura se omiten en los sujetos analfabetos. La aplicación de la prueba completa permite la obtención de un puntaje máximo de 130 puntos.

Para asegurar un grado de equivalencia en la consideración de los puntajes, estos se han agrupado de acuerdo a dos criterios o variables: Edad y grado de escolaridad. Así pues tenemos que los puntajes son considerados de acuerdo a cuatro rangos etarios, a saber: a) de 16 a 30 años, b) 31 a 50 años, c) 51 a 65 años y d) 66 a 85 años. Para cada rango de edad se han considerado 4 niveles de escolaridad: Iletrados o analfabetos (0 años de escolaridad);1 a 4 años de escolaridad; de 5 a 9 años de escolaridad; y de 10 o más años de escolaridad. El desempeño alcanzado por el sujeto en cada una de las pruebas permite su clasificación de acuerdo a las categorías: Normal, leve, moderada o severa para dicha función. En total se obtiene 25 puntuaciones o rendimientos del sujeto, los que pueden ser organizados como un perfil de funcionamiento.

Entre los aspectos ventajosos de la prueba podemos mencionar que su constitución por ítems sencillos y cortos permite una rápida valoración de las funciones y su sistema de calificación aporta datos tanto cuantitativos como cualitativos. Además al no basarse en un modelo de daño cerebral, permite su uso tanto en personas con cuadros neurológicos como en sujetos con patología psiquiátrica, haciéndola ideal para el estudio comparativo entre diversos cuadros clínicos así como para estudios de diagnóstico diferencial y de investigación.

 

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STROOP – TEST DE COLORES Y PALABRAS.

 

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Características.
Categoría: Pruebas neuropsicológicas
Objetivo: Detección de problemas neuropsicológicos, daños cerebrales y evaluación de la interferencia
Aplicación: Individual
Tiempo: 5 minutos aproximadamente
Edad: 7-80 años
Material: Manual y cuadernillo de aplicación.
Ambitos: Neuropsicológico - Clínico - Investigación

 

Contenido

El efecto Stroop debe su nombre a su descubridor John Ridley Stroop (1935), y consiste básicamente en la existencia de una interferencia reflejada en el tiempo de reacción para la ejecución de una tarea específica. Específicamente conocida como interferencia semántica, obedecería a la automaticidad del proceso de lectura, por ejemplo cuando el significado de la palabra interfiere en la tarea de nombrar. Ya en 1886, J. M. Cattell había verificado una diferencia de tiempo entre la tarea de leer palabras y el reconocimiento de colores básicos, pero no es hasta la publicación del trabajo de Stroop sobre “Estudios de interferencia en la reacción a series verbales” que este fenómeno se sistematiza considerablemente, con posterioridad Edith Kaplan continuaría el trabajo de Stroop, separando las tareas en cuatro fases: identificación de campos de colores, palabras con color congruente, palabras con color incongruente, y combinadas.

En líneas generales la prueba se sustenta en la noción de que la dificultad para leer palabras podría originarse a partir de noxas en el hemisferio derecho, mientras que problemas en la identificación de colores se relacionarían con el hemisferio derecho. Ella consiste en solicitar al sujeto que responda nombrando una serie de colores escritos en diferentes gamas de colores y ordenados en tarjetas de estimulo que se presentan en el siguiente orden: lámina 1) Una serie de palabras que denominan colores, escritas en tinta negra y repetidas al azar en las columnas; lámina 2) Es una serie de un mismo estímulo reproducido 100 veces impreso en colores azul, verde y rojo; lámina 3) corresponde a palabras que denominan colores, impresos en un color diferente al que denominan.

La tarea consiste en bajar por las columnas leyendo las palabras o mencionando los colores de tinta tan rápido como sea posible, dentro de un plazo determinado. La calificación se efectúa obteniendo tres puntuaciones principales y luego es posible realizar un análisis factorial para determinar que puntuación puede aportar información de mayor peso o significación; las fórmulas y procedimientos para el cálculo de las puntuaciones se encuentran en anexos que vienen con el manual. Los errores no se cuentan pero inciden en el rendimiento pues el sujeto debe repetir el elemento cuando se equivoca, y de entre las puntuaciones obtenidas el puntaje de interferencia, resulta de utilidad para determinar la flexibilidad cognitiva, la creatividad y la reacción al estrés cognitivo.

La confiabilidad de la prueba ha mostrado un alto grado de consistencia para las diferentes modalidades aplicadas y en todas las oportunidades los investigadores han recurrido al método test-retest.

La sencillez de los estímulos y la rapidez de su administración, contribuye a que este instrumento pueda resultar de utilidad en la evaluación de casos tan diversos como daño o disfunción cerebral, drogadicción, demencia senil, estrés, TDAH o psicopatología, dado que minimizan la variable cultural.

 

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ESCALA DE MEMORIA DE WESCHLER-III (WMS-III)

 

 

 

 

Características.
Categoría: Pruebas Neuropsicológicas y de memoria
Objetivo:
Evaluar algunos aspectos que participan de las funciones mnésicas
Aplicación: Individual
Tiempo: 60 a 90 minutos aproximadamente
Edad: 16 a 90 años
Material: Manual de aplicación y puntuación, cuadernillos de anotación, CD complementario con propuesta de análisis e interpretación de la prueba (Info WMS)
Ambitos: Clínico- Investigación

 

Contenido

Corresponde la presente versión a la tercera edición de la prueba publicada por David Weschler originalmente en 1945. Esta es la primera versión publicada en español siendo sus predecesoras las WMS (1945) y WMS-R (1987); la presente versión es más que una revisión, consigue una evaluación profunda de aquellos aspectos conductuales y cerebrales que sostienen la actividad de aprendizaje y la función de memoria permitiendo evaluar las aferencias alteradas así como el defecto semiológico de la memoria.

La prueba propiamente tal considera 11 pruebas divididas en 2 secciones: una básica compuesta de 6 pruebas y una opcional de 5 pruebas: La sección básica está constituida por las sub-pruebas de: Memoria lógica I y II, términos pareados verbales I y II, Secuencia alfa-numérica, Caras I y II, dibujos familiares I y II, Series espaciales. Las pruebas opcionales son: Información y orientación, Lista de palabras, Serie de dígitos, Reproducción visual, y Control mental. Todas estas pruebas son evaluadas en torno a las modalidades visual y auditiva considerando dos tareas el reconocimiento y el recuerdo. Para la aplicación de las pruebas básicas se utiliza la modalidad de aplicación test/re-test con un intervalo de 30 minutos entre cada aplicación.

La prueba entrega ocho índices que se organizan en tres índices básicos de memoria; la memoria inmediata, la general y la memoria de trabajo los que son complementados por tres Índices auditivos; Recuerdo auditivo inmediato, demorado y Reconocimiento auditivo y dos visuales: Recuerdo visual inmediato y Recuerdo visual demorado.

Con en objetivo de mejorar la sensibilidad de cada una de las pruebas se procedió en esta versión a mover los puntos mínimos y máximos de dificultad. Se pueden obtener varios tipos de puntuación tales como esclares, índices, centiles e intervalos de confianza con lo cual la interpretación y análisis de los resultados se acomoda de mejor forma  a las necesidades del avaluador.

La prueba en su versión en español, cuenta con una opción de corrección online que es dependiente de la casa editora de la prueba en España.

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TEST DE CLASIFICACIÓN DE TARJETAS DE WISCONSIN (WCST)

 

Características.
Categoría: Pruebas Neuropsicológicas
Objetivo: Evaluación de razonamiento abstracto y funcionamiento de lóbulos frontales, evaluación de estrategias
Aplicación: Individual
Tiempo: Variable
Edad: Entre 6 y 89 años
Material: Manual de aplicación (Descripción, aplicación y puntuación, muestra normativa, interpretación, desarrollo y justificación estadística), sets de cartas de respuestas y estímulos y hojas de anotación
Ambitos: Clínico – Educacional - Investigación

 

Contenido

La prueba fue desarrollada originalmente en 1948 por D. A. Grant y E. A. Berg., y fue pensada para evaluar razonamiento abstracto y estrategias cognitivas en diversos escenarios. Aunque la prueba cuenta con diferentes versiones, es gracias al trabajo de Robert K. Heaton (1981) que se difundió más ampliamente su uso clínico. Por tratarse de un test desarrollado originalmente para la población norteamericana, su aplicación respecto a la interpretación y baremación en la población hispano-parlante ha presentado dificultades, en estos momentos la adaptación española del test aun cuenta con los baremos americanos.

La prueba propiamente tal, cuenta con 128 cartas dividas en dos mazos de 64 cartas cada uno. Las cartas, que muestran figuras geométricas que varían de acuerdo a las categorías de forma, color y número de elementos, deben ser clasificadas por el examinado según un modelo de cuatro cartas referenciales que se le presentan. El evaluador, va entregando una a una las cartas y solicita al evaluado las clasifique según el modelo que tiene a la vista. Una vez entregada la respuesta por parte del examinado, solo se le indica si su respuesta es correcta o no, sin proporcionar ninguna información adicional. La prueba no cuenta con un tiempo específico de duración, el criterio a satisfacer es entregar 10 respuestas correctas consecutivas, una vez alcanzado el criterio, se cambia sin aviso previo la regla de clasificación.

Aunque originalmente pensada para la determinación de estrategias cognitivas y desarrollo del pensamiento abstracto, la prueba ha sido utilizada para otros factores o funciones, tales como: flexibilidad mental, pensamiento conceptual, formación de conceptos abstractos, estrategias para la resolución de problemas, lesiones del lóbulo frontal, déficit atencional.

Tal dispersión de aplicaciones junto con la variabilidad de las baremaciones, ha generado controversia respecto al uso de la prueba en diversos contextos. Así por ejemplo, en el campo del estudio y diagnóstico de las alteraciones en la lesión del lóbulo frontal se ha cuestionado su validez como instrumento a la luz de informaciones más actualizadas (Barceló y Santomé), donde se replantean la relación entre la neuroanatomía funcional y la conducta. También se han mencionado dificultades respecto de la corrección e interpretación de los resultados. Respecto de estos aspectos, se han propuesto medidas tales como el uso informatizado de la corrección para disminuir problemas de fiabilidad interjueces y el replanteamiento de algunas variables medidas en función de disminuir la superposición de puntajes que no aportan información novedosa o consistente.

Como resultado de todo este cuestionamiento y originados en diversos estudios de investigación, han aparecido versiones o adaptaciones que conservando los estímulos originales han variado el procedimiento o los rangos categoriales construidos originalmente, una de las más conocidas es la MCST (Madrid Card Sortint Test) o adaptación de Madrid de la prueba de Wisconsin.

Existe una versión automatizada completa de la prueba que forma parte de un paquete conocido como STIM, (NeuroScan, 1995) con feedback auditivo y visual para ver si la respuesta es correcta como aprendizaje para próxima decisión, esta versión es utilizada preferentemente en estudios de investigación.

 

 

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EL TEST DE TOKEN

 

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Características.
Categoría: Pruebas Neuropsicológicas
Objetivo: Evaluar la comprensión del lenguaje oral
Aplicación: Individual y grupal
Tiempo: Sin tiempo límite, aprox. 15 minutos
Edad: Desde los 6 años a los 11 años 11 meses
Material: Manual de Aplicación e interpretación, juego de 20 fichas de madera, cuadernillo de trabajo, block de protocolos, desarrollo y justificación estadística), sets de cartas de respuestas y estímulos y hojas de anotación
Ambitos: Clínico – Educacional – Investigativo

 

Contenido

A partir de la prueba original diseñada y creada por Ennio De Renzi y Luigi Vignolo en 1962, se desarrolla en 1979, una versión en Chile que corresponde al trabajo realizado por el equipo integrado por Inés Mondaca, Victor Valdivia y Lance Owen.

Si bien la prueba se origina dentro del campo de la neuropsicología -en Chile su uso no ha sido muy extendido en dicha especialidad- es en el campo de la educación y la psicopedagogía donde ella ha prestado su mayor utilidad. En este sentido, la prueba funciona como un barrido o “screening” inicial para la evaluación de perturbaciones del lenguaje comprensivo, y/o la apreciación de alteraciones leves de la comprensión de instrucciones breves y de memorización, a través de la evaluación de la sintaxis, de la comprensión de órdenes que van en un orden de dificultad creciente; en un instrumento que utilizara mínimamente las habilidades intelectuales de memoria, atención, análisis.

La prueba propiamente tal consiste en la entrega de instrucciones verbales para la manipulación de 20 fichas distribuidas por colores, formas y tamaños. Organizada en cinco secciones de instrucciones, ordenadas en un grado de complejidad creciente de acuerdo al  número de operaciones necesarias para resolver la tarea, su aplicación correlativa y progresiva permite determinar a partir de las respuestas entregadas, la presencia o ausencia de determinadas funciones cognitivas y eventualmente según la experiencia y conocimiento del evaluador la presencia de patología neurológica funcional u orgánica. También es posible apreciar otras funciones como son memoria inmediata, o de corto plazo y remota, pensamiento relacional, estabilidad objetal, y otras. La prueba es de fácil aplicación, tabulación, corrección y análisis, y su diseño es bastante simple. El test contiene cinco grupos de órdenes verbales con progresiva dificultad. La progresión no es repetitiva, pues cada instrucción requiere ser decodificada correctamente para ejecutarla

Debido a que se trata de una prueba cuya producción y distribución y enseñanza presenta un rango muy variable de protocolización, y considerando además que no cuenta con una existencia formal reconocida en la plaza local, Editorial Biopsique y el equipo Indepsi se dedicaron a la recopilación y homogenización del material existente sobre la versión chilena de la prueba en diferentes fuentes y medios.

Al utilizar el instrumento como prueba de orientación general, y según la experiencia del profesional evaluador que lo aplique, se sugiere su uso complementario con otras pruebas más específicas y profundas de la función lingüística, al igual que si se decide utilizarlo con otros objetivos no considerados originalmente por el equipo que trabajó originalmente en la adaptación de la prueba a la población local. Este último aspecto es una línea de trabajo abierta a quienes deseen investigar o profundizar en el instrumento actualizando y enriqueciendo su utilidad.

 

Descripción de Materiales.

Un juego de 20 fichas de cinco colores, con dos formas y tamaños diferentes, un cuadernillo de trabajo, un modelo de protocolo de aplicación para su replicación y un block de 25 unidades para el registro y tabulación de la prueba, un manual de aplicación

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